Entregar el changarrito
Se usa cuando alguien decide cerrar su negocio pequeño, tiendita o proyecto porque ya no da para más, ya sea por deudas, falta de clientes o puro cansancio. Es como rendirse con el local y pasar la estafeta. Suena medio triste, pero también es alivio de ya no seguir sufriendo con el changarro.
Espejear
En el Estado de México se usa para decir que te pones a stalkear a alguien en redes, pero en modo detective: buscas su Insta, sus likes, sus fotos viejas y hasta quién le comenta, para sacar info y caerle mejor. Es como investigar sin que se note, aunque a veces te clavas y terminas sabiendo hasta el nombre del perro. Tiene su gracia, pero ojo.
Echar feria
Se usa cuando alguien se pone a gastar dinero con ganas, sin medirle, como si la cartera no tuviera fondo. Es muy de ir al tianguis, al centro o a la plaza y empezar a comprar antojitos, ropa pirata y chucherías nomás porque sí. Es como tirar la casa por la ventana, pero en versión bien mexa y callejera.
La Bestia
Forma épica y medio sarcástica de referirse al camión o autobús urbano cuando viene hasta el gorro de gente y subirte es casi deporte extremo. Se usa cuando el viaje se siente como prueba de resistencia, entre empujones, calor y cero espacio personal. Y la neta, aunque es un suplicio, el nombrecito sí tiene su gracia dramática.
Traer bronca
Se dice cuando alguien anda de malas, irritado o con ganas de armar pleito. Es como traer el coraje cargando y que cualquier cosita lo prende. También puede sonar a que trae un problema encima o un pleito pendiente con alguien. Úsala cuando ves a alguien bien atravesado y mejor ni le buscas.
Dejar el changarro
Se usa cuando alguien decide cerrar o abandonar un negocio pequeño, un puesto o la chamba donde se gana la vida del diario. Suele sonar muy de barrio, como de tiendita, puesto de tacos o fondita familiar. A veces también se dice cuando alguien ya se hartó de la rutina y manda todo a volar, con todo y changarro.
Echar un estilacho
Se dice cuando te vas a arreglar con todo y sales con un look que grita "mírame". Es fardar de outfit, sí, pero con actitud: ropa llamativa, buen flow y cero pena. Puede ser para una fiesta, una cita o hasta para ir por los tacos como si fuera pasarela. Y la neta, a veces se antoja.
Echar un blanco
En algunos barrios del Estado de México se usa para hablar de echarse un cigarro rápido, casi siempre en medio de la chamba o cuando ya estás hasta el gorro y quieres despejarte tantito. Es como decir que vas a hacer una mini pausa para fumar y chismear un rato. No es muy fino, pero tiene su encanto callejero.
Andar de noria
Se dice de alguien que anda dando vueltas sin rumbo, perdiendo el tiempo o nomás haciéndose güey sin llegar a nada. Como la noria que gira y gira y tú sigues en las mismas. Aplica para cuando te traen paseando, o cuando tú solito te la pasas de aquí para allá sin plan ni objetivo.
Andar de chismecito
Se dice cuando alguien anda en plan chisme, cotilleando por gusto y sin culpa, como quien se sienta a echar el cafecito y a ver qué se cuenta. El diminutivo le da ese toque de travesura y relax, no tan mala leche. Vamos, que estás de metiche pero con sonrisita.
Echarle los kilos
Se usa para decir que alguien le va a meter muchísimo esfuerzo a algo, como si cargara un peso bien pesado pero en sentido figurado. Es como decir que no se va a rajar, que va con todo y sin flojera. Muy de acá para hablar de chamba, de ligue o de cualquier meta que quieras lograr a lo grande.
Gringolandia
Modo cachondo de referirse a Estados Unidos, especialmente cuando se habla de los viajes o anécdotas con nuestros vecinos del norte.
Nobleza
En el Estado de México se suelta en plan sarcástico para decir que alguien es bien confiado, ingenuo o que se deja chamaquear facilito. Es como llamarle "señorito" pero en versión: te creíste todo y te vieron la cara. Va con tonito de burla, no es halago. Y sí, tiene su veneno.
