andar de Godínez
Se usa para hablar de cuando alguien anda en modo oficinista total, atrapado en la chamba godín, con gafete, lonchera, tráfico infernal y mil juntas eternas. Es como decir que estás viviendo la rutina de oficina sin glamour alguno. Y la neta, todos hemos andado de Godínez aunque nos hagamos los muy creativos.
Chilango-fario
Expresión medio de cotorreo que usan algunos chilangos para hablar de la mala suerte, como cuando todo te sale chueco y parece que el universo se está burlando de ti. Es una mezcla de chilango con mal fario, muy de humor local y medio sarcástico. No es súper común, pero cuando sale, da risa.
Echarse un león
Expresión muy chilanga para decir que te vas a echar una siesta rica, de esas que te dejan como nuevo. Se usa mucho después de comer pesado o cuando traes sueño brutal. La idea es que duermes tan profundo como un león tirado a la sombra. Y la neta, pocas cosas se disfrutan tanto como echarse un buen león.
Echar el cuento
Expresión chilangona para cuando alguien se pone a inventar, exagerar o adornar la historia para quedar bien, zafarse de un problema o impresionar a la banda. Es como armar una novela completa nomás para que le crean. Y la neta, a veces el choro está tan bueno que hasta da risa escucharlo.
No manches, cabo
Se suelta cuando algo te sorprende, te indigna o no te lo crees ni tantito. Es como decir no inventes o no mames, pero con el freno puesto. El cabo aquí es puro cotorreo, como decir bro o compa, y le da un toque bien chilango de barrio.
Estar como diablo
Se dice cuando alguien está enfadado o furioso, casi echando chispas por las orejas.
Sepa la bola
Expresión muy chilanga para decir que no se tiene ni la más remota idea de algo. Es como un nivel extra de no saber nada, casi tirando a burla. Suele ir con encogimiento de hombros, cara de what y a veces risita nerviosa. Es perfecta cuando te preguntan algo incómodo y prefieres hacerte el loco, la neta.
Estirar la pata
Forma coloquial y con humor negro de decir que alguien se murió, tal cual, sin anestesia. Es muy usada para quitarle lo solemne al tema de la muerte y soltar el chiste incómodo en la reunión familiar. Suena cruel, pero también muy chilango, y hay que admitir que a veces el chascarrillo ayuda a sobrellevar la tragedia.
Pos qué milanesas
Expresión chilanga para soltar sorpresa, incredulidad o un ¿qué carajos? pero en modo chusco. Se dice cuando alguien sale con una jalada, te cambian el plan a última hora o te sueltan una noticia rara. No es insulto fuerte, más bien un desahogo cómico que suena bien de barrio.
Estar hecho un tamal
Se dice cuando alguien trae la ropa tan apretada, sobre todo el pantalón, que parece tamal bien amarrado y a nada de reventar. Suele salir después de una comilona, cuando te quieres ver acá bien fresa pero el botón ya está pidiendo auxilio. Da risa, pero también es advertencia.
Avientarse
Expresión muy chilanga que viene de aventar, pero aquí significa atreverse a hacer algo sin tanto rollo, casi de impulso. Es lanzarse a la acción aunque dé nervios, confiando en que todo va a salir chido. Se usa mucho entre compas cuando alguien duda demasiado. Y la neta, a veces sí hace falta avientarse tantito.
Estar hecho un mero mole
Se dice de alguien que anda bien rifado, con presencia y nivel, como el que se lleva la escena sin sudar. Es el típico que llega y todo mundo voltea porque se nota que trae con qué. No siempre es “mandar”, más bien es destacar y verse bien pro en lo que sea. Y sí, suena bien chilango.
La neta del planeta
Expresión usada para decir la verdad absoluta, sin adornos. Es como sacar el detector de mentiras y ponerlo al máximo.
