Estar con la guachafita
Se dice cuando alguien anda en plan relajo, haciendo bulla, travesuras o desorden del que da risa, pero sin mala intención. Es como estar de joda suave, molestando y perdiendo el tiempo a gusto. Suele usarse para retar con cariño o para describir un ambiente bien movido. Y sí, a veces termina en regaño.
Pasao de nota
Se le dice a alguien que se pasa de creído o de agrandado, como si fuera la gran cosa y todo el mundo tuviera que aplaudirle. Va presumiendo, tirando pinta y hablando como estrella, aunque no tenga con qué. Se usa mucho para bajarle los humos a quien se la da de importante. Y sí, pica rico.
Anunciarse
En Sucre, anunciarse es aparecer justo cuando la cosa se pone buena, como si te hubieran soplado el chisme por WhatsApp. No es que avises, es que te materializas en el momento exacto: cuando ya hay música, comida y la fiesta agarró vuelo. Tiene ese toque de magia callejera que da rabia y risa a la vez.
Guaricho
En Sucre, un guaricho es el que va a su bola con la moda y aun así se ve facha. No sigue tendencias, las tuerce a su estilo, con pinta de que se armó el outfit en cinco minutos y le salió perfecto. Suele ir bien arreglado, con accesorios llamativos y actitud de pasarela por la plaza. Y sí, se nota.
Echar un pie
En Sucre se usa para decir que te vas a bailar, normalmente en plan fiesta, peña y buen ambiente. Es como soltar un: vamos a mover el esqueleto y a sudar la camiseta, aunque sea con dos pasos torpes. No implica hacerlo perfecto, solo pasarlo bien y darle duro a la pista.
Chocar de risa
Se dice cuando alguien se ríe tan fuerte y por tanto rato que ya no coordina, se queda sin aire y parece que el cerebro se le reinicia. Es como si las carcajadas le hicieran corto circuito y lo dejaran doblado, con lágrimas y todo. Muy de contar después de un chiste malo que pegó durísimo.
Chupantablas
Se le dice a la persona que no se pierde ni una fiesta. Ese personaje que aparece en todos los cumpleaños, bautizos y kermeses, siempre pegado a la música y a la pista, como si le pagaran por animar. Suele ser fiestero nivel leyenda y, aunque a veces cansa, también le pone sabor al ambiente.
Estoy cambimbao
Se dice cuando acabas reventado, sin batería y con el cuerpo pidiendo hamaca a gritos. Es ese cansancio que te deja medio doblado, como si te hubieran pasado por encima, pero en plan cotidiano: trabajo duro, solazo, cargar cosas, caminar un montón. En Sucre suena bien de calle y se entiende al toque.
Oigo, mas no escucho
Frase para decir que sí, que estás oyendo el ruido o las palabras, pero que no estás prestando atención de verdad. Se usa cuando te hablan de algo que te da igual, te aburre o estás en otra. Queda medio educada, pero tiene su veneno pasivo agresivo, como diciendo: ajá, sigue nomás.
Ñapa
En Sucre, pedir ñapa es pedir el yapa, ese extra que te dan por comprar: un poquito más de producto, un regalito o un detalle para que te vayas contento. Se usa mucho en mercados y tienditas, sobre todo cuando ya hay confianza con el casero. No es limosna, es tradición y negociación con sonrisa.
Estar en la papa
Se dice cuando alguien está en su mejor momento, con plata, con suerte o con todo saliéndole redondo. Es como estar en la cima, en la buena, con el viento a favor. En Sucre se usa para marcar que alguien ya la hizo, aunque sea por un laburo nuevo, un negocio o pura rachita.
Estar en el jardín
Se dice cuando alguien está despistado, colgado o en modo soñando despierto, como si la cabeza se le hubiera ido a pasear y el cuerpo se quedara aquí. Vamos, que no está pillando ni una y toca traerlo de vuelta a la realidad. Suena regañón, pero también tiene su puntito gracioso.
