Se dice cuando alguien está desaparecido, ilocalizable o más perdido que un pulpo en un garaje. En Cuba la bodega es la tiendecita del barrio, y con el chiste del desabastecimiento la frase sugiere que te vas a quedar esperando. Vamos, que si lo buscas, no aparece ni por casualidad.
"Asere, ¿y José? Llevo rato llamándolo y nada. Ese está en la bodega desde que se fue con la jevita esa y no da señales."