Rodar la chancla
Se usa para decir que te vas a dar el rol, normalmente en bici, sin prisa y nomás por gusto. Es salir a rodar para despejarte, quemar tantito estrés y sentir el aire, aunque sea dando vueltas por la colonia. Suena muy de banda ciclista y de plan tranqui, cero competitivo. Bien para cuando traes la cabeza hecha nudo.
Romperla chido
Hacer algo increíblemente bien, destacarse en algo que estás haciendo con estilo y buena onda.
Echarle galleta
Expresión muy usada para decir que alguien le mete muchas ganas a algo, que se esfuerza duro y no se raja. Es como decir que le pone energía, dedicación y hasta un poco de terquedad para que salga chido. No tiene nada que ver con hornear, es más bien actitud de guerrero urbano, y la neta suena sabroso.
Hacer la caidita
Se usa cuando planeas una movida medio clandestina, como llegar de sorpresa a un lugar o armar una jugada medio chueca con los cuates. Suena a plan nocturno, medio misterioso, donde nadie debe enterarse hasta que ya estás ahí. Es de esas frases que huelen a barrio, complicidad y risas nerviosas, la neta.
Estar a plomo
Se dice cuando alguien anda cargadísimo de cosas, bajo presión y con el estrés a tope, como si trajera un peso encima. Puede ser por chamba, escuela o broncas en general. No es que esté triste, es que ya va al límite y cualquier cosita lo truena. Muy de andar en friega, pues.
Echar chela
Se usa para decir que vas a tomar cerveza de forma relajada, casi siempre con la banda y sin prisas. No es solo beber, es el plan completo de cotorreo, chisme, risas y a veces hasta desahogo existencial con una chela en la mano. Muy de barrio, muy de confianza y, la neta, casi siempre se arma algo divertido.
Estar en las últimas de nepe
Se dice cuando ya no das una, estás agotadísimo y con la pila en cero, ya sea por desvelo, chamba o puro exceso. Es como estar en modo zombie, a nada de caer rendido donde sea. Suena vulgarcito por lo de nepe, pero justo por eso pega y da risa si hay confianza.
Echarse una pizza
Se usa para decir que alguien se va a relajar un rato, desconectarse de la chamba o bajarle dos rayitas al estrés. No siempre implica comer pizza, aunque si cae una rebanada tampoco se le hace el feo. Es como darse un break sabroso para no volverse loco con la rutina diaria.
Subirse al carrito de los tacos
Se usa cuando alguien decide unirse a una moda, plan o tendencia que ya está en marcha, aunque al principio no estuviera muy convencido. Es como decir que ya se dejó llevar por el antojo colectivo y ahora anda feliz en el desmadre. Suena muy chilango y la neta tiene su encanto cuando se dice entre cuates.
Ponerse la máscara
Se dice cuando te toca fingir, poner cara de buena onda y actuar como si nada, aunque por dentro estés pensando otra cosa. Va de ser falso o hipócrita por conveniencia, para quedar bien o evitar broncas. Muy de oficina, de familia y de cualquier lugar donde toca aguantar vara. Y sí, cansa un chingo.
Traer el anafre encendido
Se dice de alguien que anda prendidísimo, con un entusiasmo que se le sale por los poros. Como si trajera el anafre al rojo vivo: no para, habla rápido, trae mil planes y contagia la pila. Puede ser por una buena noticia, por enamorado o nomás porque amaneció con todo. Bien mexa y bien gráfica.
Tirar el calambre
Se dice cuando alguien se avienta unos pasos bien intensos y se luce bailando, como si el cuerpo trajera corriente y no pudiera parar. Es presumir flow en la pista, moverse con estilo y dejar a la banda mirando. Suena chistoso porque lo del calambre es literal, pero aquí es puro baile y actitud.
