En Cundinamarca se usa para decir que alguien está muy mal anímicamente, deprimido o pasando por una racha bien dura, como metido en un hueco oscuro del que no ve salida. No es solo estar despistado, es estar bajoneado, sin ganas de nada. Suena fuerte, pero también sirve para que los panas se den cuenta y pregunten qué pasa.
Se usa cuando alguien está anímicamente hundido, sin ver salida ni saber por dónde tirar, como si estuviera en un agujero oscuro y sin escalera. Puede ser por curro, estudios, movidas sentimentales o todo junto en combo loco. Es una forma bastante gráfica de decir que estás fatal, aunque a veces se suelta medio en broma.
Se dice cuando alguien está pasando una racha malísima, ya sea por plata, ánimo o problemas que se le juntan todos. Es como estar hundido, sin ganas y viendo todo negro, como si no hubiera salida. En Piura se suelta mucho para resumir el bajón en dos palabras. Duele, pero es bien gráfico.