Estar aguja
En Piura se dice cuando estás misio, sin un mango, con la billetera en modo desierto. Vamos, que no te alcanza ni para el pan y toca bajar el plan o hacer vaquita con la gente. Es una forma bien callejera de admitir que andas corto de plata, sin drama pero con realidad.
Jale
En Piura y en buena parte del Perú, tener jale es tener ese “no sé qué” que jala gente: labia, pinta, carisma o puro ángel. Se usa mucho para hablar de alguien que liga fácil o que cae bien de una. No es magia, pero a veces parece. Y sí, da envidia sana.
Aguanta, pe
Expresión bien piurana para decirle a alguien que pare un toque, que espere o que se calme. Es como un tranqui o un espera pues, pero con ese pe que le mete sabor norteño y suena más de calle. Se usa cuando alguien se acelera, se desespera o ya está metiendo presión.
Hablar monse
En Piura y en buena parte del Perú se dice cuando alguien habla bien aburrido, sin gracia y sin nada que enganche. Es como soltar un discurso soso que te baja la energía y te da sueño. También puede ir para una conversación sin tema, pura palabrería monse. Duele, pero a veces es verdad.
Picón
En Piura se le dice picón a la persona que se pica fácil, no sabe perder y se queda resentida por cualquier cosa. Si le ganas, si le bromeas o si no le das la razón, se amarga y empieza con la queja eterna. Vamos, el que se arde y no lo supera ni con ceviche.
Estar en la sala
En Piura se dice de alguien que está ido, distraído o en la luna, como si su mente se hubiera quedado sentada en la sala mirando la pared. Sirve para vacilar a tu pata cuando no pesca nada de lo que pasa o responde cualquier cosa. No es insulto fuerte, pero sí suelta su buena chiquita.
Estar en la luna de Piura
Se dice cuando alguien está despistado, distraído o en su mundo, sin pillar lo que pasa alrededor. Vamos, que le hablas y te mira como si estuviera de paseo por la luna, pero versión piurana. Sirve para vacilar con cariño a quien anda colgado o soñando despierto. Y sí, suena poético, pero es puro despiste.
Hablar piuranazo
Se dice cuando alguien habla con jerga bien piurana, con su acento y sus palabras de barrio, como si estuviera en plena Plaza de Armas con el calorazo encima. No es solo decir lisuras, es soltar modismos locales y sonar recontra de Piura. Si lo dominas, pareces de la promo de toda la vida.
¡Ayayau!
Interjección bien piurana para soltar cuando algo te sorprende, te asusta o te duele. Vale tanto para un chisme que te deja tieso como para el clásico golpe en el dedo chiquito del pie. Es de esas palabras que salen solas, con drama y sabor norteño, y te delatan de dónde eres.
Mantener el huaco
En Piura se dice para pedir que no se apague la chacota: que sigan con la broma, el vacilón o la conversa picante, sin ponerse serios de golpe. Es como decir “no cortes la nota” o “sigue el chongo”, pero con sabor norteño. Ideal cuando el grupo está prendido y alguien quiere bajarle.
Gastar caleta
En Piura y en general en Perú, gastar caleta es soltar un montón de plata, a veces sin querer admitirlo o sin hacer tanta bulla. Se usa cuando alguien dice que está misio, pero igual se revienta la billetera en salidas, comida o tragos. Tiene ese toque de gasto fuerte y medio disimulado.
Estar en la luna
Se dice cuando alguien está distraído, colgado o en su mundo y no se entera de lo que pasa alrededor. Vamos, que le hablas y te mira, pero la cabeza la tiene a kilómetros. Es bastante común y sirve tanto para vacilar con cariño como para meter un toque cuando alguien no espabila.
Echar la legua
En Piura se dice cuando alguien se pone a hablar de más y se mete en chismes ajenos, como si soltara la lengua sin freno. Es esa persona que cuenta lo que vio, lo que oyó y lo que se inventó, todo en una. No siempre es con mala intención, pero puede armar un roche rapidito.
