Se usa para decir que alguien anda bien encabronado, de malas y con el genio a tope, como si fuera a explotar por cualquier cosa. Es esa vibra de no me hables porque muerdo. No es que sea el diablo literal, pero sí trae un coraje que se siente en el ambiente. Y sí, mejor ni le busques.
"Ni te le acerques a Juan, anda como diablo desde que le rayaron el coche y ya hasta le gritó al del Oxxo por darle mal el cambio."