Tereré
Bebida fría hecha con yerba mate y agua helada, a veces con jugo o yuyos, que te salva la vida cuando el calor correntino te derrite hasta las ideas. No es solo mate frío, es ritual, ronda con amigos y excusa perfecta para quedarse a la sombra chusmeando la vida ajena.
Tener filo
Se dice cuando tenés un hambre feroz, de esas que te dejan el estómago afilado y con ganas de morder lo que sea. Es como estar muerto de hambre, pero con ese toque bien del Litoral que suena a que te vas a comer hasta la mesa si te demoran. Ideal después de laburar o hacer deporte.
Estar en chamigo mode
Se dice cuando estás en plan re amistoso y relajado, metido en la juntada como corresponde. Es ese mood de mate, charla y risas, sin apuro y con buena onda, bien del Litoral. Mezcla chamigo, que es el “che, amigo” correntino, con mode para dejar claro que hoy se viene a compartir y listo.
Flashear la noche
Se dice cuando te re ilusionás con que la salida va a ser una locura y termina siendo un bajón o cualquier cosa. Vas con la película en la cabeza, tipo Ibiza, y acabás en un bar muerto o en el cumple de la tía Marta. Es ese choque entre expectativa y realidad que te deja recalculando.
Ñangapirí
En Corrientes se le dice ñangapirí a la persona cobarde, medio flojita de carácter, que se asusta por cualquier boludez. La palabra viene del frutito ñangapirí, chiquito y delicado, que parece que se desarma con mirarlo. Es como decir que sos tan frágil como ese fruto, y la verdad es que la imagen tiene su gracia.
Saltar el charco
Expresión muy usada para decir que alguien cruza el Atlántico, normalmente de España a América o al revés. Vamos, pegarse un viaje largo y cambiar de continente, no ir a la costanera a mojarse las patas. Suena medio épico y medio práctico, como quien dice: me fui lejos, pero sin hacer tanto drama.
Estirar la pata
Expresión coloquial para decir que alguien se murió, normalmente con humor negro o tono medio burlón, como para bajarle el drama al asunto. Es el típico eufemismo de bar o de sobremesa, de esos que suenan brutos pero cotidianos. Ojo, según con quién lo sueltes puede caer como una patada.
Servir
En Corrientes se usa para hablar de alguien que anda agrandado, sacando pecho y queriendo que todo el mundo lo mire. Es el típico que presume, se hace el importante y se manda la parte para impresionar, medio sobrador. También puede ir como burla cuando alguien se cree más de lo que es. Y sí, da un poquito de vergüencita ajena.
Cuentear
En Corrientes cuentear es mandarse un discurso lleno de historias exageradas, medio verso medio chamuyo, donde la verdad importa menos que el show. Es como mezclar mate, novela mexicana y pesca milagrosa en una sola anécdota. A veces es pura joda, otras para zafar de un problema, pero siempre con mucha labia.
Mandarse al dorso
Expresión correntina para decir que alguien se tira a descansar, a dormir la siesta o a tirarse panza arriba sin culpa después de quedar pipón. Se usa mucho después de un buen asado, un guiso pesado o cuando el calor pega fuerte y el cuerpo pide horizontal. Es como rendirse al sillón o a la hamaca paraguaya, y la verdad es que suena glorioso.
Ñembo lengua
En Corrientes se le dice ñembo lengua a la persona que habla y habla, mete chamuyo por todos lados y al final no aporta nada serio. Es como una radio prendida todo el día tirando pavadas. Sirve para bardear con cariño al amigo que no se calla nunca, aunque a veces tenga su gracia escucharlo.
Ser un chamigo
En Corrientes le dicen chamigo a un tipo buena onda, de esos que caen bien al toque y te tratan como si te conocieran de toda la vida. Es el amigo, el compa, el que siempre está para el mate, el tereré y la charla. Suena re de barrio y tiene ese calorcito litoraleño.
Chamigo
Forma muy correntina y litoraleña de llamar a un amigo con cariño, casi como decir hermano del alma. Mezcla de che y amigo, suena cercano, de barrio y de mate en la vereda. Se usa para saludar, pedir favores o simplemente tirar charla. Y la verdad, dicho con acento correntino, entra más suave que un buen tereré.