Coger el quimbo
Se dice cuando te vas a tirar a descansar a lo grande, normalmente después de un día pesado o de una comilona. Es ese plan de tumbarte y no moverte ni aunque te llamen para algo, modo ameba total en cama, sillón o hamaca. En Sucre se entiende perfecto: hoy toca quimbo y que el mundo espere.
Mantener la joda
Se dice cuando la idea es que la fiesta no se muera y el ambiente siga prendido. Es como pedir que no bajen la música, que aparezca más trago y que nadie se vaya temprano. Muy de parche y de noche larga. Si alguien lo suelta, prepárate, porque la joda va pa' rato.
Ñapa
Es el extra que te dan de yapa, sin cobrarte, cuando compras algo. Un detallito del vendedor para que te vayas contento y vuelvas, tipo te echa un poquito más o te mete una unidad de regalo. Se usa mucho en mercados y tienditas, y cuando cae, se agradece como si fuera un premio.
Estar en un papelón
Se dice cuando te ves metido en una situación bien incómoda o vergonzosa, de esas en las que haces el ridículo sin querer o metes la pata hasta el fondo. Vamos, que quedas mal delante de la gente y te quieres desaparecer. Es bastante común en varios países, pero en Sucre se escucha harto.
Estar en la nota
Se usa cuando estás metidísimo en el plan y lo estás gozando de verdad, sobre todo en fiesta: música a todo volumen, baile, risas y cero estrés. Es como decir que andas en el mood perfecto y no quieres que se acabe. Si alguien no está en la nota, está apagado y se nota un montón.
Estar en modo becerrito
Se dice cuando te quedas en blanco, medio perdido y sin saber qué responder, como becerrito recién nacido mirando todo con cara de ¿y ahora qué? Pasa mucho cuando te agarran en curva con una pregunta, te piden algo al frente o te pillan sin tarea. Es bien sucrense y da risa porque te delata al toque.
Batea que te batea
Se le suelta a alguien cuando está bien cansón, insistiendo con lo mismo una y otra vez, como disco rayado. Es un llamado a que pare la joda y deje de meter presión, porque ya se entendió el mensaje. Suena medio regaño, pero también puede ir en plan de broma entre amigos.
Carrito loco
En Sucre le dicen así a un coche viejito y medio destartalado que parece que ya no da más, pero igual arranca, sube cerros y te salva la vida. No es un piropo fino, pero sí cariñoso, como cuando tu auto es una reliquia con mañas y aun así te acompaña a todo lado.
Estar como una papaya madura
Se dice cuando alguien está demasiado dispuesto, regalado o con unas ganas que se le notan a kilómetros, sobre todo en plan ligoteo. Es como estar en su punto, blandito y listo para que pase algo. Puede sonar medio pícaro y un pelín burlón, porque implica cero disimulo. Y sí, la imagen es bastante gráfica.
Ventana'e chisme
Apodo para el vecino o la vecina metiche que vive pegado a la ventana, con el radar prendido, mirando quién entra, quién sale y qué se comenta en el barrio. Es como decir chismoso profesional, pero con sabor local. Sirve para vacilarlo un poco y avisar que ahí no se puede hablar tranquilo.
Caer de elección
Se dice cuando alguien aparece de la nada en un plan, sin avisar, y encima cae perfecto, como si lo hubieran pedido por catálogo. No es solo llegar tarde, es llegar con flow y levantar el ambiente. En Sucre suena a entrada triunfal, de esas que cambian la noche y ponen a todos a celebrar.
Echarse un palazo
Se dice cuando alguien suelta una burrada o una obviedad tan grande que parece que se ha dado un golpe él solito, pero con la boca. Es como hacer el ridículo sin querer, por despiste o por no pensar dos segundos. No es maldad, es más bien para vacilar con cariño. Y sí, da risa.
Salir espejito
En Sucre se suelta cuando algo te sale redondito y te queda de lujo: un plan, un negocio, un examen, lo que sea. Es como decir que te salió perfecto, que la rompiste sin despeinarte. Tiene ese toque de orgullo sano, de mirarte y decir: hoy sí que me lucí, qué nivel.
