Argentina, che, es una tierra de pasiones que te abraza fuerte. Desde las cumbres nevadas de los Andes hasta las cataratas que te dejan sin aliento, pasando por las pampas infinitas y ciudades llenas de tango y arte. Su gente es pura calidez y amistad, con ese acento y esa forma de vivir que contagian. Acá el asado es sagrado, el mate es un ritual y el fútbol, ¡uff!, es una religión. Argentina es un país de contrastes, de paisajes impresionantes y de una cultura vibrante que te invita a bailar, a charlar y a sentir cada momento. ¡Un lugar con alma que te llama a volver!
Hacerse el vivo
Portarse como canchero o avivado para sacar ventaja, muchas veces queriendo pasar de listo o engañar a alguien.
Mandarse una cagada
Cometer un error grave o hacer algo muy inapropiado.
Pegar un tubazo
Se usa para decir que le haces una llamada rápida a alguien, normalmente para avisar, coordinar o sacar un dato al toque. Es el típico llamado cortito de “che, ¿dónde estás?” o “caé a tal hora”. Muy de charla cotidiana, sin drama ni charla eterna. Ideal para organizar una previa en cinco segundos.
Quilombo
Una expresión popular en Argentina para describir un desorden o caos gigantesco, como si hubieras puesto a bailar a todos los elefantes en una cristalería.
Che
Interjección usada para llamar la atención o referirse a alguien.
Estar al pedo
No tener nada que hacer, estar ocioso.
Estar en el horno con papas
Se usa cuando ya no estás solo complicado, sino recontra complicado. Es como decir que la situación es peor que estar al horno, porque encima le agregaste papas y todo, ya estás listo para servir. Se dice cuando estás metido en un lío grande y ves que no zafás fácil, aunque te rías para no llorar.
Hacer quilombo
Se usa para decir que alguien arma un lío grande, un caos con ruido, gritos y desorden. Puede ser a propósito o porque la cosa se descontrola sola. En Argentina es re común, desde una fiesta que se va al pasto hasta una discusión en la calle. Y sí, suele venir con vecinos puteando.
Chamuyar
Es hablar mucho y bonito para convencer, seducir o zafar, aunque estés tirando fruta a dos manos. Puede ser chamuyo romántico en el boliche, chamuyo para venderte algo o chamuyo para safar cuando metiste la pata. No siempre es mala onda, pero suele tener ese toque de verso que da risa.
Chiripa
Se dice cuando algo te sale bien de pura casualidad, por un golpe de suerte que no te esperabas. Es ese momento en que ibas directo al desastre y, de repente, la vida te guiña un ojo y zafás. También vale para logros medio de rebote, sin mucho mérito. Y sí, da un gustito bárbaro.
Estar al horno
Se dice cuando estás en un quilombo serio y ya no hay mucha vuelta que darle. Metiste la pata, te mandaste una cagada o te agarraron con las manos en la masa, y ahora estás complicado de verdad. Es como estar frito, pero con sabor bien argentino. A veces se completa con al horno con papas para rematarla.
Andate a freír churros
Frase para sacarte a alguien de encima con ironía, como decirle que se vaya a hacer algo inútil y te deje tranquilo. Es un mandarlo a paseo con tono medio gracioso, medio cortante, según cómo lo tires. Se usa mucho en Argentina y suena menos pesado que putear, pero pica igual.
Armar alta juntada
Se dice cuando querés organizar una juntada bien grande y copada, de esas con mucha gente, música, morfi y birra, y que termine siendo tema de charla toda la semana. Es como prometer planazo sin dar tantos detalles. Muy de Argentina, bien de barrio, y si sale bien, quedás como un rey.
Bajá un cambio
Expresión bien argenta para decirle a alguien que se calme, que afloje un poco o que deje de estar tan acelerado. Viene de la idea de bajar un cambio en el auto para ir más tranqui y no a mil por hora. Es medio reto cariñoso, medio consejo de amigo, y la verdad es que entra perfecto en cualquier quilombo.
Darle duro
En Argentina se usa para decir que te mandaste con ganas a algo, sin freno: puede ser comer, laburar, entrenar o salir de joda. Es como meterle pata y no aflojar. En contexto de asado, significa entrarle fuerte a la carne y las achuras, con cero culpa. Y sí, suele terminar en siesta.
Andar al pedo
Se dice cuando estás sin nada que hacer, medio al divino botón, dando vueltas y matando el tiempo. Puede ser tranqui, tipo domingo eterno, o con un toque de que estás desperdiciando el día. En Argentina se usa un montón, y sirve tanto para estar tirado como para andar boludeando por ahí sin rumbo.
Pasarse de rosca
Se usa cuando alguien se va al carajo con lo que dice o hace, se excede mal y ya no da gracia sino que cansa o complica todo. Es como cuando apretás demasiado un tornillo y se arruina la rosca. Sirve para bardear con cariño o marcar que alguien se re zarpó, aunque a veces tenga su encanto.
