Se dice cuando alguien decide callarse a propósito para no meterse en broncas, no dar su opinión o evitar quedar mal. Es como tragarte el comentario y hacerte el discreto, sobre todo si el tema está caliente. Muy útil en reuniones familiares, en la chamba o en el chat, porque a veces hablar sale caro.
"En la comida salió el tema de la herencia y mi tío ya iba a explotar, así que me guardé el silencio y me puse a darle duro a las tortillas, bien quitado de la pena."