Se dice cuando estás metido en un pleito, o sea, en una bronca o discusión seria con alguien. Puede ser solo de palabras o ya con amenaza de que se vaya a mayores, pero siempre con tensión y orgullo de por medio. En Piura suena bien cotidiano, como cuando el chisme se vuelve reclamo formal.
"Ayer estuve en pleito con el vecino por su gallo, no deja dormir ni a palos. Le dije que lo calle o lo meto en olla, y el pata todavía se hace el loco."