Forma bien chilanga de referirse a un refresco, sobre todo cuando se antoja algo bien azucarado y lleno de burbujas. Suena más cercano y de barrio que decir refresco, como si ya incluyera hielitos y tiendita de la esquina. Es de esas palabras que te recuerdan la primaria, las papitas y la banca afuera de la casa.
Forma coloquial y divertida de llamar a un refresco o soda en México.