Se usa cuando alguien se fija con ganas en una persona o en algo, porque le gusta, le interesa o ya lo tiene medio apartado en su cabeza. Puede ser para ligar, para comprar algo o hasta para un chisme sabroso. Es como marcar territorio mental, aunque todavía no te hayas lanzado. Y hay que admitir que es bastante gráfica.

"Desde que llegó la nueva vecina, el pana Luis le tiene echado el ojo, ya hasta se ofrece a sacar la basura pa' ver si se la consigue en el pasillo."

Se usa cuando algo o alguien te llama la atención y lo empezás a ver con ganas, ya sea porque te gusta, lo querés comprar o simplemente te tiene intrigado. Es como marcar territorio mental, lo ves y pensás esto es mío tarde o temprano. Muy de barrio, muy de andar tanteando qué se viene.

"Mirá vos, la doña ya le echó el ojo a la tele nueva del súper, dice que si le pagan el aguinaldo completo se la lleva aunque tenga que vivir a punta de gallo pinto y fresco de chía todo el mes."

Se dice cuando algo o alguien te llama la atención y lo tienes bien fichado, como con intención de conseguirlo o de estar al pendiente. Puede ser una cosa que quieres comprar, una oportunidad o hasta un crush. No es que ya sea tuyo, pero en tu cabeza ya lo apartaste. Y sí, suena medio cazador.

"Ya le eché el ojo a esa bici de la tienda, nomás caiga la quincena y me la llevo, aunque mi cartera ande llorando."

Se dice cuando algo o alguien te llama la atención y ya lo traes fichado, como con intención de ir por ello. Puede ser desde una taquería nueva hasta una persona que te late y quieres conquistar. No es que ya sea tuyo, pero en tu cabeza ya apartaste lugar. Y sí, suena medio travieso.

"Güey, ya le eché el ojo a la taquería nueva del centro. Dicen que los de suadero están criminales, así que mañana caemos temprano antes de que se acabe todo."

Se dice cuando ya te fijaste en algo o alguien y lo traes en la mira, ya sea porque te gustó, te conviene o lo quieres para ti. No es que lo tengas todavía, pero ya lo apartaste con la mirada y con la intención. En Puebla suena bien natural y hasta medio mañosón, la neta.

"No te hagas, ya le echaste el ojo a la güerita de la tiendita y al celular en oferta. Nomás falta que te animes y lo compres antes de que se lo lleven."

Se dice cuando le pones atención a algo o a alguien, ya sea para vigilar, checar o tenerlo bien ubicado. Puede ser tan inocente como cuidar una mochila, o más malicioso, como cuando alguien te gusta y le traes ganas. Es súper común en México y suena bien de barrio, sin ponerse intenso.

"Güey, échale el ojo a mi mochila tantito en lo que voy por unas tortas, no vaya a ser que se la vuelen."

Se dice cuando te fijas en alguien o algo con intención, ya sea porque te interesa, te late o lo traes entre ceja y ceja. Puede ser en plan ligue, en plan negocio o en plan vigilancia, como cuando sospechas que alguien anda de mañoso. Es súper común en México y sirve para decir: lo estoy checando.

"Desde que llegó la nueva vecina, ahí ando echándole el ojo cuando baja por el mandado, nomás pa’ ver si es buena onda o pura finta."

Frase utilizada para indicar que alguien se ha interesado romántica o físicamente por otra persona. Muy útil para justificar miradas furtivas.

"¡Mira nomás, Juan ya le echó el ojo a la nueva de la oficina! Está a dos segundos de invitarla a las famosas tostadas nayaritas."

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