En Piura, decir que alguien se echó una palta es que le dio vergüenza o se puso tímido de golpe, como cuando te agarran de sorpresa y no sabes ni dónde meter la cara. Suele salir en momentos incómodos, con risita nerviosa y cara roja. Es bien de barrio y suena graciosazo.
"Le dijeron delante de todos que la flaca lo miraba bonito y el pata se echó una palta, se puso rojo y se quedó con su risita nerviosa, sin saber qué decir."