Echar un riego
En Cádiz, echar un riego es irse a tomar unas cañas para bajar tensiones y dejar el mal rollo en la barra. Sirve para arreglar un pique tonto, hacer las paces o simplemente refrescar la vida con una cervecita bien fría. Vamos, que el conflicto se riega y se queda blandito. Mano de santo.
Pegao
En Cádiz decir que alguien está pegao es llamarle despistado, lento de reflejos o un poco empanao, de los que van en su mundo y no se enteran ni del parte. No siempre es mala leche, suele ir con cachondeo entre colegas cuando alguien la lía por torpe o por estar a uvas.
Lectura de cartitas
En Cádiz se dice con guasa para ese ratito casi sagrado de ir al bar y tragarte el parte sentimental del día. El camarero, que se cree consejero del amor, te suelta chismes, rupturas y ligues como si estuviera echando el tarot, pero con servilletas y café. Y lo mejor es que engancha más que una serie mala.
Jartible
Persona que siempre tiene teorías conspiratorias sobre la última moda o evento del pueblo, creyéndose un Sherlock Holmes gaditano en su tiempo libre.
Manda huevos
Expresión para soltar indignación, sorpresa o cabreo cuando algo te parece el colmo. Es como decir no me lo puedo creer, pero con mala leche y un puntito de humor. Se usa mucho cuando te hacen una jugarreta, te sale todo al revés o alguien se marca una injusticia de manual. Y sí, suena fuertecito.
Consejo vendo y pa' mí no tengo
Dicho para señalar, con guasa, a quien va repartiendo consejos como si fueran churros, pero luego en su vida no se aplica ni uno. Vamos, que predica mucho y se lo salta todo a la torera. Se usa para pinchar un poco sin ponerse serio, muy de Cádiz y muy de cachondeo fino.
del tirón
Se dice cuando haces algo de una, sin parar y sin pensártelo mucho. Puede ser ir a un sitio directo, terminar algo de golpe o pegarte un curro entero sin descansos. En Cádiz suena muy natural para responder rápido y con decisión. No es tanto “por supuesto” como “ahora mismo, del tirón”.
Tener el azúcar bajo
Se dice cuando estás flojísimo, sin energía y con una pachorra que no es ni medio normal, como si te hubiera dado una bajona de azúcar y el cuerpo pidiera sofá y siesta. En Cádiz se suelta mucho para justificar el modo vago activado. No es drama, es supervivencia con arte.
Achilipú
En Cádiz se suelta Achilipú cuando alguien sale del paso con arte, improvisando a lo loco pero con gracia. Es como decir que lo ha apañado en modo chapuza fina, sin mucha técnica pero con un ingenio que te salva el día. Vale para arreglos, excusas o soluciones rápidas. Y sí, tiene su puntito de magia gaditana.
Estoy crudo
Estar completamente helado por haberse metido en el agua sin prepararse para la temperatura, cuando pensaste que el mar estaría más calentito.
Estar hecho un peo de loca
Se dice de alguien que va hecho un lío, descolocado o medio atontado, como si llevara un revolú en la cabeza y no diera pie con bola. Puede ser por cansancio, por resaca, por estrés o por lo que sea, pero la idea es esa: va perdido y no se entera de la película. Muy de Cádiz y con guasa.
Tirar la hueva
En Cádiz, tirar la hueva es básicamente vaguear a gusto y sin remordimientos. Es tumbarte o quedarte por ahí sin hacer nada productivo, dejando que el tiempo pase mientras tú estás tan pancho. Se dice con guasa, como quien presume de su talento para no mover un dedo cuando aprieta el calor. Y oye, a veces es hasta necesario.
¡Qué arte tienes!
Se dice para halagar a alguien que tiene gracia natural, salero y una forma de soltar las cosas que te desarma. Vale para una respuesta rápida, un chiste bien tirado o una ocurrencia con mucho duende. Muy de Cádiz y de Andalucía en general. Vamos, que esa persona tiene un arte que no se puede estudiar.
No ni ná
Expresión muy gaditana para decir un sí rotundo, con retranca y arte. Se suelta cuando algo te parece obvio o cuando te apuntas a un plan sin pensarlo, como diciendo: claro que sí, ¿qué pregunta es esa? También vale para reafirmar lo que acaba de decir alguien. Y sí, suena a contradicción, pero funciona de lujo.
Fresa
En Cádiz se le dice fresa a la persona que va de fina y de viajera internacional, presumiendo de planes supuestamente exóticos y caros. Luego rascas un poco y el “oriente místico” era un finde en la costa con nombre rimbombante. Vamos, postureo con ínfulas y mucha fantasía. Y oye, a veces hasta tiene su arte.
Quillo, te flipas
Se suelta en Cádiz para decirle a un colega, con guasa y sin mala leche, que se está viniendo arriba demasiado. Vamos, que se cree el Messi de lo que sea por una tontería y ya va de campeón. Sirve para pincharle el globo y bajarlo a la arena, pero en plan compadre.
Pichiruche
Apodo de cachondeo para ese colega que se cree manitas y se mete a arreglar cualquier cosa sin tener ni idea. Va con toda la seguridad del mundo, pero lo deja peor que estaba y encima se queda tan pancho. En Cádiz se suelta con guasa, como diciendo: quita, que la vas a liar otra vez.
Ojú
Interjección muy andaluza, típica también en Cádiz, para soltarla cuando algo te sorprende, te agobia o te da un golpe de realidad. Vale para el calor que te derrite, para un susto, para una faena o para ver un precio que te deja tieso. Es como decir madre mía, pero con salero.
Porque sí, pues
Expresión imprescindible en la Cádiz carnavalera, es el sello final de cualquier excusa medio creativa cuando el resumen es que no hay una razón real que darle al asunto más allá del placer de incomodar.