Pegar el chicle
Se dice cuando alguien anda de ligón y se le pega a otra persona para coquetearle, sacarle plática y ver si cae. Es como intentar quedarte ahí, bien insistente, hasta que te hagan caso. Puede sonar medio chistoso o medio intenso, según el tono y la confianza con la banda.
Meter chela
Expresión muy mexa para decir que alguien va a invitar las cervezas, poner para la ronda o soltar la lana para el alcohol. Se usa mucho entre compas cuando acaban de ganar algo, cobrar una quincena o simplemente andan con ganas de ponerse alegres. Es como decir que te toca aflojar el varo para las chelas, y la neta suena chido.
Estrellarse con la pared
Se dice cuando te topas de golpe con la realidad y tus planes se van al carajo. Ibas bien confiado y, pum, la pared: un rechazo, un límite, una bronca o una verdad que no querías ver. No es literal, claro, es más bien ese bajón de darte cuenta de que por ahí no era. Duele tantito.
Andar en la lluvia
Se dice de alguien que anda bajoneado, enamorado o con el corazón hecho trizas y se la pasa vagando sin rumbo, como si la vida le hubiera puesto soundtrack triste. No es que esté lloviendo de verdad, es más bien ese mood de caminar y pensar de más. Dramática, sí, pero pega.
Zarpazo
En el Estado de México se usa para hablar de un piropo directo, medio atrevido, que alguien suelta para ligar o llamar la atención de la persona que le gusta. Es como lanzar un garrazo al corazón, esperando que pegue y no se vea tan ridículo. A veces suena romántico, a veces bien naco, pero la intención es coquetear.
Echar el cotorreo
Se dice cuando vas a juntarte con la banda para platicar, bromear y pasar el rato sin plan serio. Es como ir a convivir, echar desmadre leve y relajarte con tus cuates, ya sea en la esquina, la plaza o donde caiga. No es trabajar ni hacer pendientes, es nomás cotorrear y disfrutar.
Choro mareador
Se dice cuando alguien te suelta un rollo larguísimo y bien enredado para marearte, distraerte o convencerte de algo que no te conviene. Es el típico discurso que suena bonito, pero trae truco, como vendedor colmilludo o ratero con labia. Si te lo aplican, más vale ponerte vivo y no soltar la cartera.
Vieja escuela
Se dice de alguien o algo con vibra clásica, de antes, pero que sigue rifando. Es como presumir lo tradicional, lo retro o lo de antaño con respeto, ya sea música, ropa, carros o formas de hacer las cosas. No es “anticuado” en mala onda, más bien es estilo con historia. Y sí, suena chido decirlo.
Estar como perico en el alambre
Se dice cuando andas bien inquieto, nervioso y al tiro, como esperando que pase algo ya. Es esa sensación de no poderte estar quieto porque traes pendiente una llamada, un mensaje o un chisme. Vamos, que estás en modo alerta máxima, brincando de la ansiedad a la esperanza cada dos segundos.
Irse de volada
Se usa cuando alguien se va rapidísimo, casi sin avisar, como si trajera cohetes en los pies. Puede ser porque se espantó, porque ya se aburrió o porque simplemente no quiere broncas. Es muy común en el habla mexicana y la neta describe perfecto cuando alguien desaparece en chinga.
Dominguear
Verbo bien mexa para decir que te vas a dar el rol de domingo: salir sin prisa, pasear por la plaza o el centro comercial, ver vitrinas, echar chisme y rematar con una nievecita o algo de comer. Vas con tu facha tranqui pero presentable, como de “hoy sí me arreglo”. Suele pegar duro después de la comida.
Andar bien lechón
Se usa para decir que alguien trae una racha de suerte muy cabrona, que todo le sale chido y parece que la vida lo está consintiendo. Es como decir que anda bendecido por la buena fortuna, casi casi embarrado de buena leche. Suena muy de barrio mexiquense y la neta tiene su encanto cuando ves al suertudo en acción.
Rólenla
Se dice cuando estás en la bolita y alguien trae el cigarro, el porro o lo que sea, y le pides que lo vaya pasando para que a todos les toque. Es el clásico llamado a la justicia fumeta: nada de acaparar ni de hacerse güey. Muy de compas y de barrio, sin tanto drama.
