En Uruguay se dice que alguien está al mango cuando está a full, con la energía por las nubes o re manija. Puede ser porque está de fiesta, porque tomó algo, o porque simplemente anda acelerado y no para quieto. También se usa para cosas que están al máximo de intensidad. Y sí, a veces cansa solo mirarlo.
Se dice cuando alguien está a full, con la energía al tope o metido hasta el cuello con mil cosas. Puede ser por laburo, estudio o porque se prendió a una joda y no afloja. Es como ir con el acelerador clavado todo el día. Y sí, suele terminar en mate frío y ojeras.
En Moquegua y en buena parte del Perú se dice cuando alguien está bien parado: presentable, impecable o bien vestido, como para foto y para que te miren. También puede ir para algo que quedó de lujo. Es el equivalente a andar bien ficho, bien puesto. Y sí, suena medio agrandado, pero funciona.
Se usa para decir que alguien está a full, con toda la energía y sin freno. Puede ser laburando como loco, de joda, entrenando o con la cabeza a mil. Es ese modo turbo en el que no aflojás ni un segundo. Muy de Argentina y bien cuyano si lo tirás en Mendoza.
En Misiones se dice estar al mango cuando alguien está a full, con toda la energía y las pilas bien cargadas, listo para seguir de largo sin aflojar. Es como tener el volumen al máximo o el motor a fondo. Suena a exageración, pero cuando estás al mango de verdad se nota y contagia a todo el grupo.
En Tacna se dice cuando algo o alguien está a tope, rindiendo al máximo y sin aflojar. Vale para una persona que está con toda la energía, un plan que salió brutal o una máquina que va finita. Es como decir que está en su mejor momento, bien prendido y sin fallas.
Frase para referirse a alguien que está totalmente alerta y atento, como un ninja listo para cualquier cosa.