Se dice para pedirle a alguien que te vigile algo o que esté pendiente un momentico. Es como decir “cuídame esto” o “ponle ojo”, pero en plan cercano y de confianza. Muy de calle para cuando te vas un segundo y no quieres que te roben, te lo dañen o se te arme un peo.
"Voy un momentico a comprar hielo, échame un ojito al carro que lo dejé ahí afuera, no me lo vayan a rayar."