Forma cariñosa para llamar a un amigo muy cercano, casi como de la familia, como si fuera de tu misma sangre. Se usa entre panas con mucha confianza para remarcar lealtad y cariño. Suena medio cursi si se lo dices a cualquiera, pero entre la gallada queda bien bacano y hasta da risa.
En Piura se usa como apodo cariñoso para alguien muy cercano, tipo tu pata del alma, tu causa o ese compadre que siempre aparece cuando hay que hacer barra o cuando todo se pone feo. Suena bien familiar y de confianza, como decirle hermanito pero con sabor norteño. Bien de barrio, bien de corazón.