Ser del palo
Se dice de alguien que es de tu misma onda, que comparte gustos, códigos o el mismo ambiente. Puede ser “del palo” del rock, del mate, del fútbol o de lo que sea. No hace falta ser amigo de toda la vida, con que entienda la movida y se prenda, ya cuenta. Suena bien argentino y re de charla cotidiana.
Darle a la fiaca
Se usa para decir que alguien se entrega de lleno a la pereza, sin culpa y con ganas, como dedicarse profesionalmente a no hacer nada. No es solo estar cansado, es elegir vaguear, tirarse en el sillón y dejar que el tiempo pase. Es muy argenta y, seamos honestos, bastante disfrutable cuando pinta.
Estar frito
Se dice cuando estás reventado de cansancio, sin pilas y con cero ganas de hacer nada. También vale para cuando alguien está en el horno, o sea, metido en un quilombo y con pocas chances de zafar. Es de esas frases simples que sirven para todo, desde el sueño hasta el drama.
Tener cancha
Se dice de alguien que ya la tiene clara porque acumuló experiencia y calle en algo. No es solo saber, es moverse con soltura, anticiparse y resolver sin ponerse nervioso. Aplica para laburo, deportes, estudios o lo que sea. Cuando alguien improvisa y le sale bien, probablemente tiene cancha.
Tener un tornillo flojo
Se usa para decir que alguien está medio chiflado, que no le da del todo o que hace cosas raras sin mucho sentido. Viene de la idea de que, si a una máquina se le afloja un tornillo, empieza a fallar. No es necesariamente un insulto heavy, más bien una cargada con humor.
Andar a mango
Se dice cuando alguien va rapidísimo, a fondo, como si tuviera el acelerador pegado al piso. Nació muy del mundo de manejar, pero también vale para cualquier cosa hecha con apuro o intensidad: laburar, correr, vivir el día. Es medio temerario, así que suele llevar un toque de reto o admiración.
¿Qué hongo?
Saludo bien de confianza que equivale a un ¿qué onda? o ¿qué tal?, o sea, un ¿qué pasa? para arrancar charla con amigos. Suena medio en joda y relajado, como para tantear cómo viene la mano. No es para hablarle al profe ni al jefe, salvo que quieras vivir al límite.
chiquitaje
Se usa para hablar de cosas de poca importancia, tareas mínimas o quilombitos tan chicos que ni da ponerse dramático. Es como decir que algo es un detalle menor, casi un trámite, que se hace al paso mientras pensás en cosas más serias. Y seamos honestos, todos subestimamos algún chiquitaje que después se agranda.
Mañana lo arreglamos
Frase bien argenta para patear un problema para adelante con toda la calma del mundo. La tirás cuando no querés resolver algo hoy, prometés que “mañana” te ocupás y, si sale bien, nadie vuelve a preguntar. Suena responsable, pero muchas veces es puro chamuyo con cara de buena onda.
Mandar fruta
Se dice cuando alguien habla sin saber y tira datos inventados con una seguridad tremenda, como si fuera experto. Es chamuyar, improvisar y vender humo para zafar o quedar bien. Muy de discusión de bar, de laburo o de grupo de WhatsApp. Si te lo dicen, te están marcando que estás tirando cualquiera.
Estar en la dulce de leche
Se usa para decir que alguien está colgadísimo, en la suya, medio en otra dimensión, como flotando en una nube de dulce de leche. Puede ser que esté re relajado, re enamorado o simplemente desconectado de la realidad. Es esa vibra de estar tan en paz que si explota todo alrededor, ni te enterás, y la verdad tiene su encanto.
Estar re manija
En Argentina se dice estar re manija cuando estás tan cebado que no podés parar, ya sea de hablar, de pensar en algo o de esperar que pase. Es como estar acelerado, ansioso y con la cabeza a mil por una cosa que te tiene re manija. Y hay que admitir que a veces es divertido estar así de pasado.
Pibe
En Argentina, pibe es la forma clásica y bien de barrio de decir chico, muchacho o joven. Puede ser cariñoso, neutral o medio sobrador, según el tono y la confianza. Lo usan tanto para llamar a un nene como para referirse a un flaco joven. Y sí, a veces viene con consejo no solicitado incluido.
Pico y pala
Se dice cuando alguien está metiéndole mucha constancia y esfuerzo a algo, como laburo pesado de obra. Es la idea de darle sin parar, a puro trabajo y sacrificio, no de chusmear. En Argentina se usa para remar proyectos, estudiar, juntar guita o levantar una casa. No es glam, pero rinde.
Darse vuelta como una media
Expresión muy argentina para decir que alguien cambia de opinión o de postura de forma brusca y casi ridícula, como si se diera vuelta del todo y mostrara el lado opuesto. Se usa mucho para políticos, amigos veletas o cualquiera que se acomoda según le convenga. Y hay que admitir que la imagen de la media es bastante gráfica.
Trucho/a (trucha)
En Argentina se dice trucho o trucha para algo falso, tránsfuga o de imitación, tipo marca trucha. Puede ser un producto, un documento o una excusa medio inventada. Es como decir que es berreta y que quiere pasar por original, pero se le ven los hilos. Y sí, se usa un montón en la calle.
