Forma coloquial para decir que hace fresquito, que no es un frío polar pero tampoco vas en manga corta tan tranquilo. Es ese punto en el que te haces el duro, sales sin abrigo y a los diez minutos estás arrepentidísimo. Muy de Madrid en entretiempo, y la verdad es que suena bastante simpática.
Se usa para hablar de un frío suave pero molesto, ese vientito que no es invierno polar pero igual te cala si salís mal abrigado. Es como cuando el clima se hace el loco y de golpe refresca justo cuando todos ya guardaron las camperas. No es tragedia climática, pero sí lo justo para que te quejes un rato.