Frase bien argenta para patear un problema para adelante con toda la calma del mundo. La tirás cuando no querés resolver algo hoy, prometés que “mañana” te ocupás y, si sale bien, nadie vuelve a preguntar. Suena responsable, pero muchas veces es puro chamuyo con cara de buena onda.
"Che, ¿cuándo me vas a devolver la guita del asado? Dale, no te hagas el boludo. Tranqui, mañana lo arreglamos, te juro."