Estar en la luna
Se dice cuando alguien está distraído, colgado o no se entera de lo que pasa, como si tuviera la cabeza flotando por ahí y no en la conversación. Vale para el que se queda mirando al vacío, responde cualquier cosa o llega tarde a todo. No es insulto heavy, pero sí un toque bien claro.
Estar en la tinta
En Piura se dice cuando alguien anda despistadísimo, como si estuviera metido en una nube negra y no pillara ni una. Es estar perdido, lento para reaccionar o no enterarse de lo que pasa, ya sea por sueño, estrés o porque simplemente ese día el cerebro no arranca. Suena suave, pero pica.
¿Qué fue, tío?
Saludo bien piurano y de patas para decir algo tipo ¿qué tal? o ¿qué cuentas? Literalmente suena a que pasó algo, pero no, es puro check-in amistoso. Se usa al encontrarte con alguien o para abrir conversación con confianza. Va con tono relajado, a veces con un oe delante, y listo, ya arrancó la charla.
Estar cheque
En Piura se dice cuando algo está bien, sale redondo o te deja con buen sabor de boca. Es como soltar un ok con sabor norteño: aprobado, bacán y sin quejas. Vale para una fiesta, un plan, una persona o hasta un ceviche que quedó de lujo. Si está cheque, no hay más que discutir.
Zambucar
Verbo bien piurano para decir que alguien se pone a bailar con un ritmo desatado, con ganas y sin vergüenza, como si la música lo hubiera poseído. No es solo moverse, es meterle sabor y energía hasta que la pista parezca que tiembla. Ideal para fiestas donde nadie se queda sentado.
Claro pe
Muletilla bien norteña para decir que sí, pero con énfasis y confianza. Es como soltar un “claro que sí” o “por supuesto”, y el pe le mete ese sabor piurano que suena cercano, medio pícaro y bien de calle. Se usa en conversaciones rápidas, para afirmar algo sin darle tantas vueltas.
Empezar la chamba
Se usa para decir que ya toca ponerse a trabajar, sin más vueltas ni flojera. Es como pasar del modo vago al modo productivo, ya sea en la chamba de verdad o en cualquier tarea pendiente. Muy de calle en Perú, y en Piura suena bien natural. Duele, pero funciona.
Echar sangre
En Piura se dice cuando alguien se está matando en algo, metiéndole un esfuerzo brutal, como si estuviera dejando la vida en la cancha o en la chamba. No es literal, claro, es para remarcar que está dándolo todo y no afloja ni un segundo. Suena fuerte, pero justo por eso pega.
Hacer la caleta
En Piura se dice cuando por fin te animas y te mandas con algo, sin tanta vuelta. Puede ser para encarar a alguien que te gusta, pedir chamba, reclamar lo tuyo o tomar una decisión que venías pateando. Es como decir tirarte a la piscina, pero con sabor norteño y un poquito de valentía improvisada.
Panazo
En Piura se usa para decir que alguien está bien atractivo, bien rico o que llama la atención por lo guapo. Es como soltarle un bombón o un galán, pero con sabor norteño. Puede ir para hombres o mujeres, según el contexto. Y sí, suena a pan, pero la idea es que está para comérselo.
Estar en feelings
Se dice cuando alguien anda sentimental, bajoneado o medio nostálgico, como con el corazón en la mano. Es spanglish callejero para admitir que estás en modo drama, pensando en la ex, escuchando baladas y mirando el techo. No es que estés mal mal, pero sí bien sensible. Y sí, da un poquito de roche.
Hablar bonito
En Piura se dice cuando alguien te suelta palabras lindas y halagos para caerte bien o conseguir algo, pero tú sospechas que es puro floro. No siempre es mentira, pero suele sonar a discurso armado, bien meloso y medio interesado. Vamos, que te están endulzando el oído para que aflojes.
