Irse a plancha
Se usa para decir que alguien se duerme tan profundo que queda tirado como una tabla, sin moverse ni enterarse de nada. Es ese sueño pesado después de comer mucho, de laburar todo el día o de una noche larga de joda. A veces también se dice medio en broma como advertencia cuando ya estás tan fusilado que sabés que caés redondo en cualquier lado.
Máquina
Se usa para decir que alguien es muy bueno en algo, que la rompe toda y parece que no se cansa nunca. Es como decirle crack, pero con un aire más bruto y poderoso, como si fuera una máquina imparable. Se usa mucho entre amigos para elogiar a alguien que la descose en deportes, juegos o lo que sea.
Creerse el ombligo del mundo
Se dice de alguien que se la cree demasiado y actúa como si fuera el centro de todo, como si el resto estuviera de adorno. Es la típica persona que convierte cualquier charla en su novela y encima se ofende si no le dan bola. Va con tono de reproche y un poquito de burla, bien merecida.
Contar una historia de monte
Se dice cuando alguien se manda un cuento medio trucho, exagera a lo loco o mete chamuyo del bueno, de esos relatos que suenan a monte y a humo. Es la típica historia que arranca creíble y termina con un yacaré manejando la lancha. Ideal para pinchar al amigo fantasioso sin pelearse. Y sí, a veces da risa.
Estar en offside
Se usa para decir que alguien está re perdido, colgado o fuera de sintonía en una charla o situación. Viene del fútbol, cuando quedás adelantado y te cobran offside, pero aplicado a la vida diaria. Ideal para el amigo que llega tarde al chiste o responde cualquier cosa. Y sí, duele como un fuera de juego.
Estar un millón
Se usa para decir que algo está buenísimo, impecable o de lujo, como cuando todo sale redondo y no hay ni una queja. Es una forma bien argenta de subirle el volumen al elogio, tipo más que estar cien puntos. Ideal para comida, planes, ropa o cualquier cosa que te dejó chocho.
Estirar la patita
En Chaco se usa en plan tierno para decir que alguien se va a dormir y a descansar a gusto, como cuando ya no das más y solo querés cama. Suena medio infantil y cariñoso, nada dramático. Es como anunciar que vas a desaparecer un buen rato porque el sueño te ganó por goleada, y la verdad es que da hasta ternura.
Ser un capo
Se dice de alguien que es muy bueno en lo que hace, que la rompe y se gana el respeto del grupo. Es como llamarle crack, genio o el más piola, pero en versión bien de calle. Puede ser por talento, por actitud o por bancarse cualquiera. Ojo, suele ser elogio posta, no ironía.
Estar de programa
Se dice cuando algo sale tan bien, tan prolijo o tan espectacular que parece armado para la tele, como si hubiera cámaras y producción detrás. Vale para una fiesta, un evento o hasta un plan improvisado que termina siendo un show. Es un elogio con tono de asombro, bien de charla cotidiana.
Corazón mbyky
Se usa para hablar de alguien que tiene poca demostración de cariño, como medio seco o tacaño con el afecto. Viene del guaraní mbyky, que significa corto, o sea, corazón cortito para querer. No es que sea malo, pero es de esos que un abrazo al año y gracias. Y hay que admitir que la expresión es buenísima.
Estar al pedo
En Chaco se dice estar al pedo cuando alguien no está haciendo nada útil, solo boludeando y dejando pasar el tiempo sin culpa. Puede ser estar tirado mirando el techo, scrolleando el celu sin sentido o dando vueltas sin rumbo. No siempre es algo malo, a veces es casi un deporte provincial y hasta tiene su encanto.
Lonchar
En Chaco se usa lonchar para hablar de comer como bestia, mandarse un atracón épico, casi siempre en juntadas familiares con asado, guiso o lo que pinte. No es solo almorzar, es quedar pipón mal, con el botón del pantalón pidiendo auxilio. Es de esas palabras que ya te dan hambre con solo escucharlas.