Tren del chamamé
Se dice cuando alguien se engancha a full con el chamamé y se mete en la movida correntina: escuchar, bailar, ir a peñas y hablar como si hubiera nacido con acordeón bajo el brazo. Es como decir que te subiste a la ola del folklore local. Si no te subís, quedás re colgado y medio fuera de clima.
Estar fino con la plata
Se dice cuando andás cortísimo de guita, sin un mango y haciendo cuentas con las monedas para llegar a fin de mes. Es como estar en modo supervivencia: mirás el saldo, suspirás y te hacés el boludo con los planes. Muy de charla cotidiana, sin drama, pero con la billetera temblando.
Mandar al horizonte
Se dice cuando querés sacarte a alguien de encima con elegancia de mentira. Es como mandarlo bien lejos, a que se pierda en la línea del horizonte y, si se puede, que no vuelva más. Suena poético, pero el mensaje es clarito: andá a molestar a otro lado. Bastante pasivo agresivo, la verdad.
Estar pipí cucú
Se dice cuando algo o alguien está impecable, en perfectas condiciones, bien prolijo y hasta medio de lujo. Es como decir que está de diez, sin una falla. Suele sonar medio tierno o de gente grande, tipo abuela orgullosa. Y sí, tiene esa vibra de elogio con cariño.
Estar caleta
En Corrientes se dice cuando alguien está tranqui, callado y medio escondido, como pasando desapercibido. No es que estés en la playa ni nada, es más bien estar en modo fantasma, sin hacer bardo y mirando todo desde un costado. Sirve para personas y también para planes bien low profile.
Ir a la playa de arena
Dicho bien correntino y con ironía para hablar de ir al río Paraná como si fuera la gran playa. Se usa con orgullo y un toque de chicana, porque mar no hay ni cerca, pero arena, calor y tereré sobran. Ideal para armar plan de finde y vender el río como si fuera el Caribe, aunque sea puro chamuyo simpático.
Carpinchear
Verbo inventado con cariño en Corrientes para decir que andás buscando algo por todos lados, medio desesperado y con cero dignidad, como carpincho husmeando entre los yuyos. Se usa mucho en tono de chiste cuando la misión es encontrar mate, chipá o cualquier tesoro casero. No es RAE, pero es re pegadizo.
Empedrar la oreja
Se dice cuando alguien te habla sin parar, te taladra con detalles y te deja la cabeza hecha un quilombo. Es como que te van poniendo piedritas en la oreja de tanto chamuyo, hasta que te cansás y querés que corten. Muy de charla pesada, de esas que no llegan nunca al punto.
Chamuyar
En Argentina, chamuyar es hablar mucho para convencer, seducir o zafar, tirando verso y adornando la historia más de la cuenta. Puede ser chamuyo romántico, chamuyo para venderte algo o chamuyo de bar con los amigos. En Corrientes se escucha igual, bien de mate y río. Y sí, a veces es puro humo, pero entretiene.
Congelarse el sapucai
Frase bien correntina para decir que hace un frío brutal, de esos que te dejan duro hasta el sapucai, que es el grito típico de alegría y festejo del litoral. Es como decir que el clima está tan helado que ni ganas dan de andar gritando por ahí. Y la verdad, con ese frío, cualquiera se queda quietito.
Estar re chamigo
Se dice cuando alguien está en plan súper amigote, con buena onda y confianza rápida con otra persona o con un grupo. Es bien del Litoral, con ese toque correntino de hablar de la amistad como si fuera un modo de vida. Sirve para marcar que ya hay química y cero caretas.
arrebatadamente
En Corrientes se usa para decir que alguien hace algo de golpe, con apuro y emoción, como si lo empujara el impulso y cero paciencia. Es salir disparado, hablar atropellado o decidir sin pensarlo mucho. No siempre es malo, pero suele sonar a que la persona va pasada de revoluciones. Y sí, tiene su gracia.
