Juepucha
Interjección bien colombiana para soltar cuando algo te sorprende, te emociona o te sale mal, tipo cuando te das un golpe o se te cae el celular. Es la versión más suave y “presentable” de jueputa, perfecta para decirla delante de la abuelita sin que te mire feo. Igual suena con toda la fuerza.
Echarse un canazo
Se usa cuando alguien pide algo prestado con toda la pinta de no devolverlo pronto, o de plano nunca. Es como ese amigo que pide la chaqueta, el libro o la consola y se hace el loco cada vez que le recuerdas. Suena medio chistoso, pero toca andar pilas, porque el canazo a veces se vuelve donación involuntaria.
Reírse como chucha
Se usa cuando alguien se ríe a carcajadas, sin filtro y con todo el volumen posible, como si no hubiera mañana. Es esa risa que se escucha desde la otra cuadra y que hace que todo el mundo voltee a mirar. A veces contagia, a veces da pena ajena, pero siempre arma escándalo del bueno.
Estar a tope de chicha
Se dice cuando alguien va con toda la energía, a full, como con el tanque lleno y sin freno. Sirve para hablar de alguien súper motivado, rendidor o acelerado, ya sea en el trabajo, el deporte o la rumba. En Cundinamarca suena bien callejero, como diciendo que ese man anda encendido y no lo para nadie.
Ser un cutupeto
Se le dice a alguien que es bien mañoso y recursivo, de esos que improvisan y arreglan cualquier cosa con lo que haya a la mano. No es que sea ingeniero, es que se las rebusca y le sale. Suele decirse con admiración y un toque de risa, porque a veces sus arreglos quedan medio Frankenstein, pero funcionan.
Suponcho
Se usa en plan chiste para llamar a alguien “suponcho” cuando se la pasa inventando teorías y sacando conclusiones sin pruebas. Es como decir que está suponiendo demasiado, armándose una novela en la cabeza. Va con tono de recocha, para bajarle el drama al detective de turno. No es insulto pesado, más bien vacile.
Apambisbao
Se le dice a alguien que está aturdido, medio ido o confundido, como si anduviera en piloto automático y no pillara lo que pasa. Sirve para describir a quien se queda mirando al vacío, reacciona tarde o anda perdido después de un susto, una trasnochada o un regaño. Suena muy de calle y tiene su gracia.
¡Es la hora del chucuchucú!
Se suelta cuando en una fiesta llega el momento bueno de verdad: ponen la música bailable, suben el volumen y ya nadie se hace el serio. Es como decir “se prendió esto” y toca sacar los pasos prohibidos, aunque sean feos. Muy de rumba familiar, con tías, primos y sudor feliz.
Chiviado
Se dice de algo que es falso, pirata o de imitación barata. Vamos, que parece original de lejos, pero cuando lo miras bien canta a chiviado por todos lados. Se usa mucho para ropa, relojes, celulares y cualquier cosa “de marca” que te vendieron en la calle como si fuera la real. Y sí, suele dar risa.
Estar de papaya
En Colombia se dice cuando algo queda regalado, facilísimo, sin esfuerzo. También se usa para hablar de alguien que se expone o se deja coger ventaja por andar confiado, como dejar el celular en la mesa y perderlo. Vamos, que estás dando papaya y la vida no perdona. Útil y peligrosa a partes iguales.
Vinilao
Se dice cuando quedas con el pelo hecho un desastre después de una rumba dura, como aplastado, enredado o con un peinado raro que no tiene salvación. Es ese look de trasnocho que grita que bailaste hasta el final y sudaste la vida. No es elegante, pero tiene su orgullo de sobreviviente.
Estrellarse
En Cundinamarca se usa para decir que te pegaste un golpe con la realidad: te salió mal un plan, te rechazaron, metiste la pata o te llevaste una decepción bien brava. No es literal, aunque suena a choque. Es ese momento en que ibas confiado y, pum, te tocó aterrizar.
Cerrarse del parche
Se dice cuando alguien se desconecta del grupo y deja de parchar de un día pa' otro. Como que se encierra, no contesta, no cae a los planes y se pierde sin avisar. Puede ser por novia, trabajo o pura pereza, pero el parche lo siente como traición suave. Suena muy de calle y bien de Bogotá y alrededores.
Zorrazo
Se usa para hablar de un golpe o una caída bien dura, de esas que te dejan viendo estrellitas. También vale para un porrazo emocional, cuando algo te sale fatal y te baja de la nube en un segundo. Es muy de calle y suena exagerado a propósito, como para dramatizar el totazo con estilo.