Encendé la mecha
Se dice para pinchar a alguien y que arranque con todo: que active, que le meta pila y prenda el ambiente. Es como decirle que deje de estar en modo siesta y haga que pase algo, ya sea en una fiesta, un plan con amigos o cualquier juntada medio apagada. Suena bien chaqueño y bien de barra.
Andar a los tumbos
Se usa para decir que alguien se mueve re torpe, tropezándose con todo, como si estuviera medio dormido o todavía medio en pedo de la noche anterior. También puede usarse para hablar de alguien que va por la vida sin rumbo claro, chocando con problemas todo el tiempo. Es muy gráfica, porque te lo imaginás tambaleando mal.
Estar chapa en la fiesta
En Chaco se dice cuando alguien está re pasado de manija en una joda, por el alcohol, la música o el clima del lugar. Es el que no para de bailar, hablarle a cualquiera y mandarse alguna que otra. No siempre es mala onda, pero suele terminar haciendo papelones que al otro día dan vergüenza ajena.
Chupar como un tero
Se dice de alguien que se la pasa tomando alcohol sin freno, como si tuviera sed eterna. Es bien del Litoral y el norte argentino, y usa al tero como comparación por lo insistente y pesado que puede ser. Vamos, que el tipo no “toma”, se empina todo lo que encuentra y sigue.
Estar como pez guasu en el agua
Se usa en el litoral y el Chaco para decir que alguien está re cómodo, en su salsa total, disfrutando a pleno lo que está haciendo. El pez guasu es un pez grande de la zona, así que la imagen es de alguien que se mueve ahí como si fuera su casa. Es una expresión bien de río y bien sabrosa, la verdad.
Chamuyar
En Chaco y en buena parte de Argentina, chamuyar es tirar labia: hablar lindo, mucho y rápido para convencer, levantar o zafar de una situación, aunque no haya tanta sustancia detrás. No siempre es mentir, a veces es puro verso con carisma. Si alguien chamuyero te agarra distraído, te vende hasta un paraguas en el desierto.
Estar en chamuyo
Se usa cuando alguien se pone a chamuyar, o sea, a hablar lindo, tirar verso y vender humo para convencerte, levantar o zafar de algo, pero sin decir nada concreto. Es puro bla bla con perfume. En el fondo te das cuenta de que es más labia que hechos, y ahí ya te huele a chamuyo.
Estar al oeste
Se dice de alguien que está re despistado, colgado o en cualquiera, como si la cabeza la tuviera paseando por otro lado. No es que sea malo, es que no está registrando nada de lo que pasa alrededor. Ideal para el amigo que te mira fijo y aun así no entiende ni media.
Sobaco melón
Se dice cuando alguien tiene un tufo de axila tremendo, de esos que te pegan una cachetada invisible y te hacen dar un paso atrás. Es una forma medio en joda de avisar que el olor corporal está potente y que conviene ventilar o bajar los brazos. Grosero, sí, pero bastante gráfico.
Achalay
Interjección bien del norte argentino para soltar cuando algo te sorprende o te deja re manija de la admiración. Viene a ser un wow, un nooo, mirá eso, pero con tonito bien local. Se usa para un golazo, un paisaje tremendo o cualquier cosa que te vuele la peluca. Y sí, queda buenísima.
Estar a mil por hora
Se dice cuando vas aceleradísimo, con mil cosas encima y sin un segundo para respirar. Puede ser por laburo, estudio, quilombos o porque te metiste en demasiados planes y ahora no te da la vida. Es como ir con el motor en rojo todo el día. Y sí, cansa una banda.
Estar hecho un quebracho
Se dice de alguien que está durísimo, bien fornido y con pinta de aguantar lo que le tiren, como el quebracho, que es un árbol famoso por lo duro que es. Vale para el que está fuerte de gimnasio o para el que es resistente y no se quiebra fácil. Bien del norte, bien de monte.
Mandarle rosca
Expresión bien chaqueña para decir que hay que meterle ganas, fuerza y energía a algo, sin hacerse el vago. Es como decir ponerte las pilas y darle con todo a la tarea, al laburo o a lo que sea que tengas que hacer. No tiene nada que ver con rezar, aunque a veces también hace falta un milagrito, seamos sinceros.
