Interjección muy andaluza que sirve para expresar sorpresa, agobio, cansancio, cabreo o incluso ternura, según el tono. Es un quejío en una sola palabra.
Interjección muy andaluza, típica también por Málaga, para soltar sorpresa, asombro o un Ay madre mía rápido cuando pasa algo raro, fuerte o inesperado. Puede ser de susto, de flipar o hasta de admiración, según el tono. Es cortita, suena a calle y te sale sola cuando la cosa se va de madre.
Interjección muy sevillana para soltar sorpresa, impresión o hasta un poquito de escándalo cuando ves algo que te deja loco. Puede ser para bien o para mal, según el tono y la cara que pongas. Es como decir madre mía o vaya tela, pero con acento y arte. Y entra sola, sin pedir permiso.
Interjección muy andaluza para soltar sorpresa, impresión o hasta un poquito de queja, según el tono. Vale para cuando te cuentan un cotilleo gordo, cuando ves algo fuerte o cuando algo te supera y te sale del alma. Es corta, directa y con acento, de las que levantan una conversación en un segundo.
Interjección muy andaluza para soltar sorpresa, queja o admiración, según el tono. Te vale para un susto, para flipar con algo o para decir que estás hasta arriba sin dar más explicaciones. En Huelva se oye muchísimo, y si lo alargas un poco suena todavía más auténtico. Ojú, qué arte tiene.
Interjección muy andaluza para soltar sorpresa, impresión o hasta un poquito de queja, según el tono. Vale para un susto, para flipar con algo o para decir madre mía sin decirlo. Se estira mucho: ojúúú. Y si lo sueltas bien, ya te sale el acento solo, qué arte.
Interjección muy andaluza, típica también en Cádiz, para soltarla cuando algo te sorprende, te agobia o te da un golpe de realidad. Vale para el calor que te derrite, para un susto, para una faena o para ver un precio que te deja tieso. Es como decir madre mía, pero con salero.
Interjección muy andaluza, típica también por Jerez, para soltar sorpresa, susto, admiración o un quejío cuando algo te supera. Vale tanto para un notición como para ver un precio que te deja tieso. Se dice rápido y con arte, y a veces va con un ojú, mi arma para rematarlo.
Interjección muy andaluza para soltar cuando algo te sorprende, te agobia o te da pereza máxima. Vale para un susto, una metedura de pata o una situación que te supera y solo te sale el quejío. Según el tono puede ser queja, asombro o un ay, madre mía en versión sur. Y sí, engancha.
Interjección andaluza para soltar sorpresa, queja o agobio en una sola sílaba. Vale para un susto, para algo que te parece fuerte, o para cuando te da pereza la vida. Es como decir madre mía o uf, pero con acento del sur y mucha más gracia, la verdad.