En Sucre, anunciarse es aparecer justo cuando la cosa se pone buena, como si te hubieran soplado el chisme por WhatsApp. No es que avises, es que te materializas en el momento exacto: cuando ya hay música, comida y la fiesta agarró vuelo. Tiene ese toque de magia callejera que da rabia y risa a la vez.
En Bolívar se usa para cuando alguien llega haciendo bulla, llamando la atención a lo bestia, como si necesitara que todo el barrio se enterara de que apareció. No es solo llegar sin avisar, es llegar con show incluido, con gritos, música o chisme fresco. Básicamente, es hacerse notar a punta de escándalo, y a veces hasta hace gracia.
Cuando te presentas en una reunión o evento sin invitación, y con la actitud de que todos están esperando a que llegues tú para empezar realmente la celebración.
En Ayacucho se dice cuando alguien llega y, en vez de pasar piola, tiene que hacerse notar: saludar fuerte, gritar desde la puerta o avisar que ya está ahí. Es como decir hazte presente, no te quedes callado como fantasma. Se usa mucho en casa o en el barrio cuando entras sin decir ni pío.
Se usa cuando alguien entra a un lugar haciendo show para que todo el mundo lo mire, como si fuera artista en escenario. Puede ser porque llega tarde, porque anda agrandado o porque simplemente le encanta el protagonismo. Es muy de pueblo chico notar cuando alguien se anuncia así, y da risa pero también un poco de vergüenza ajena.