Echarse una pola
En Colombia, sobre todo por Bogotá y Cundinamarca, una pola es una cerveza. Echarse una pola es irse a tomar unas birras, tranqui, para charlar, desestresarse y pasarla bueno. Puede ser en tienda, bar o en el parque con los parceros. Plan clásico de after office y de viernes.
Estar como agua en tamal
Se usa para decir que alguien está re incómodo, desubicado o que no pinta nada en el lugar donde está, igualito que el agua que sobra cuando uno arma un tamal y no sabe ni pa' dónde va. Es una forma bien casera de decir que la persona no encaja ni a la fuerza, y la verdad es que suena bastante sabroso.
hacer el oso
Expresión usada para referirse a hacer el ridículo, especialmente en público. No tiene absolutamente nada que ver con algún animal peludo, pero sí con meter la pata de manera casi épica.
Echar cachucha
En Cundinamarca se usa para decir que vas a meterle ganas a algo, como cuando te pones la gorra y te concentras de verdad. Es hacer el esfuerzo en serio, sin pereza, con toda la actitud para que salga bien. No es magia, es sudarla un rato. Y sí, suena bien de barrio.
Estar parchado en la década
Se dice de alguien que se quedó pegado en otra época y sigue con gustos, modas o mañas viejas, como si el tiempo no hubiera pasado. Es una forma medio burlona de decir que está desactualizado o anticuado. Suena muy de parche, bien rolo, y sirve para molestar con cariño al que vive en modo retro.
Echarle la pasta
Se dice cuando te toca soltar plata para pagar algo, casi siempre de golpe y sin haberlo presupuestado. Es ese momento en que abres la billetera con resignación porque no queda de otra. Puede ser para un arreglo, una multa o cualquier imprevisto. Suena muy de parche, y duele un poquito decirlo.
Echar pata
Se dice cuando alguien se va a toda prisa, normalmente porque hay susto, afán o porque la cosa se puso fea. Es como “salir disparado” o “pegarse la corrida” sin dar muchas explicaciones. Muy de calle, de esas que suenan a que te salvó el instinto y las piernas respondieron solitas.
Ponerse al parche
En Colombia, sobre todo en Bogotá y alrededores, se dice cuando alguien se suma al plan y cae a parchar con la gente. Es como decir que te apuntas a la vuelta, te integras y te quedas un rato en el parche. No siempre es para “revivir” nada, a veces es solo llegar y hacer combo. Suena bien callejero.
Caramelito
Apodo para alguien que te parece muy atractivo, tierno o “bien rico”, como un dulce que dan ganas de comérselo a besos. Se usa para coquetear o para comentar con picardía que esa persona está como para no dejarla pasar. Suena juguetón y medio atrevido, pero sin ponerse pesado.
Irse en el tren
Se dice cuando alguien se queda ido, se distrae durísimo y ya no está en la conversación. Es como que la mente se le montó a otro vagón y tú sigues hablando solo. También aplica cuando no coge el hilo y se queda mirando al vacío. Muy de parche, y bastante gráfica, la verdad.
Echar parche
En Colombia se dice cuando vas a parchar con la gente, o sea, armar un plan tranqui para pasar el rato: quedarse en la casa, ir al parque, comer algo, hablar carreta o ver series. Es el típico plan sin afán, solo buena vibra y compañía. Si alguien dice “¿echamos parche?”, te está invitando a relajarte, no a trabajar.
Dar papaya
Advertencia para no exponerte a situaciones donde puedas salir perjudicado, como si fueras una fruta jugosa en medio de un picnic de monos hambrientos.
Contar billete
Se dice de alguien que anda presumiendo plata, como si la vida fuera una vitrina y él el dueño del centro comercial. No es que esté literalmente contando billetes, es más bien esa actitud de alardear, mostrar lujos y hacerse el importante. Suele sonar a burla o crítica, porque tanta pantalla cansa.
Dar papaya
Expresión muy colombiana para decir que uno se expone de forma tonta y facilita que lo roben, lo engañen o se burlen de él. Es como dejarle todo servido al vivo de turno para que haga su cagada. Se usa mucho para regañar o advertir, y hay que admitir que la frase tiene su sabiduría callejera.
Cantar la tabla
Expresión usada para advertirle a alguien que le van a dar una buena reprimenda, regaño o jalón de orejas bien serio. Es como cuando tu mamá te pilla haciendo algo malo y ya sabes que te va a caer una bronca de esas que te dejan pensando en la vida. Suena chistoso, pero cuando te la cantan, ríete tú.