Echar un riego
En la tacita de plata, 'echar un riego' se ha convertido en el acto amigable de solventar cualquier pequeño conflicto con un brindis de cerveza frío en mano. Esto va de que chismes y sacudidas acaben con sonrisas espumosas y palmas gaditanas.
"Tenía pique con Elena por la última vez que no le contesté al teléfono, pero nada que no pueda arreglarse echando un riego con unas cañitas en La Viña."
Pegao
En Cádiz decir que alguien está pegao es llamarle despistado, lento de reflejos o un poco empanao, de los que van en su mundo y no se enteran ni del parte. No siempre es mala leche, suele ir con cachondeo entre colegas cuando alguien la lía por torpe o por estar a uvas.
"Quillo, estás más pegao que una lapa: has ido al súper y has vuelto con pilas, pero sin pan ni leche. ¿En qué planeta vives, picha?"
Lectura de cartitas
En Cádiz se dice con guasa para ese ratito casi sagrado de ir al bar y tragarte el parte sentimental del día. El camarero, que se cree consejero del amor, te suelta chismes, rupturas y ligues como si estuviera echando el tarot, pero con servilletas y café. Y lo mejor es que engancha más que una serie mala.
"Voy al bar de Manolo a por el cafelito y ya me cae la lectura de cartitas: que si la Paqui ha vuelto con el ex, que si el Kiko está en visto y nadie paga la tostada."
Jartible
Persona que siempre tiene teorías conspiratorias sobre la última moda o evento del pueblo, creyéndose un Sherlock Holmes gaditano en su tiempo libre.
"Lo que es jartible es Kiko, no basta con saber que hay ferias; el tío te mete mil historias sobre quién robó los farolillos este año y por qué."
Manda huevos
Se usa para expresar resignación ante eventos cotidianos que nunca cambian, como el mal tiempo en días importantes.
"¡Otra vez llueve justo el día de la barbacoa! ¡Manda huevos, parece una mala película andaluza!"
Consejo vendo y pa' mí no tengo
Dicho para señalar, con guasa, a quien va repartiendo consejos como si fueran churros, pero luego en su vida no se aplica ni uno. Vamos, que predica mucho y se lo salta todo a la torera. Se usa para pinchar un poco sin ponerse serio, muy de Cádiz y muy de cachondeo fino.
"El Juanma dándome lecciones de ahorro y luego se funde el sueldo en pescaíto y copas. Consejo vendo y pa' mí no tengo, picha."
del tirón
Se dice cuando haces algo de una, sin parar y sin pensártelo mucho. Puede ser ir a un sitio directo, terminar algo de golpe o pegarte un curro entero sin descansos. En Cádiz suena muy natural para responder rápido y con decisión. No es tanto “por supuesto” como “ahora mismo, del tirón”.
"Quillo, ¿nos vamos al chiringuito y luego a casa? Yo voy del tirón, que mañana curro temprano y no estoy pa’ vueltas."
Azúcar bajo
Se refiere a estar tan relajado o desinflado que rozas la pereza extrema, como si te encontraras en un continuo estado de hibernación costera, más suave que los vientos del Levante.
"Manolo está con el azúcar bajo: lleva toda la mañana en la hamaca sin mover ni una pestaña, esperando a que venga el sol y broncee su vago espíritu."
Achilipú
En Cádiz se suelta Achilipú cuando alguien sale del paso con arte, improvisando a lo loco pero con gracia. Es como decir que lo ha apañado en modo chapuza fina, sin mucha técnica pero con un ingenio que te salva el día. Vale para arreglos, excusas o soluciones rápidas. Y sí, tiene su puntito de magia gaditana.
"En la obra se iba a venir abajo el tinglao y Paco, sin despeinarse, soltó Achilipú y lo apañó con dos cuerdas, cinta aislante y un nudo que ni él sabía cómo hizo."
Estoy crudo
Estar completamente helado por haberse metido en el agua sin prepararse para la temperatura, cuando pensaste que el mar estaría más calentito.
"Os juro que creía que en La Caleta hacía más calor; me metí de golpe y ahora estoy crudo, parece que salí de un iglú playero."
Estar hecho un peo de loca
Se aplica a alguien que se armó un revolú interno y ahora está más desorientado que un camaleón en una tienda de arcoiris, sin saber por dónde tirar ni cómo parar.
