Se dice cuando alguien hace un quilombo tremendo y deja todo hecho un desastre: la casa patas para arriba, la situación fuera de control o un plan que termina en caos. En Argentina se usa un montón, y en Corrientes también. No siempre es mala onda, a veces es el típico enchastre divertido que después nadie quiere limpiar.
"Che, Juan cayó al rancho con media barra y armaron un enchastre bárbaro: música al palo, barro en el piso y el ganso del vecino terminó chapoteando en la pileta."