Expresión usada para referirse a hacer el ridículo, especialmente en público. No tiene absolutamente nada que ver con algún animal peludo, pero sí con meter la pata de manera casi épica.
Se dice cuando alguien hace el ridículo de forma bien evidente, ya sea por torpe, por lanzado o por no medir el ambiente. Es como quedar mal en público y que todo el mundo se dé cuenta. En Colombia se usa un montón, sobre todo para bromear entre amigos cuando alguien se pasa de confianzudo. Duele, pero da risa.
Expresión para cuando haces el ridículo, quedas como un payaso o te mandas una cagada épica delante de todo el mundo. Es ese momento incómodo en que todos te miran y tú solo quieres que la tierra te trague. En Meta la gente la suelta mucho para vacilar al amigo que se pasó de intenso. Y hay que admitir que suena bastante graciosa.
En Colombia se usa para decir que alguien hizo el ridículo, pasó una vergüenza fuerte o quedó en evidencia delante de otros. Es como cuando metes la pata en público y todo el mundo se entera. Se puede usar tanto para cosas pequeñas como para papelones épicos que luego tus amigos te recuerdan durante años.
Se usa cuando alguien hace el ridículo en público, ya sea por el vino, por los nervios o porque simplemente le falló el cálculo. Es como volverse el payaso involuntario de la fiesta, quedar en evidencia y que todos se rían de tus ocurrencias. Da pena ajena, pero también suele dejar anécdotas legendarias que se cuentan por años.