Estar en modo pombero
Se usa para decir que alguien está re desaparecido, que no da señales de vida y parece haberse esfumado como el Pombero, ese duende mítico de la zona que anda por ahí pero nadie lo ve. Es la forma misionera de decir que la persona se borró del mapa, y la verdad es que suena bastante pintoresco.
Ñandubostear
Se usa para hablar de la gente que se hace la pobre, la desentendida o la víctima cuando en realidad tiene plata guardada o recursos de sobra. Es como ese que llora miseria pero después se clava un finde de joda tremendo. El nombre viene del ñandubay, que parece poca cosa pero es durísimo, y la comparación tiene su gracia.
Andar a la oriunda
Se usa en Misiones para hablar de alguien que sale a caminar sin rumbo fijo, medio colgado, como dejándose llevar por donde lo lleven las patas. Va mirando el paisaje, pensando en la vida y sin apuro por llegar a ningún lado. Es como pasear por pasear, y la verdad tiene su encanto cuando no hay quilombo.
Abrirse por la tangente
Expresión para cuando alguien se escapa de un tema incómodo cambiando de asunto con mucha maña, como quien no quiere la cosa. Es muy de charla de patio, de ronda de tereré o de sobremesa familiar cuando el chisme se pone picante. Básicamente es esquivar la bala con elegancia, y hay que admitir que a veces es un arte.
Alzar la sierra
Expresión bien misionera que se usa cuando algo ya está cerrado, no da para más o es al pedo seguir insistiendo. Viene de la época de la yerba mate, cuando se levantaban las herramientas y se cortaba la jornada. Es como decir basta, soltá eso y seguí con tu vida, que ya fue.
Claris
Se usa cuando algo es tan evidente que ni hace falta pensarlo, una forma bien misionera de decir que algo está más que claro. Es como un claro rotundo, con sabor a tereré y humedad de selva. Suena cariñoso y confiado, y la verdad es que entra solo en cualquier charla entre amigos.
¡Che, qué bueno, chamigo!
Expresión bien misionera y litoral que se usa cuando algo está genial, salió mejor de lo esperado o te da mucha alegría por alguien. El che le da ese toque bien argentino y el chamigo suena re amigable, casi de compinche de toda la vida. Es como decir qué bueno amigo, pero con más cariño y más onda.
Tirarse al monte
Dicho para referirse a alguien que decide irse de parranda, salir de fiesta o 'desaparecer' un rato en plan aventurero y despreocupado.
Guarí
En Misiones se usa para hablar de un escondite medio casero, metido entre el monte, ramas y yuyos, donde te podés meter para que no te vea nadie. Suele ser algo improvisado, bien camuflado en la selva o en el pastizal. Ideal para zafar de un reto, esconderse de los viejos o armar travesuras sin que te enganchen.
Arrancar el mate
Expresión típica de Misiones para decir que hay que empezar a cebar y tomar mate o tereré, como dar inicio oficial a la ronda. No es solo tomar algo caliente, es armar la charla, acomodarse y arrancar el ritual matero. Y seamos sinceros, sin arrancar el mate no arranca el día ni la juntada.
Chiripá
En Misiones se usa chiripá para hablar de algo que salió bien de pura casualidad, casi de milagro, como si el universo te hubiera hecho un favor sin que lo merezcas mucho. Viene de la idea de la suerte inesperada que te salva a último momento. Es de esas palabras que explican mejor tu día que cualquier horóscopo.
Cataratazo
Se usa para decir que alguien se mandó una cagada enorme, un error tan grande que parece una cascada de metidas de pata, obvio inspirado en las Cataratas del Iguazú. No es una pifiada chiquita, es de esas que hacen ruido, salpican a todo el mundo y después cuesta un montón remontar. Y hay que admitir que el nombre tiene su encanto misionero.
Matear
En Misiones matear es sentarse a compartir unos buenos mates con alguien, casi como un ritual medio sagrado. Es la excusa perfecta para charlar largo y tendido, chusmear de la vida ajena, ponerse al día con todo y de paso clavar alguna factura o chipita. Y la verdad, pocas cosas unen tanto como un buen mate bien cebado.
Cuidamandanga
Se usa para bardear al que está siempre controlando todo lo que hacen los demás, como si fuera el sheriff del barrio pero sin que nadie se lo haya pedido. Vive corrigiendo, marcando errores y opinando de todo. Básicamente, un rompebolas profesional que cuida cosas que ni le van ni le vienen.
Sobremesa misionera
Es ese momento glorioso después de comer en Misiones cuando nadie se levanta de la mesa porque empieza la ronda eterna de mate, chismes del barrio, anécdotas de la chacra y debates sobre fútbol y política. La comida ya fue, pero la charla se estira como chicle y siempre aparece alguien con chipitas o torta frita. Es casi una religión.
Mandar a la mecha
Expresión bien misionera para cuando alguien te saca de quicio y lo querés mandar bien lejos, tipo al infinito y más allá, pero con bronca. Es como decir que lo rajás mentalmente a un lugar remoto porque ya no lo aguantás más. No es literal, obvio, pero cuando estás caliente sale sola y hasta alivia un poco.