Fierro
En Chaco se usa para hablar del auto con cariño, sobre todo si es medio cachivache y ya vio mil batallas. Es como decir que el coche es un tanque, duro, fiel y medio destartalado, pero igual se lo quiere. Mezcla de amor, resignación y un poco de fe ciega en que no te deje tirado.
Flor de impedimento
Se dice cuando alguien te sale con una excusa gigante, re exagerada o directamente inverosímil para zafar de hacer algo. Es como decir: dale, no me chamuyes, inventaste un impedimento de novela. Va perfecto para marcarle la careta a quien siempre tiene un drama nuevo justo cuando hay que cumplir.
Hoy no estoy pa' nadie
Se usa cuando estás cruzado, sin ganas de charlar ni de aguantar a nadie, y preferís quedarte en tu mundo, tranqui, desconectado de todo. Es como poner un cartel invisible de no molestar porque el ánimo no da para socializar. Ideal para esos días pesados de calor chaqueño donde hasta hablar cansa.
Estar piola
Se dice cuando algo está buenísimo, copado o directamente de diez. Puede ser una fiesta, un plan, una persona o hasta un día que salió redondo. En el Chaco y en buena parte de Argentina es un aprobado con onda, tipo “esto va”. Suena tranqui, pero deja clarito que te gustó.
Estar al pedo como tele de rancho
Dicho bien del norte argentino para decir que estás al pedo mal, sin laburo, sin plan y sin nada útil que hacer. La imagen es buenísima: una tele en un rancho, en medio del campo, juntando polvo porque no agarra señal ni de casualidad. Se usa en tono de chiste, medio resignado, cuando el día se hace eterno.
Tirar verdura
Se dice cuando alguien habla por hablar y manda cualquiera, tirando datos inventados o opiniones sin base, pero con una seguridad que ni un profesor. Es como chamuyar fuerte para zafar o quedar como que sabés del tema. En Chaco se usa mucho para marcar al que está vendiendo humo sin pudor.
Tener un choclo
Se dice cuando te queda un chichón, moretón o bulto bien notorio por un golpe. Suele salir después de un partido picante, una caída boluda o alguna aventura medio salvaje. Es de esas frases que exageran un toque para que se entienda que te la diste fuerte, y encima queda graciosa.
Che, ¿te comiste una vaca?
Expresión bien chaqueña que se usa en tono de burla cariñosa cuando alguien está más gordito o parece que se zampó medio campo en el almuerzo. No es para decirlo con mala leche, más bien entre amigos o familia que se tienen confianza. Igual, si la otra persona anda sensible, mejor guardársela porque puede picar un poco.
Zafar esquina
Se dice cuando alguien se salva justo a tiempo de un quilombo, una cagada o una situación medio peligrosa, y encima lo hace con viveza. Es como esquivar el golpe en la última baldosa y seguir caminando como si nada. Muy de zafar con chamuyo, suerte o reflejos. Una joyita para contarla después.
porfiar
Verbo bien de acá para decir que te emperrás y seguís insistiendo con algo aunque ya esté claro que no va a salir, o que es al cuete. Es como encapricharte y darle para adelante igual, por pura porfía. Se usa mucho para retar a alguien que no afloja ni a palos.
Reírse como pajarito
Expresión chaqueña para decir que alguien se ríe fuerte, seguido y sin poder parar, con una risa aguda y chispeante que contagia a todo el mundo. Es como cuando te agarra el ataque de risa tonto y ya no podés ni respirar. Y la verdad, cuando alguien se ríe así, te alegra hasta el día más gris.
Fercho
En el Chaco se usa Fercho como apodo del Fernet o, según el contexto, del efecto que te deja cuando te pasás de rosca con el fernet con coca. Arranca tranqui, como si no pegara, y de golpe estás agrandado, charlatán y con ganas de bailar chamamé. Tiene su mística, pero ojo que traiciona.