Chamigo
Forma muy correntina y litoraleña de decir amigo, con un toque bien chamuyo y bien guaraní mezclado. No es solo colega, es ese compa del alma con el que compartís tereré, chamuyo eterno y alguna que otra macana. Cuando le decís chamigo, ya sabe que hay confianza, abrazo apretado y risas aseguradas, y eso siempre suma.
Guacho malo
En Corrientes y el Litoral, guacho es pibe, y guacho malo se dice para ese chabón medio atrevido, canchero y buscavidas que vive haciendo macanas. No es “malo” de villano, más bien un rebelde con picardía que se mete en quilombos y aun así cae simpático. Tiene su encanto, qué querés.
Andar con pata'i perro
Se dice de alguien que anda descalzo, o casi, por todos lados, como si fuera lo más normal del mundo. Es bien de barrio y de calor: salir al kiosco, a la vereda o a lo de un vecino sin ponerse ni ojotas. Puede sonar tierno, medio croto o simplemente costumbrista, según el tono.
Relajarse como iguana correntina
Se dice de alguien que está en modo cero estrés, sin apuro y sin drama, como una iguana tirada al sol en la costa del Paraná. Sirve para marcar que la persona va a su ritmo y no se deja correr por nadie. Muy de Corrientes, bien playero de río y con una calma envidiable.
Visión de tereré
Momento de iluminación repentina o idea ingeniosa que te cae mientras estás clavado con el tereré bajo el calor correntino. Es como una epifanía bien casera, de esas que salen entre chamigos, chisme, mosquitos y el termo siempre cargado. Y hay que admitir que cuando pinta una buena visión de tereré, se siente casi mágico.
Chamuyo
En Argentina, chamuyo es el verso, la labia y el cuento que alguien te tira para convencerte, levantarte o zafar de una situación. Puede ser piropo, excusa o puro humo, pero dicho con seguridad. En Corrientes se escucha un montón, sobre todo cuando alguien se manda una charla larga y medio trucha. Y sí, a veces hasta entretiene.
pura yerba
En Corrientes se dice “pura yerba” cuando algo es puro chamuyo, mucha pinta y cero contenido. Como un tereré que parece una joyita, pero al primer sorbo es agua tibia y tristeza. Sirve para bajar a tierra promesas infladas, planes que no cumplen o gente que vende humo con moñito.
Mencho
En Corrientes se usa como apodo para un tipo bien de campo, rústico y querible, de esos que andan en alpargatas, toman mate y saben más de vacas y barro que de computadoras. No es insulto, más bien un guiño cariñoso para el paisano auténtico. Si te lo dicen con sonrisa, es buena onda.
Correrse de pique
En Corrientes se usa para decir que alguien cambia de rumbo o de plan de golpe, sin mucha vuelta, casi siempre por algo inesperado que lo obliga a reaccionar rápido. Es como ir embalado para un lado y de repente pegar el volantazo. Suena muy de la calle y tiene ese gustito a improvisar sobre la marcha que está buenísimo.
Chamigo
Forma muy correntina y litoraleña de decir amigo, mezcla de che y amigo, que se usa para hablarle con cariño y confianza a alguien muy cercano. No es cualquier colega, es casi como un hermano de la vida, de esos con los que compartís mates, chamamé y chismes del barrio sin filtro, y la verdad es que suena hermoso.
Ñembotá
Expresión bien correntina, con raíz guaraní, que se usa cuando alguien se hace el tonto para zafar de una situación incómoda o de una responsabilidad. Es como hacerse el boludo de manera muy descarada, mirando para otro lado como si nada. Y hay que admitir que cuando lo hacen bien, da bronca pero también un poco de risa.
Mono'e la selva
Apodo bien de barrio para el que es un loquito lindo, medio salvaje y siempre metido en alguna. Se le dice al pibe o al tipo que no se queda quieto, hace travesuras, se manda cagadas y aparece con historias imposibles. No siempre es insulto, a veces es puro cariño con advertencia incluida.
Estar chipá
En Corrientes se usa para decir que algo está buenísimo, que está para repetir sin culpa. Viene del chipá, ese pancito de queso que si está calentito te arruina la dieta y te arregla el día. Sirve para comida, planes, una joda o hasta una canción que te deja manija.