Rejuntar
En Misiones se usa rejuntar como una forma más campechana de decir reunir o juntar, ya sea gente, cosas o hasta coraje para encarar algo difícil. Suena medio inventado pero está re instalado en la charla diaria, y la verdad es que tiene una musicalidad muy linda cuando lo escuchás en boca de misioneros.
Hacer la novelita
Se usa cuando alguien exagera todo, mete drama al pedo o arma una historia digna de culebrón por algo que no era tan grave. Es como decir que está sobreactuando mal, inventando escenas y lloriqueos para llamar la atención. Bien de telenovela barata, pero a veces nos sale sin querer y tiene su gracia.
Mandioquear
En Misiones se dice mandioquear cuando te juntás a tomar mate con chipas, facturas o lo que pinte, rodeado de amigos, charla tranqui y risas. Es como un ritual misionero para bajar un cambio, chusmear un rato y olvidarte de los quilombos del día. La posta es que termina siendo casi terapéutico, aunque nadie lo venda así.
Mandarse una misión
Usado para describir el acto épico de lanzarte a hacer algo complicado o aventurero, como si fuera toda una odisea.
Poncho misionero
Se usa en Misiones para hablar de alguien que siempre está listo para lo que venga, como ese poncho que te salva del frío, de la lluvia y de cualquier cambio de clima. Es la típica persona que tiene plan B, C y D, y encima lo disfruta. Y hay que admitir que da gusto tener un poncho misionero cerca.
Tomar tereré
Beber una refrescante infusión fría de yerba mate, indispensable para aguantar el calor y pasar el rato como un verdadero misionero.
Yerbaterapia
Juego de palabras entre yerba mate y terapia, típico de zonas materas como Misiones. Es cuando te sentás con el termo, el mate bien cargado y te ponés a charlar de la vida, a desahogarte y a buscar soluciones. No cura todo, pero ayuda a bajar un cambio y a ordenar el bocho, que ya es un montón.
Arrancar el ande
Se usa en Misiones para decir que alguien por fin se pone en marcha con ganas, después de estar colgado, vago o dudando mil años. La imagen es como la de un auto viejito que al final arranca a los tirones. Es medio cargada cariñosa, como diciendo dale, activá de una vez, que no es tan difícil.
Matear
En Misiones matear es sentarse a compartir unos mates tranqui, charlar de la vida y hacer una pausa del quilombo diario. No es solo tomar yerba caliente, es un ritual social casi sagrado donde se chusmea, se arregla el mundo y se pierde la noción del tiempo. Y la verdad, tiene una magia bastante adictiva.
Che, ¿moshio de nuevo?
Se usa en Misiones para cargar a alguien que está otra vez con el cuaderno, anotando todo como si fuera secretario del barrio. Es medio burla cariñosa para el que vive escribiendo listas, apuntes o controles de todo. No es insulto grave, más bien chicana entre amigos. Y hay que admitir que tiene su gracia cuando el moshio se lo toma en serio.
Ñandé
Viene del guaraní y significa nuestro, pero en Misiones se usa para hablar de algo que sentimos muy propio, bien de la casa, con toda la onda litoraleña. Es cuando ves una escena, una comida o una costumbre y pensás esto es re nuestro, bien ñandé. Y la verdad es que tiene un calorcito emocional bastante lindo.
Aventazo
En Misiones se usa aventazo para hablar de pedir o dar un aventón en auto, casi siempre de caradura y sin mucha planificación. Es como subirse al coche de alguien que justo pasa y aprovechar el viaje. Tiene un toque de viveza criolla y confianza, y hay que admitir que a veces salva el día.
Corazón de yerba
Forma cariñosa de llamar a alguien muy querido, haciendo referencia al amor que crece en Misiones como la yerba mate.
Yerba a bordo
Se dice cuando alguien ya tiene yerba encima y está listo para cebar mate en cualquier lado, como buen misionero precavido. Es como ir con el termo cargado en el alma. La idea es que no importa dónde caigas, siempre hay mate posible. Y la verdad, es casi un requisito para sobrevivir por allá.
Mandar fruta
Se dice cuando alguien está inventando cosas o hablando sin tener ni idea, como si estuviera improvisando todo lo que sale de su boca.
Matear
En Misiones matear es juntarse a tomar mate tranqui, charlar de la vida, tirar chisme, planear pavadas y arrancar o cerrar el día con buena onda. No es solo tomar algo caliente, es casi un ritual social que te baja un cambio y te hace sentir en casa, aunque estés hecho pelota.
Doblar la taba
Se usa cuando alguien cambia de decisión, de bando o de postura a último momento para sacar ventaja o quedar mejor parado. Viene de la idea de pegar un giro inesperado, medio traicionero pero también bastante pícaro. Es como decir que te diste vuelta cuando viste dónde estaba lo más conveniente, aunque quede medio feo admitirlo.