Ver montao
Se dice cuando alguien pilla la idea al toque y entiende cómo va la cosa sin que se lo expliquen mucho. Es como tener el mapa del plan en la cabeza: ves el chanchullo, la jugada o la solución de una. Muy de calle para hablar del que es vivo y no se pierde en detalles. Y sí, da envidia.
Hacerle el tumbe
En Sucre se dice cuando a alguien le hacen una jugada medio mañosa: lo engañan, lo estafan o le arman una trampa con viveza para sacarle plata, ventaja o dejarlo pagando. No siempre es un crimen de película, a veces es pura picardía pesada. Si te lo hacen, te quedas con cara de ¿en serio?
Pelearse un dulce
Se dice cuando alguien está en modo intenso intentando ganarse a otra persona, haciendo el ridículo o esforzándose de más para impresionar. Es como competir por el último dulce del planeta, con tal de quedar bien y llevarse el premio. Suele sonar a desesperadito, pero también da risa cuando se nota demasiado.
Pillar vista
Se usa cuando ves algo justo en el momento clave, casi por accidente, y te quedas con la escena completa sin filtro. Es como cazar una primicia en vivo, ya sea un chisme sabroso, una metida de pata o cualquier situación que nadie quería que vieras. Y hay que admitir que tiene su punto morboso y divertido.
Hacer la noria
Se dice cuando alguien está dando vueltas y vueltas sin avanzar, como una noria que gira pero no se mueve del sitio. Vale para el que divaga hablando, el que se distrae con cualquier cosa o el que se enreda y no concreta nada. Vamos, mucho mareo y cero resultados. Y sí, desespera un poquito.
Un inglés con dos pies izquierdos
Se dice de alguien que baila fatal, sin ritmo ni coordinación, como si tuviera dos pies izquierdos. La gracia está en la imagen del inglés tieso intentando seguir una cumbia o una salsa y quedando totalmente perdido. No es para insultar a nadie en serio, es más bien una burla cariñosa para vacilar al amigo.
Pan de vida
Se le dice, con cariño y un toque de burla, a esa persona que siempre aparece justo cuando hay plan, comida gratis o alguien necesita “una mano”. Es el que nunca falta en el asado, en la vaca o en la emergencia, como si tuviera radar. Suena medio halago, medio pulla, y por eso da risa.
Echarle un ojito
Se dice cuando miras algo o a alguien por encima, rápido y con curiosidad, a veces con un puntito de disimulo. Es como decir “le echo un vistazo”, pero más cariñoso y de calle. Sirve para cosas inocentes, como revisar un mensaje o ver quién llegó, y también para el chisme suave.
Truco sucrense
Se dice cuando alguien se saca de la manga una jugada medio sospechosa o una maña poco ortodoxa para salir bien parado. No siempre es ilegal, pero huele a viveza, a atajo y a picardía. Vamos, que la cosa no fue tan limpia como la cuentan, pero igual le funcionó.
Arrancar el tren
Se usa cuando toca empezar algo con ganas, como meter primera y salir disparado. Es arrancar una tarea o actividad con toda la energía, sin flojera ni excusas. Suena a que el grupo se pone las pilas a la vez, como si fueran vagones enganchados. Y la verdad, da hasta motivación solo de decirlo bien fuerte.
Tremenda joya
Se suelta con ironía cuando alguien se manda una salida rara, un comentario fuera de lugar o una idea medio absurda que deja a todos en plan ¿qué le pasa? Es como decir menuda pieza o qué personaje, pero con ese toque de burla cariñosa. Perfecta para rematar la escena y reírse un rato.
Dar un paseíto
Se dice cuando vas a salir un rato a caminar y despejar la cabeza, sin mucho plan ni destino. En Sucre también puede ir con doble intención: salir a buscar algo para tomar y aflojar el estrés, tipo una chela, y volver como nuevo. Suena inocente, pero a veces es excusa perfecta para desaparecer un ratito.
Estar en hielo
Se usa cuando a alguien lo tienen totalmente ignorado, castigado o apartado del grupo, como si lo hubieran metido al congelador social. Puede ser por un chisme, una metida de pata o simplemente porque cayó mal. La persona queda fría, sin atención ni cariño, y la verdad es que duele bastante aunque a veces se lo tenga bien merecido.