Estás quemando pescao
Dicho piurano para cortarle el rollo a alguien cuando está metiendo la pata, exagerando o haciendo el ridículo con una historia que no cuadra. Es como decir que la estás cagando, pero con sabor a cocina: si te descuidas, se te quema el pescao y ya no hay cómo salvarlo. Bien usado, baja humos rapidito.
Tanquear
En Piura se usa para decir que alguien le está metiendo duro al gym y se está poniendo como un tanque, bien marcado y con músculo por todos lados. Es el típico comentario cuando ves a un pata que antes era flaco y ahora parece que carga sacos de cemento por hobby. Suena vacilón y medio exagerado, pero se entiende al toque.
Pata
En Perú, y en Piura se escucha un montón, pata es tu amigo, tu causa, tu compadre de confianza. Se usa para llamar a alguien con cariño y cercanía, como decir colega o bro, pero bien peruano. Vale para el de toda la vida o el que acabas de conocer y ya cayó bien.
Estar en modo chifita
En Piura se dice cuando alguien anda desatado, acelerado y con cero vergüenza, como si estuviera en modo fiesta 24/7. Es ese punto en que ya no estás alegre, estás chifita y haces cualquier locura con tal de vacilar. Suena medio cariñoso, medio burla, y con el calor piurano hasta se entiende.
Piuraque
En Piura se le dice piuraque a alguien bien fiestero, suelto y con chispa, de los que caen a la jarana como si fuera su hábitat natural. Es el pata que arma el plan, baila hasta con la tía y nunca se amarga. No es insulto, más bien es un guiño con cariño.
Hacer chamba actoral
Se dice cuando alguien se pone dramático de más y arma un show por cualquier tontería, como si estuviera actuando en una novela. Es esa exageración de manual, con sus suspiros, miradas al techo y todo el paquete. En Piura suena bien burlón, como diciendo: ya bájale dos rayitas, causa, que nadie te está grabando.
Estar piñao
En Piura se dice de alguien que se queda medio ido, como atontado o en shock por algo que no se esperaba. Puede ser por una sorpresa, un susto o porque la cabeza no le da para procesar lo que acaba de pasar. No es quedarse callado por educación, es quedarse tieso y perdido un rato.
Estar en pleito
Se dice cuando estás metido en un pleito, o sea, en una bronca o discusión seria con alguien. Puede ser solo de palabras o ya con amenaza de que se vaya a mayores, pero siempre con tensión y orgullo de por medio. En Piura suena bien cotidiano, como cuando el chisme se vuelve reclamo formal.
Estar en la papa
En Piura y en buena parte del Perú se dice cuando estás en tu mejor racha, con suerte o con todo saliéndote redondo. También puede ir por el lado de estar bien parado, con ventaja o con la situación a tu favor. Vamos, que andas bendecido y ni tú te la crees, pero se nota.
Helacho
Juego de palabras entre helado y borracho. Se usa para decir que alguien está tan tomado que ni el frío le afecta o ni se entera del sereno. Es típico para vacilar al pata que se pasó de tragos y anda como si estuviera en la playa a medianoche. Suena gracioso, pero describe una borrachera seria.
Ser un mosca
En Piura se le dice a alguien que es bien vivo y avispado, de esos que se dan cuenta de todo y se las ingenian para salirse con la suya. Puede ser admiración o una pullita, según el tono. Vamos, el que siempre encuentra la rendija para colarse sin que lo pesquen. Y sí, a veces cae medio caradura.
Empezar la jarana
Se dice cuando alguien quiere arrancar la fiesta, el vacilón o el desmadre, ya sea de verdad con música y chelas, o en plan figurado cuando se viene el alboroto. Es como darle al botón de “ahora sí” y que se prenda todo. En Piura suena bien sabroso y bien calle.
Jamear
Verbo bien piurano para decir comer con ganas, sin asco y con puro antojo, sobre todo cuando la comida está brutal. Es como zampar, pero con sabor norteño y un puntito de orgullo: si algo está rico, lo jameas y punto. Suena informal y callejero, perfecto para hablar de ceviche, seco o lo que caiga.