Sapucay
El sapucay es un grito agudo y bien sentido típico del chamamé correntino, ese alarido que sale del pecho cuando la música te sacude el alma. No es solo ruido, es descarga, celebración y orgullo guaraní mezclado con vino y tierra colorada. Y hay que admitir que cuando suena uno bueno se te eriza la piel.
Andar en la farra
Expresión muy usada para decir que alguien anda de joda, saliendo a divertirse a lo grande, casi siempre de noche y con mucha música, baile y alcohol. En Corrientes suele ir de la mano con chamamé, sapucay y toda la barra descontrolada. Es como decir que estás en modo fiesta total, sin mirar la hora ni el mañana.
Che caperuzza
Expresión bien correntina y re cariñosa para llamar a alguien especial, tu compa de travesuras o esa persona con la que siempre armás quilombo lindo. Suena medio juguetona, como si fuera un apodo secreto entre ustedes. No es ofensiva ni nada, más bien tierna y cómplice, y la verdad es que tiene bastante onda.
Andar meta en el verano
Se dice cuando alguien está a full con la vibra veraniega aunque sea invierno, tipo relajado, contento y con cero drama. Va con esa energía de pileta, tereré y siesta eterna, como si nada lo pudiera amargar. En el Litoral suena re natural para marcar que alguien anda livianito y de buen humor.
Chamigo
Palabra bien correntina y litoraleña que mezcla che y amigo, y se usa para hablarle con cariño a alguien. Puede ser un colega de toda la vida o un desconocido con buena onda en la calle. Suena cercano, campechano y medio cantadito, y la verdad es que tiene un encanto especial cuando te lo dicen de corazón.
Vacío de chamamé
Expresión bien correntina para describir ese bajón raro que agarra cuando en una juntada no suena ni un chamamé. Es como si a la fiesta le faltara el alma, el acordeón y el sapucay. No es solo silencio, es sentir que algo clave no está, y la noche queda medio triste. Y hay que admitir que el nombrecito tiene mucha onda.
Ñande-reko helado
Se dice cuando hace un frío que te deja duro, de esos que te corta la cara y te apaga hasta las ganas de hablar. Mezcla castellano con guaraní bien del Litoral, como para exagerar el invierno correntino con estilo. Ideal para quejarse y justificar frazadas, mate y cero planes afuera. Y sí, suena dramático, pero pega.
Ñandú en la heladera
Se dice cuando alguien hace algo totalmente desproporcionado, fuera de lugar o directamente sin sentido. La imagen es buenísima: intentar meter un ñandú, que es un bicho enorme, en una heladera chiquita. Sirve para marcar que la idea no entra por ningún lado, que es un delirio y que alguien se pasó de rosca.
Mburucuyá
En Corrientes, cuando decimos que el tiempo está mburucuyá hablamos de un clima loco, cambiante y medio tormentoso, que no sabés si te va a tirar solazo, chaparrón o viento de golpe. Es como decir que el cielo está de humor raro y no conviene confiarse mucho. Y la verdad, describe perfecto esos días rarísimos.
Rubiazo
En Corrientes le dicen rubiazo a una cerveza rubia bien helada, de esas que bajan como agua cuando el calor del litoral te pega en la nuca. Es un apodo cariñoso y medio fanfarrón, como para pedirla con estilo y sin vueltas. Ideal para juntada con amigos, música y charla larga.
Chamameate una
Se dice para invitar a alguien a aflojar, cortar con el estrés y ponerse en modo Corrientes: un poco de chamamé, un bailecito y a disfrutar. No hace falta ser bailarín, es más una actitud de tomarse la vida con calma y buena onda. Ideal cuando alguien está a mil o medio amargado.
Ñembo
Se usa para decir que algo es medio trucho o que alguien se hace el importante sin serlo, como un falso campeón o un agrandado de cartón. Viene del guaraní y en Corrientes se tira mucho para bardear con cariño. Es como decir dale, no seas ñembo, que ya te tenemos calado.