A la orden
Frase bien de servicio y cortesía para decir que estás disponible, que cuentas con alguien o que ya quedó lo que te pidieron. En la CDMX la sueltan mucho en tiendas, oficinas y hasta en la calle, tipo “mande usted”. No es promesa de milagros, pero suena atento y te compra tiempo.
Chilango
Se usa para referirse a la gente de la Ciudad de México, con todo su combo de tráfico infernal, metro a reventar y tacos en cada esquina. A veces se usa con cariño y otras con carrilla, pero al final describe a quien ya domina el caos capitalino como si fuera su hábitat natural.
Echar pata
Expresión muy chilanga y cachondona para hablar de tener sexo o irse a un encuentro bien íntimo con alguien. Suena más juguetona que decirlo directo y se usa entre cuates con confianza, casi siempre en tono de chisme o de broma. No es súper fina, pero tampoco es la peor grosería del mundo, y la neta tiene su gracia.
Aventar grillo
Expresión bien chilangona que se usa cuando alguien se hace el desentendido, se queda callado o evita hablar de un tema para no meterse en broncas. Es como hacerse el loco, pero con más sabor de barrio. Se aplica mucho cuando sabes algo, pero prefieres guardar silencio y dejar que el chisme pase de largo, aunque a veces pique.
La neta
Expresión muy chilanga que significa la verdad, lo auténtico, lo que es sin cuento. Se usa para confirmar algo, para hablar con sinceridad o para remarcar que algo está bien cabrón de real. También sirve para pedir honestidad: Dime la neta. Suena directa, de compas, y sí, tiene su encanto.
Abrir camello
Expresión chilanga que se usa para decir que te toca abrir el changarro o empezar a chambear desde bien temprano, casi de madrugada. Suele aplicarse a trabajos informales o de servicio donde los horarios están pesados y eternos. Es como decir que te toca el turno más matado, y la neta hasta suena chistoso aunque duela.
Echar relajo
Se usa cuando alguien anda haciendo ruido, cotorreando, molestando o armando desmadre sin mala intención. Es como decir que está jugando, bromeando o distrayendo a todo mundo en lugar de ponerse serio. A veces es divertido y a veces desespera, pero la neta casi siempre anima el ambiente aunque sea un desmadrito.
Entregar el changarro
Se dice cuando alguien ya vio que el plan se fue al carajo y decide salirse antes de hacer más el ridículo. Aplica para la peda, la fiesta, el ligue o cualquier intento que nomás no cuajó. Es como decir: ya estuvo, me retiro con tantita dignidad. Suena muy chilango y tiene su gracia.
Echar rollo
En CDMX, echar rollo es ponerse a hablar un buen rato, a veces con queja incluida, a veces para convencerte de algo, y casi siempre con mucha labia. Puede ser una plática intensa o un discurso medio mareador. Si alguien dice que solo iba a explicar “rápido”, agárrate, porque ya empezó el rollo.
Hacerla de emoción
Se dice cuando alguien se pone intenso, dramático o exagera un problema que en realidad no es para tanto. Es como armarla de pedo pero en versión telenovela, con suspiros y todo. Muy chilango para bajarle dos rayitas a alguien que ya está haciendo un show por cualquier cosita.
Lento como torta
Se usa para decir que alguien es desesperantemente lento para moverse, reaccionar o hacer las cosas, como si estuviera en la fila eterna de las tortas y ni ganas tuviera de avanzar. Es una forma medio carrilla pero con cariño, muy chilanga, para picarle las costillas al que se está tardando mil años.
Chesco
Forma bien chilanga de referirse a un refresco, sobre todo cuando se antoja algo bien azucarado y lleno de burbujas. Suena más cercano y de barrio que decir refresco, como si ya incluyera hielitos y tiendita de la esquina. Es de esas palabras que te recuerdan la primaria, las papitas y la banca afuera de la casa.
Armar un desmadre
Se dice cuando alguien provoca un caos bien cabrón o monta un plan que se sale de control. Puede ser para una fiesta que se pone intensa o para un lío donde todo acaba patas arriba. Es muy chilango y suena a que va a haber ruido, risas y cero orden. Y sí, suele venir con consecuencias.
