Se dice en broma de alguien que presume de correr o de ir a toda mecha, pero en realidad va lentísimo, pesado y sin ritmo, como si fuera un quebracho plantado en el suelo. Sirve para pinchar el globo al que se hace el atleta y termina trotando a paso de mate.
"El Nico se compró zapatillas nuevas y salió a “entrenar”, pero a los dos minutos ya iba corriendo como un quebracho, transpirado y pidiendo que lo esperen en la esquina."