En Nicaragua patín es la forma coloquial de llamar a la bicicleta, sobre todo cuando es el medio de transporte del día a día. Suena más cercano y callejero que decir bicicleta, como si el patín fuera casi un colega que te lleva y te trae. Y la verdad, tiene su encanto decirlo así.
En Venezuela se usa para hablar de alguien súper vivo, rápido de mente y con mucha labia, que siempre tiene una salida ingeniosa o se las arregla para salirse con la suya. Puede ser medio pícaro, pero normalmente se dice con admiración, como quien reconoce que el pana es un cerebro con ruedas.