Echar el taco de ojo
Se usa cuando alguien se da un gustito visual viendo a una persona atractiva, sin intención de ligar ni nada serio. Es como ir por la vida nomás apreciando el paisaje, bien mirón pero sin mala onda. Es una expresión muy chilanga y la neta describe perfecto cuando solo quieres ver, no participar.
Bomberazo
Se usa para hablar de un trabajo o encargo súper urgente que te cae de repente y que hay que resolver en chinga, como si fueras bombero apagando un incendio. Suele ser algo que ni te tocaba, pero te lo avientan porque alguien la regó o porque todo lo dejaron al último. Y sí, da un coraje sabroso.
Hacer de las suyas
Se dice cuando alguien vuelve a hacer sus típicas travesuras, mañas o desmadritos, casi siempre algo medio indebido pero con su toque simpático. No necesariamente es ilegal, pero sí es de esas cosas que dices ay, ya empezó otra vez. Muy chilango el rollo, y la neta suena a regaño cariñoso más que a bronca seria.
Estar bien chido
Se usa para decir que algo está muy padre, que está buenísimo o que se pasó de bueno. Es el típico comentario cuando algo te sorprende para bien y quieres dejarlo claro sin ponerte cursi. Muy de compas en CDMX, y sí, suena más chido si lo dices con toda la seguridad del mundo.
Tira paro
Se dice cuando le pides a alguien un favor o que te eche la mano, normalmente de compas y sin tanta formalidad. Es el clásico recurso chilango para salir del apuro, desde que te presten lana hasta que te cubran con el jefe. Suena cercano y bien de barrio, y sí, se usa un montón.
Ya te la sabes
Frase muy chilanga para decir que no hace falta explicar nada porque ya conoces el cuento y cómo va a acabar. Se suelta cuando algo es predecible, típico de siempre o cuando alguien repite la misma maña. Es como un guiño de complicidad: ya viste venir el desenlace. Y sí, suele venir con risa y resignación.
Chilango hoy
Se usa entre chilangos para decir que el día pinta chido, que todo se está acomodando o que hay plan sabroso con la banda. También puede usarse en modo burla cuando el tráfico está infernal y el cielo gris, pero aun así traes el ánimo hasta arriba. Es como decretar que hoy se disfruta sí o sí, pase lo que pase.
Chancecito
Diminutivo chilangazo de chance que suena a cariño pero también a incertidumbre total. Te lo sueltan cuando estás pidiendo algo y medio te dicen que sí, aunque en el fondo no está nada amarrado. Es como un permiso en veremos, con sonrisa nerviosa incluida. Y la neta, a veces suena más a consuelo que a respuesta seria.
Echar chisme
Se dice cuando te pones a platicar y a chismear a gusto, normalmente sobre la vida ajena, con su dosis de drama, detalles jugosos y risita cómplice. No siempre es mala onda, a veces es puro cotorreo para matar el rato. Eso sí, si te clavas, ya no sales del chisme ni con grúa.
No mames
Expresión muy chilanga para soltar cuando algo te sorprende, te parece absurdo o no te lo crees ni tantito. Puede ir desde el típico ¿neta? hasta un no inventes más subidito de tono. Ojo, es vulgar y depende del contexto puede sonar pesado, pero bien usada tiene un timing buenísimo.
Dar el rol
Salir a pasear por la ciudad, sin un rumbo fijo, más que nada para despejarse o ver qué se cuece por ahí.
Viejo verde
Se le dice a un señor ya grande que anda de coqueto con gente mucho más joven, normalmente con comentarios medio pasados, intensos o de plano incómodos. No es precisamente un halago, más bien es para quemarlo tantito por andar de encimoso. En CDMX se suelta cuando el don se cree galán y da pena ajena.