"Mira al Luisito, echando gasolina al coche eléctrico... ¡Ese ya va hecho un peo de loca después del carnaval!"
Tirar la hueva
Aquí en Cádiz, 'tirar la hueva' es un arte gaditano sofisticado de perder el tiempo con alevosía pero estilo popular. Consiste en quedarse apernabunchado mientras te vuelven ninja escoloríos los leggins hechos luga y recombienes sabenás que nada puede cejarte más zodra en el planeta?.
"Modo pacotilla activó: voy a vaguitar hoy tanto embamá consa diosa mientras tiro la hueva al soleo sonao flavio en mi ventana perlacio tiraigestor."
¡Qué arte tienes!
Se dice para halagar a alguien que tiene gracia natural, salero y una forma de soltar las cosas que te desarma. Vale para una respuesta rápida, un chiste bien tirado o una ocurrencia con mucho duende. Muy de Cádiz y de Andalucía en general. Vamos, que esa persona tiene un arte que no se puede estudiar.
"Estábamos rayados con la cena y va Paco y suelta: pues pedimos pescaíto y nos quitamos de líos. Nos partimos y le dije: ¡qué arte tienes, picha!"
No ni ná
Expresión muy gaditana para decir un sí rotundo, con retranca y arte. Se suelta cuando algo te parece obvio o cuando te apuntas a un plan sin pensarlo, como diciendo: claro que sí, ¿qué pregunta es esa? También vale para reafirmar lo que acaba de decir alguien. Y sí, suena a contradicción, pero funciona de lujo.
"Quillo, ¿nos vamos a la playa y luego a por unas cañas, aunque mañana curremos? No ni ná, tú tira, que ya dormimos en agosto."
Fresa
En Cádiz se le dice fresa a la persona que va de fina y de viajera internacional, presumiendo de planes supuestamente exóticos y caros. Luego rascas un poco y el “oriente místico” era un finde en la costa con nombre rimbombante. Vamos, postureo con ínfulas y mucha fantasía. Y oye, a veces hasta tiene su arte.
"El Carlos volvió diciendo que venía de un retiro espiritual en un oasis y subiendo fotos con filtro dorado. Al final era Costa Ballena, con pulserita de hotel y mojito a diez pavos. Menudo fresa, picha."
Quillo, te flipas
Se suelta en Cádiz para decirle a un colega, con guasa y sin mala leche, que se está viniendo arriba demasiado. Vamos, que se cree el Messi de lo que sea por una tontería y ya va de campeón. Sirve para pincharle el globo y bajarlo a la arena, pero en plan compadre.
"Has metido un gol con la chancla y ya estás pidiendo contrato en Primera, quillo. Siéntate, que te flipas y todavía queda la neverita por abrir."
Pichiruche
Apodo de cachondeo para ese colega que se cree manitas y se mete a arreglar cualquier cosa sin tener ni idea. Va con toda la seguridad del mundo, pero lo deja peor que estaba y encima se queda tan pancho. En Cádiz se suelta con guasa, como diciendo: quita, que la vas a liar otra vez.
"El Pichiruche del Javi se puso a arreglar el termo y ahora sale agua fría, huele a quemado y la vecina dice que le parpadea el wifi, vaya tela."
Ojú
Interjección muy andaluza, típica también en Cádiz, para soltarla cuando algo te sorprende, te agobia o te da un golpe de realidad. Vale para el calor que te derrite, para un susto, para una faena o para ver un precio que te deja tieso. Es como decir madre mía, pero con salero.
"En la parada del bus a 40 grados, el aire era caldo. Miré el móvil y vi la factura de la luz y solté: Ojú, me estoy asando y encima me clavan."
Debe
En Cádiz, 'debe' es lo que siente uno cuando lleva toda la noche acatarrado en un botellón y enseñando el arte del cante de voz a compañeros ya de amanecida. Como una deuda que el bochorno climatológico reivindica por tan intensas actuaciones.
"Eh, Paco debería callarse antes de gastarle a Chiclana las altas es goyesca porque debe haber pagao nota por sí solenaciones menester."
Porque sí, pues
Expresión imprescindible en la Cádiz carnavalera, es el sello final de cualquier excusa medio creativa cuando el resumen es que no hay una razón real que darle al asunto más allá del placer de incomodar.
"— ¿Por qué le has puesto patatas a mi flauta? — Porque sí, pues. ¡Un Remix gastro-fiestero!"