Respuesta clásica en Delta Amacuro cuando alguien pregunta por qué y tú no quieres dar explicaciones ni media. Es como decir que lo hiciste porque te dio la gana y punto, con un toque de autoridad medio mandón y medio vacilón. Suena a cierre de discusión, aunque en el fondo todos sepan que fue pura impulsividad.
Expresión con coraje utilizada en el tráfico caótico de Caracas, cuando te colaste sin girar la cabeza a los pitidos furiosos, simplemente porque la estás pasando sabrosísima al volante.
Una manera cariñosa de zanjar discusiones sin motivos claros, generalmente aplicada en conversaciones con amigos donde las reglas no tienen por qué hacer sentido.
Un clásico recurso catalán para cerrar con broche de oro cuando sueltas una teoría loca durante la tertulia del vermut, acertada o no, y así directamente quedarte como el rey de la barra.
Utilizado como mantra motivacional por los 'paisas' cuando hacen algo sin pensarlo para impresionar, decididos a ser espontáneos aunque signifique embarcarse en trucos locos o bricolajes improvisados. Normalmente seguido de frases inspiradoras no solicitadas.
Modo semiformal de cerrar debates espesos en la oficina madrileña cuando estás sobrecargado de explicaciones repetitivas ya sin un ápice de lógica aparente. Se utiliza para dar por finiquitada una conversación tortuosa sin un sentido visible.
Un grito de aceptación argentina ante lo inevitable, cuando decidís abandonarte al lío con humor porteño como si el tango enloqueciera, a menudo aludia ved adecuado yabsurdo contundente del instante.
Frase melódicamente contundente usada en fiestas chingonas de Santiago cuando un amigo trata de comprender tus pasos de baile de fusión cha-cha-cha callejero en puro estado alterado, porque simplemente no hay mejor música que el sarcasmo sonoro en tu mente creativa.
Expresión típica utilizada cuando uno es fiel fan del caos y está dispuesto a hacer lo que sea solo por el gusto de hacerlo, como vivir la vida en difícil modo Easy.
Expresión imprescindible en la Cádiz carnavalera, es el sello final de cualquier excusa medio creativa cuando el resumen es que no hay una razón real que darle al asunto más allá del placer de incomodar.