Echarle el ojo
Se dice cuando algo o alguien te llama la atención y ya lo traes fichado, como con intención de ir por ello. Puede ser desde una taquería nueva hasta una persona que te late y quieres conquistar. No es que ya sea tuyo, pero en tu cabeza ya apartaste lugar. Y sí, suena medio travieso.
Echar el perico
Se usa para decir que alguien se pone a chismear sabroso, contando rumores, detalles picantes y cosas medio exageradas. Es como sentarse a actualizar el radiopasillo con todo y producción especial. No siempre es malintencionado, pero sí bien metiche. Y la neta, a veces hasta se disfruta aunque uno finja que no.
Andar bien jarra
Se usa para decir que alguien anda súper borracho, ya pasado de copas y haciendo el ridículo bonito. No es solo estar alegre, es ese punto en el que ya se tambalea, habla raro y se le ocurre cada idiotez que luego ni se acuerda. Es muy de peda mexicana y, la neta, describe perfecto al compa que no se sabe medir.
Echarse un tlapehue
Expresión muy chilanga para decir que te vas a echar unas copitas, casi siempre en plan relax y con buen cotorreo. Suena a que vas a pistear tranqui, ya sea solo, con la banda de la chamba o con la raza del barrio. No es súper formal que digamos, pero justo por eso tiene su encanto y se siente bien de la calle.
Dar el timbrazo
Se usa cuando alguien hace una llamada súper rápida y la corta en cuanto suena, solo para que le regresen la llamada y así no gastar saldo. Es la clásica maña de cuando andas bien roto pero con muchas ganas de chismear. Y hay que admitir que la técnica tiene su truco y su picardía.
Estar en el avión
Se usa para decir que alguien anda bien distraído, en la luna, como si fuera volando por las nubes y no se enterara de nada de lo que pasa a su alrededor. Es ese compa que está físicamente presente, pero mentalmente anda quién sabe dónde. Y la neta, a veces se siente rico estar en el avión un rato.
Echar cotorreo
Expresión muy mexiquense para hablar de pasar un buen rato con la banda, platicando, riendo, chismeando y tirando desmadre sano. Es como decir que se armó la convivencia chida, con risas, anécdotas y buen ambiente. Suena relajado, cercano y la neta da ganas de cancelar planes serios nomás para ir a echar cotorreo.
Andar como hoja
Se usa para decir que alguien ya trae sus copas encima y camina todo tambaleado, como hojita que se la lleva el aire. No es borrachera brutal, pero sí lo suficiente para que se le note en la mirada y en el paso. Es de esas frases que pintan perfecto al compa que dijo que solo iba por una.
Echarse una torta
En el Estado de México echarse una torta es tirarse un buen madrazo contra el piso o darse un golpe fuerte por andar distraído. Se usa mucho cuando alguien se cae de forma medio chistosa y todos se ríen primero y ya luego preguntan si está bien. Es de esas frases que duelen pero hacen gracia.
Tragazón
Se dice cuando te das una comilona brutal, de esas que te dejan en modo bulto y con ganas de siesta. Es muy de juntarse en familia, caerle a la abuela o a los compas y que alguien se luzca con la comida. No es precisamente fino, pero describe perfecto el atasque. Y sí, suele acabar en arrepentimiento feliz.
Echar verbo
Se usa para decir que alguien habla un chingo, adorna de más lo que cuenta o se pone bien rollero con sus historias. Es como cuando alguien presume, exagera o no se calla ni tantito. Muy del estilo de hablar por los codos, pero con sabor mexiquense y un toque de barrio que la neta le da mucha gracia.
Elevarse
En el chismecito mexiquense, elevarse es hacerte el zen cuando por dentro traes el caos. Es mantener la cara seria, como si nada te afectara, aunque el chisme esté tan bueno que te quieres aventar al drama. Es fingir que no te importa, pero por dentro ya armaste la telenovela completa. Y la neta, a veces sí funciona.