Dar el rol
En CDMX, dar el rol es salir a dar la vuelta sin plan fijo, nomás para matar el tiempo, despejarte o ver qué cae. Puede ser caminar, ir en coche o brincar de un lugar a otro, pero la idea es andar de chill. Suena bien chilango y queda perfecto para tardes sin nada que hacer.
Chilango
Se usa para hablar de la banda originaria de la Ciudad de México, con todo y su talento para sobrevivir al tráfico, al metro a reventar y a las quesadillas sin queso. A veces se usa con cariño y a veces con carrilla, depende del tono. Pero eso sí, un buen chilango siempre se las ingenia para llegar, aunque todo esté hecho un caos.
Dar el bajón
Se usa cuando de repente te entra la tristeza, el desánimo o la flojera existencial por algo que pasó. Puede ser por una noticia fea, una decepción amorosa o porque ya se acabó la fiesta y toca regresar a la realidad. Es como si se te apagara el ánimo de golpe, y la neta sí se siente culero.
De volada
En CDMX se usa para decir que algo pasa rapidísimo, al instante, sin pensarlo mucho o sin perder tiempo. Puede ser que alguien se vaya en chinga, que te contesten luego luego o que algo se resuelva en un dos por tres. No es tanto cambiar de vida, es la velocidad. Y sí, suena bien chilango.
Echar la canasta
Se usa para decir que ya te vas a dormir, sobre todo cuando andas rendido después de un día pesado. La idea es como aventar el último tiro de básquet y ya irte a descansar a gusto. Es muy de chilangos que mezclan desmadre, cansancio y humor en una sola frase, y la neta suena bastante simpática.
Prestar el cuero
Se usa cuando alguien se anima a hacer algo arriesgado, incómodo o muy atrevido, como ofrecerse de voluntario para la locura del grupo. Es como decir que se va a lanzar con todo y va a aguantar lo que venga, aunque dé miedito. Suena medio rudo, pero también tiene ese toque de respeto al valiente.
Aguacatear
Verbo chilango para cuando alguien se pone de sabiondo y quiere mandar o dar cátedra sin que nadie se lo haya pedido. Es el típico que llega, opina de todo, reparte órdenes y se cree experto en la vida, aunque no pinte nada. Suena medio burlón y sirve para bajarle tantito los humos.
Echar la chalupa
Se usa para decir que alguien se va a echar una siesta sabrosa o a tirarse a descansar sin remordimientos, como dejar el cuerpo caer y olvidarse del mundo un rato. Es muy de CDMX y suena a plan perfecto después de chamba, tráfico y calor. Y la neta, una buena echada de chalupa arregla medio día.
irse de rol
Expresión chilanga para decir que te vas a dar el rol: salir a dar la vuelta con la banda, sin plan fijo, nomás a ver qué se arma. Puede ser ir por chelas, caerle al centro, turistear de barrio en barrio o acabar en una fiesta. Suena relajado y medio aventurero, con ese toque de desmadre.
Andar con varo
Se dice cuando alguien trae lana, anda bien parado de dinero o, mínimo, se está dando la vida como si le hubiera caído el aguinaldo doble. Puede ser porque de verdad tiene billete o porque ese día viene gastalón y presumiendo. Muy chilango, muy de calle, y sí, a veces va con tantita envidia.
mandilón
En CDMX se le dice mandilón al vato que está bien dominado por su pareja y hace todo lo que le piden, a veces hasta dejando a los compas plantados. Viene de mandil, como si trajera el delantal puesto todo el día. Puede ser carrilla o insulto suave, según el tono. Y sí, suena machista, pero se usa un montón.
Echar una escala
Se dice cuando haces una parada rápida en el camino para lo que caiga: comprar algo, ir al baño, estirar las patas o agarrar aire antes de seguir. Es como un mini pit stop chilango, sin tanta ceremonia. Suena casual y de compas, de esas que salen cuando ya vas tarde pero igual te urge el Oxxo.