Estar como un barco
Se dice cuando alguien está muy atractivo o se ve espectacular, como para girar cabezas a lo bestia. Es un piropo directo, de esos que sueltan tus colegas cuando te ven arreglado y con flow. No tiene nada que ver con barcos de verdad, es pura exageración para decir: hoy estás rompiendo.
Chismeo loco
Se dice cuando el chisme está desatado y todo el mundo anda hablando a la vez, mezclando verdades, inventos y puro cuento. Es ese ambiente de barrio donde el rumor corre más rápido que el internet y nadie confirma nada, pero igual todos opinan como si fueran periodistas. Ideal para describir el caos sabroso del cotilleo.
Carnúo
Se le dice a alguien que es un descarado de campeonato, con más cara que espalda. Es el típico que se aprovecha, se hace el vivo y actúa como si nada, aunque todo el mundo lo esté mirando. Va muy pegado a la idea de sinvergüenza, pero con ese toque local que lo deja bien retratado.
Esa es la candela
Se suelta para decir que algo está en su punto, que es lo que está pegando fuerte y todo el mundo comenta. Puede ser una canción, una fiesta, un chisme o hasta un plan improvisado que salió brutal. Es como decir: esto es lo más, esto es lo que prende. Y sí, suena a calorcito sabroso.
Estar en la luna
Se usa para decir que alguien está súper despistado, colgado en su mundo, pensando en vaya a saber qué y sin pescar nada de lo que pasa a su alrededor. Es como si el tipo estuviera orbitando por el espacio mientras todos los demás siguen en la Tierra. Y hay que admitir que a veces es hasta tierno ver a la gente así de ida.
Ir pa'l cine sin palomitas
En Sucre se suelta cuando andas pelao y te toca hacer planes en modo supervivencia, sin extras ni lujitos. La idea es ir igual, pero con el presupuesto apretado, como entrar al cine y ni oler las palomitas. Sirve para cualquier salida o compra cuando la billetera está en huelga. Y duele, pero es real.
Armar el puño
Expresión local para decir que se junta la banda para beber, charlar y armar desmadre sano. Es como convocar a la tropa para ponerse al día, rajar un poco de todo y pasarla bomba. No es solo tomar, también es chisme, risas y alguna anécdota que siempre se exagera más de la cuenta.
Vaporizao
En Sucre se dice vaporizao para hablar de alguien que está perdidísimo, con la cabeza en otro lado, como si el cerebro se le hubiera evaporado. Sirve para el que no entiende nada, está en la luna o anda medio atontado después de una noche intensa. Es una forma divertida de decir que alguien no está procesando bien las cosas.
Sentar cabeza
Se dice cuando alguien por fin se calma y deja la vida de desmadre: empieza a actuar con responsabilidad, se enfoca en el trabajo o los estudios, y a veces hasta se junta o se casa. Es como pasar de vivir al día a pensar en el futuro. Suele decirse con sorpresa y un poquito de burla cariñosa.
irse en una josefina
Se dice cuando te sale un plan improvisado, medio sin pensar, y al final termina siendo una aventura inesperada y buenísima. Es ese típico vamos un ratito y acabas metido en un lío divertido, con anécdota incluida. Suena muy de calle y se usa para darle gracia a la espontaneidad.
Estar a ley de monte
Se dice cuando algo está sin control, como si no hubiera reglas ni autoridad y cada quien hiciera lo que le da la gana. Es ese ambiente de desorden total donde manda el más vivo y todo puede salirse de las manos en cualquier momento. Suena a monte, a tierra de nadie, y sí, tiene su gustico dramático.
Mecha corta
Se usa para describir a alguien que se calienta rapidísimo, que explota por cualquier cosa y arma lío con la mínima provocación. Es como decir que tiene cero paciencia y un carácter bien volátil. Mejor andarse con cuidado con un mecha corta, porque saltan más rápido que petardo en fiesta patronal.