Argentina, che, es una tierra de pasiones que te abraza fuerte. Desde las cumbres nevadas de los Andes hasta las cataratas que te dejan sin aliento, pasando por las pampas infinitas y ciudades llenas de tango y arte. Acá el asado es sagrado, el mate es un ritual y el fútbol es una religión.
"Estar seco es una expresión que lo que no significa es estar deshidratado por falta de agua. A veces se usa como que te quedaste con la mente completamente bloqueada y sin ideas creativas, seco. O la más común, que te quedaste totalmente sin un peso en la billetera. Por ejemplo, llegando a esta altura del mes, estoy recontra seca, ni un mango me queda, puro préstamo."
"la siguiente frase estar seco estar seco es otra forma de decir que no tienes dinero que está sin plata es bien común cuando quieres hacer algo que no te alcanza el ejemplo hoy quería invitarte algo pero estoy seco total ni para una gaseosa tengo mejor salimos cuando haya presupuesto pues"
"Estar seco es no tener plata. No, amiga, a este fin de no salgo. Estoy seca. Ni un peso tengo."
"Prestar la oreja es un acto de puro compañerismo y empatía. Significa sentarse a escuchar a alguien con total atención, paciencia y cariño cuando necesita desahogarse, contar un problema o simplemente hablar. Por ejemplo, sabes que si te sentís mal o necesitas hablar con alguien, me llamás y te presto la oreja al tiempo que haga falta."
"¿Qué onda? Es una forma súper informal y amigable de saludar a alguien. Es el, ¿cómo estás? O, ¿qué pasa? Por excelencia. También puedes escuchar, ¿qué pecs? O, ¿qué tranza? Que son variaciones con la misma vibra."
"¿Qué onda? Ese saludo informal por excelencia en Argentina. Puede ser un saludo simple como hola, ¿cómo estás? O puede ser una pregunta genuina sobre qué está pasando en una situación. También sirve para pedir explicaciones o mostrar sorpresa ante algo. ¿Qué onda? Hace rato que no sé nada de vos. ¿Todo bien? Me llegó que estuviste unos días complicados, pero no quise molestar sin saber cómo estabas."
"Contar chismes es sentarse a charlar con confianza para enterarse de los últimos rumores, secretos o novedades de la vida de los demás. Es el clásico lleva y trae, pero dicho de forma súper relajada. Por ejemplo, vení poné la pava que nos sentamos un ratito a contar chismes de lo que pasó en el barrio el fin de semana. ¡No lo vas a poder creer!"
"Ser un cabeza de termo es ser muy cerrado o poco inteligente. Ejemplo, le explicaron 20 veces y seguía haciendo lo mismo. Tremenda cabeza de termo."
¡Qué onda!
Saludo bien casual para decir ¿qué tal? o ¿cómo va?, y de paso tantear qué está pasando. Puede ser buena onda o venir con un pelín de sospecha, según el tono. Se usa entre colegas, en la calle o por chat. No es formal ni de lejos, pero entra fácil y queda natural.
Contar chismes
Se usa para hablar de ir contando rumores y cotilleos, normalmente con ese gustito de enterarse de todo y pasarlo de boca en boca. Puede ser inocente o medio mala leche, según el tono. En San Luis se dice mucho cuando alguien se pone en modo vecina de balcón y te tira la data con lujo de detalles.
Ser un cabeza de termo
Se le dice a alguien que es terco a más no poder, de esos que no cambian de idea ni aunque les muestres el mapa, el GPS y un cartel luminoso. Es testarudez pura, medio absurda, como si en vez de cerebro tuviera un termo bien cerrado. Se usa mucho para retar en confianza, con bronca o en chiste.
Estar seco
Se usa para decir que alguien está sin un peso, sin ni una monedita perdida en el bolsillo. Es como cuando ya te gastaste hasta lo que no tenías y la billetera solo guarda recibos viejos. Muy de cuando cobras, te emocionas gastando y a los dos días ya estás seco otra vez, pero con historias para contar.
Prestar la oreja
Escuchar con atención lo que alguien tiene para decir, prestarle oído y darle bola de verdad en vez de hacer oídos sordos. El que presta la oreja se calla, atiende y deja que el otro se desahogue, ya sea para aconsejar, para chismear o simplemente para acompañar. Es ese gesto generoso de inclinar la oreja hacia el que habla, abrir el oído y estar de verdad ahí para el otro.