Rejuntar
En el Chaco, decir que hay que rejuntar es avisar que toca juntarse varios para encarar una laburada grande, de esas que solo no las saca nadie. Es como armar una minga criolla: cada uno pone el lomo, se reparte la tarea y se avanza más rápido. Suena bien de barrio y bien de campo, bien chaqueño.
Ahí nomás
Expresión multiuso bien chaqueña que puede significar que algo está cerquita, pero también se usa para decir que algo está más o menos, tranqui, ni muy bueno ni muy malo. Depende del tono puede sonar a elogio tímido o a pura vagancia. Es el comodín perfecto cuando no querés pensar mucho qué decir, y hay que admitir que eso tiene su encanto.
Encendé el changuito
Expresión bien chaqueña para decirle a alguien que se active, que se ponga las pilas y deje de colgar. Es como pedirle que arranque el motor interno y se ponga a laburar en serio. Se usa mucho en el trabajo, en la facu o cuando alguien está re lenteja. Y hay que admitir que suena bastante tierna y graciosa.
Estar pa' lo que sea
Se usa para decir que alguien está siempre listo para el bondi, ya sea para un asado improvisado, una juntada hasta las tantas o para meter el lomo en un laburo pesado. Es esa persona que nunca te clava el visto y se prende en todas. Y hay que admitir que da gusto tener a alguien así en la barra de amigos.
Salí de la chura
Se usa para mandarle a alguien que se deje de joder y se corra de ahí, porque está molestando, metiendo bulla o estorbando. Es como decir salí de acá o andá a hinchar a otro lado, pero con sabor bien chaqueño. Va con tono de reto, medio en broma o medio en serio, según la cara.
Andar embolsando
Expresión chaqueña para decir que alguien le pone ganas, hace cosas, se mueve, pero en la práctica no concreta nada y todo queda en intento. Es como cuando te hacés el aplicado, pero no pegás una y das más vueltas que perro para echarse. Y hay que admitir que suena tan gráfico que hasta da ternura.
Semillero
En Chaco se usa para hablar del lugar donde se arma la previa antes de salir de joda, donde se juntan los pibes a tomar algo, charlar y cranear la noche. Es como el punto de partida de las mejores historias, donde se siembra el descontrol y después se cosechan anécdotas épicas. Y la verdad, cuando el semillero está bueno, la noche casi nunca falla.
Lágrima de tereré
Se dice cuando te queda apenas un culito de tereré, esa última tragadita triste que mirás y pensás: ¿me hago otro o me resigno? Es el instante de duda existencial del calor, con el termo ahí mirándote. Muy del Litoral, bien de chamigo, y duele más que quedarse sin hielo.
Correr como un quebracho
Se dice en broma de alguien que presume de correr o de ir a toda mecha, pero en realidad va lentísimo, pesado y sin ritmo, como si fuera un quebracho plantado en el suelo. Sirve para pinchar el globo al que se hace el atleta y termina trotando a paso de mate.
Cacho frío
Expresión bien chaqueña para decir que hace un frío de cagarse, de esos que te dejan duro y con la nariz como hielo. Se usa cuando la temperatura está bajísima o cuando pega un bajón de golpe, tipo que salís en remera y a los dos minutos ya estás tiritando. Ideal para quejarse con humor.
Pasar el mail
Se dice cuando alguien te pide o te da su dirección de correo, como quien pasa el número, pero con vibra medio vieja escuela. Suele salir en laburo, trámites o cuando querés quedar formalito. En la calle suena un toque anticuado, porque hoy la mayoría te tira el WhatsApp y listo.
Andar a las cartas
Se dice cuando alguien anda colgado, medio en la luna, como si estuviera en otra frecuencia. Va lento, sin apuro, con cero energía o con una pachorra tremenda, y todo le resbala. No es que esté mal, pero parece que vive barajando el aire. Ideal para el que vuelve de vacaciones y no arranca más.
Estar chapa
Se dice cuando alguien está medio loco, pirado o fuera de eje, como que le falta un tornillo y no está leyendo bien la situación. No siempre es insulto, a veces va con cariño o en plan broma, tipo cuando un amigo se manda una cualquiera. Es bien de calle y queda redondito para cargar a alguien.