A lo vio
Se dice cuando alguien se adelanta a lo que va a pasar y la clava antes que el resto, como si ya la hubiera visto venir. Es una forma bien argentina de marcar que alguien estuvo pillo, rápido y con viveza. Va con tono canchero, medio de elogio y medio de envidia sana.
Estar más perdido que el pulpo en un garaje
Se dice cuando alguien está totalmente desorientado, sin entender nada de lo que pasa a su alrededor. Vamos, que no caza una y va dando vueltas como si lo hubieran soltado en un lugar que no tiene sentido para él. Sirve para situaciones nuevas, charlas técnicas o planes que se te van de las manos. Y sí, la imagen es buenísima.
Mandarse un mocazo
Expresión bien argenta para decir que alguien se mandó una cagada importante, que quiso hacer algo de canchero y terminó metiendo la pata hasta el fondo. No es un errorcito tierno, es un papelón de esos que dan vergüenza ajena. Se usa mucho entre amigos para bardear con cariño, aunque a veces también duele un poquito.
Pegar un pestañazo
Se dice cuando te echás una cabeceadita cortita, de esas de 10 o 20 minutos, para zafar del sueño y volver a la vida. No es una siesta formal, es más bien un reinicio rápido cuando ya estás con los ojos que se te cierran solos. Ideal post asado, post mate o en cualquier sobremesa pesada.
Chela
En argot argentino, 'chela' es la amiga de confianza que le llamás a cualquier birra cuando se acaba de convertir en tu terapeuta personal a la par del Nacho pop.
Ser un capo
Decimos que alguien es un 'capo' cuando es muy bueno en algo, va sobrado o se destaca por su habilidad. No hay quien le haga sombra.
Chancho
En Argentina se usa chancho para decir cerdo, pero entre amigos puede ser una forma medio bardera y cariñosa de llamar a alguien desprolijo, sucio o que hace las cosas a lo bestia. Es como decirle mugriento pero con onda, sin mala leche. Igual, ojo, con gente de confianza, porque a algunos no les causa tanta gracia.
Tachar un gol
Expresión bien futbolera que se usa cuando el árbitro anula un gol que ya todos estaban gritando. Por extensión, también se dice cuando te bajan un logro que dabas por hecho, como un aumento, un viaje o un planazo que se cae de la nada. Es como que ya estabas festejando y de repente te apagan la fiesta sin aviso.
Cagarse de risa
Expresión bien argentina para cuando algo es tan pero tan gracioso que te agarra un ataque de risa mal, de esos que te doblan al medio y casi te dejan sin aire. Es como decir que te reíste a carcajadas sin poder parar. Es medio guaranga, pero se usa todo el tiempo y la verdad es que tiene su encanto.
Estar más perdido que el Sultán en Córdoba
Se dice cuando alguien está totalmente desorientado, sin entender nada de lo que pasa o sin saber para dónde agarrar. Es como verlo dando vueltas sin rumbo, preguntando cualquier cosa y metiendo la pata. En Argentina suena bien exagerada y medio absurda, y por eso mismo da risa.
Chafirete
Se le dice a alguien que se agranda y chamulla de más, inventándose hazañas o habilidades para quedar como un crack. Es el típico fantasma que promete que hace de todo, pero a la hora de la verdad no sostiene ni media. Va con tono de burla y cero respeto, pero suele dar material para reírse un rato.
Estar en la B
Se dice cuando alguien está en la lona: sin plata, con quilombos o atravesando una mala racha. Es como admitir que estás en modo supervivencia, contando monedas y esquivando gastos. Muy de charla entre amigos, con ese tono de resignación porteña de bueno, ya va a pasar, pero hoy estamos en la B.
Misión
Se usa para exagerar cuando algo que debería ser simple se vuelve un quilombo épico. No es solo una tarea, es casi una odisea digna de película de acción, con trámites, lluvia, mala suerte y todo el pack. Y hay que admitir que cuando lo contás después, te reís para no llorar.
Macanudo
Clásica palabra bien argentina para decir que alguien es re buena onda, copado, amable y de confianza. Un tipo macanudo es ese que siempre está al pie del cañón, no bardea y te tira la mejor sin esperar nada a cambio. Es como decir que es un capo pero en versión tierna y querible, casi de barrio.
Chusma
En Argentina, chusma se usa para hablar de alguien chismoso, metido en la vida ajena y con antena puesta para el puterío del barrio. También puede referirse a la gente de mala fama o a la muchedumbre, según el contexto. Vamos, que si aparece, es porque hay algo para comentar y no precisamente en voz baja.
Estar en el horno
Se dice cuando estás hasta las manos, metido en un quilombo grande y con pinta de que no zafás ni a palos. Es como admitir que la cosa viene fea y que te van a cocinar a fuego lento. En Argentina también se estira a estar en el horno con papas para remarcar que estás doblemente jodido.
Aguantá la vara
Se dice para pedirle a alguien que se banque la situación, que aguante el golpe sin llorar ni bajarse del barco. En Argentina suena mucho en charlas de amigos, laburo o cancha, cuando toca comerse una mala racha o una cargada. Es como decir: bancátela y seguí. Duele, pero es parte del juego.