Yerba mala
Se usa para hablar de alguien que es conflictivo, molesto o dañino, como la mala hierba que nunca se termina de arrancar. También puede referirse a situaciones que siempre vuelven para complicarte la vida. Es de esas expresiones que suenan suaves pero van cargadas de veneno y verdad, ideal para el chisme misionero.
Ir de guaranga
Se usa cuando alguien cae en la casa de otro sin avisar, con toda la cara, para ver qué liga. Puede ser ir a morfar de arriba, a chusmear la vida ajena o a ver qué se puede manguear. Es esa visita que parece inocente pero viene con segundas intenciones, y todos lo saben aunque se hagan los tontos.
Dejar plantado
Cuando acordás encontrarte con alguien y te deja esperando como un nardo, sin avisarte ni nada.
Derretirse
En Misiones, decir que alguien se está derritiendo no va del calor ni del solazo, va de amor bobo del bueno. Es cuando ves a una persona y se te aflojan las piernas, te quedás colgado mirando el celu esperando su mensaje y todo te parece más lindo. Básicamente estás re enamorado y medio hecho gelatina, y hay que admitir que es bastante tierno.
Yerbimeado
Se usa para bardear con cariño a alguien que tomó tanto mate que ya no le corre sangre, le corre agua con yerba. Anda hiperactivo pero a la vez medio zombi, con la mirada perdida y el termo pegado a la mano. Es como decir que está pasado de mates, y la verdad es que a todos nos pasó alguna vez.
Meta nderé
Expresión bien misionera de sorpresa, asombro o incredulidad, típica del castellano mezclado con guaraní. Es como decir que algo es increíble, inesperado o que te dejó con la boca abierta, pero con mucho más sabor local. Se usa tanto para cosas buenas como para situaciones que no podés creer. Y hay que admitir que suena tremenda.
Atar con alambre
Expresión muy usada para cuando arreglás algo de forma provisoria, medio a las apuradas y con lo que haya tirado por ahí. El resultado funciona, pero sabés que es medio trucho y que en cualquier momento se desarma todo. Es el clásico parche criollo, bien de supervivencia cotidiana, y hay que admitir que tiene su encanto.
Ñambiseta
Se usa para bardear con cariño al que se hace el importante, el que se agranda y presume como si fuera la gran cosa, pero en realidad es puro humo. Viene del guaraní, que significa país, y se aplica al que se cree la última Coca-Cola del desierto. Y hay que admitir que suena hermoso para bajarle el copete a cualquiera.
Terrerear
En Misiones, terrerear es parar la pelota un rato para cebar tereré bien helado y charlar tranqui con la gente. Es como un recreo sagrado contra el calor misionero, con termo, hielo, yuyos y chisme incluido. No es solo tomar algo frío, es todo el ritual de aflojar el cuerpo y la cabeza. Y la verdad, es un vicio hermoso.
Mandarina
En Misiones mandarina no es la fruta, es el pobre tipo que está re mandado por la pareja, que no se mueve si no le dan permiso. Es como decir pollerudo pero con sabor misionero, medio en chiste medio en verdad. Se usa para cargar al amigo que siempre falta al plan porque la pareja le baja el pulgar, y hay que admitir que tiene su gracia.
estar de yerba mate
Se usa para decir que alguien está super relajado, tranquilo y con buena onda, como si estuviera en sintonía máxima después de tomar un buen mate.
Estar al mango
En Misiones se dice estar al mango cuando alguien está a full, con toda la energía y las pilas bien cargadas, listo para seguir de largo sin aflojar. Es como tener el volumen al máximo o el motor a fondo. Suena a exageración, pero cuando estás al mango de verdad se nota y contagia a todo el grupo.
Ni a palos
Expresión bien argenta para decir que algo no va a pasar ni de casualidad, que es imposible o que no lo vas a hacer bajo ningún concepto. Es como un no rotundo, con toda la onda. Sirve tanto para cosas difíciles como para cosas que simplemente no te pintan. Y hay que admitir que suena bastante contundente.
Estar al pepe
En Misiones se dice estar al pepe cuando alguien está al pedo, sin hacer nada útil y medio colgado del mundo. Es como estar en las nubes, mirando pasar la vida mientras los demás se mueven. No es súper agresivo, pero sí un toque bardero, ideal para apurar a un amigo vago. Y hay que admitir que suena bastante gracioso.
Mandarse al rincón
Se dice cuando alguien se queda calladito, como un nene retado. Se usa para describir a alguien que no opina o decide no meterse en la conversación.
Matear
Tomarse unos mates con tanta calma que el tiempo parece frenar, como si el mundo quedara en pausa un rato. Es sentarse a cebar, charlar de la vida, chusmear un poco y bajar un cambio aunque tengas mil cosas pendientes. En Misiones es casi un ritual diario, y la verdad es que tiene un encanto que engancha fuerte.
Mandá un chamamé
Se usa para pedir que alguien mande un mensaje, avise cómo va todo o tire alguna novedad rápido. La idea es que el aviso salga ligero, como chamamé bien movido en peña de pueblo, nada de colgarse. Es bien litoraleña la expresión y tiene ese gustito a mate, río y baile bajo las estrellas.