Estar en algodón
En Piura se dice cuando estás en modo relax total, sin apuro y sin que nada te quite la paz. Es como andar suavecito, cómodo, con la mente en blanco y el cuerpo diciendo hoy no se sufre. Se usa para planes tranquilos, después de comer rico o cuando ya resolviste todo y te da igual el mundo.
Estar en el pozo
Se dice cuando alguien está pasando una racha malísima, ya sea por plata, ánimo o problemas que se le juntan todos. Es como estar hundido, sin ganas y viendo todo negro, como si no hubiera salida. En Piura se suelta mucho para resumir el bajón en dos palabras. Duele, pero es bien gráfico.
Bacán
Adjetivo para decir que algo o alguien está genial, que mola un montón o que está de lujo. En Piura se suelta para celebrar desde un planazo hasta una comida bien hecha. Es de esas palabras que levantan el ánimo y dejan claro que apruebas fuerte. Bacán y punto.
Ta' en modo aguajal
Se dice cuando alguien está haciendo algo sin orden ni claridad, como metido en un aguajal, todo enredado y sin salida. Va dando vueltas, empieza mil cosas y no aterriza ninguna, y al final nadie entiende qué está armando. Es una forma bien piurana de decir que anda perdido y medio improvisando.
Dar la vuelta al mango
En Piura se dice cuando alguien se las ingenia y le encuentra la maña a un problema, dándole un giro creativo a la situación. Es como no quedarse llorando por lo difícil, sino agarrar lo que hay y sacarle provecho. Bien de vivo, bien de calle, y a veces hasta sale mejor de lo planeado.
Pradera
En Piura le dicen pradera, con toda la ironía del mundo, a cualquier manchita verde que aparece en pleno arenal. Puede ser un par de hierbajos, una mata de pasto o lo que sea que se atreva a vivir con ese sol bravo. Se usa en plan sarcástico, como diciendo mira qué paraíso, pero versión desierto.
Echarse una palta
En Piura, decir que alguien se echó una palta es que le dio vergüenza o se puso tímido de golpe, como cuando te agarran de sorpresa y no sabes ni dónde meter la cara. Suele salir en momentos incómodos, con risita nerviosa y cara roja. Es bien de barrio y suena graciosazo.
Humanito
En Piura se usa como trato cariñoso y bien de confianza para llamar a un pata, un amigo o alguien cercano. Es como decir compadre, causa o mi bro, pero con ese tonito piurano relajado. Sirve para saludar, pedir un favor o meter conversa sin sonar serio. Suena simple, pero engancha.
Plata como cancha
Se dice cuando alguien tiene un montón de dinero, pero un montón de verdad. Es como afirmar que la plata le sobra y la reparte por todos lados, como si fuera cancha tirada en el piso. En Perú suena bien callejero y medio burlón, sobre todo cuando el que tiene plata se aloca y empieza a gastar sin pensar.
Estar en modo mango verde
Se dice de alguien que anda con el genio atravesado, gruñón o de mal humor, como cuando muerdes un mango verde y te deja la boca picando. Es una forma bien piurana de avisar que mejor no lo piques mucho porque está sensible y salta por cualquier cosa. Suena vacilón, pero va con cuidado.
Más perdido que cuy en tómbola
Se suelta cuando alguien está perdidísimo, despistado o sin idea de qué hacer, como dando vueltas sin rumbo. La gracia es la imagen del cuy metido en una tómbola, todo mareado y sin entender nada. En Piura se usa para vacilar con cariño cuando alguien anda en la luna y no atina ni una.
Chamba
En Piura y en buena parte del Perú, chamba es trabajo, curro o pega. Puede ser tu empleo formal o una chambita por ahí para sacar unos soles. Se usa en plan cotidiano, entre patas, y suena bien de barrio. Ojo que no siempre implica algo duro, pero suele oler a jornada larga.