Se dice cuando miras algo o a alguien por encima, rápido y con curiosidad, a veces con un puntito de disimulo. Es como decir “le echo un vistazo”, pero más cariñoso y de calle. Sirve para cosas inocentes, como revisar un mensaje o ver quién llegó, y también para el chisme suave.
Frase utilizada para decir que vas a cuidar o proteger algo, pero con ese estilo despreocupado clásico de Zacatecas.