Tereré

Bebida fría hecha con yerba mate y agua helada, a veces con jugo o yuyos, que te salva la vida cuando el calor correntino te derrite hasta las ideas. No es solo mate frío, es ritual, ronda con amigos y excusa perfecta para quedarse a la sombra chusmeando la vida ajena.

"Che, traé hielo y pomelo para el tereré que con este calorón correntino hasta el perro se quiere meter adentro de la heladera."

Tener filo

Se dice cuando tenés un hambre feroz, de esas que te dejan el estómago afilado y con ganas de morder lo que sea. Es como estar muerto de hambre, pero con ese toque bien del Litoral que suena a que te vas a comer hasta la mesa si te demoran. Ideal después de laburar o hacer deporte.

"Che, después del fulbito quedé con un filo tremendo, vamos a la parrilla ya porque me bajo una tira de asado y la provoleta."

Estar en chamigo mode

Se dice cuando estás en plan re amistoso y relajado, metido en la juntada como corresponde. Es ese mood de mate, charla y risas, sin apuro y con buena onda, bien del Litoral. Mezcla chamigo, que es el “che, amigo” correntino, con mode para dejar claro que hoy se viene a compartir y listo.

"Cortá con el laburo, chamigo: caé al río con el mate y el tereré, que hoy estamos en chamigo mode, charlamos pavadas y se nos pasa todo."

Flashear la noche

Se dice cuando te re ilusionás con que la salida va a ser una locura y termina siendo un bajón o cualquier cosa. Vas con la película en la cabeza, tipo Ibiza, y acabás en un bar muerto o en el cumple de la tía Marta. Es ese choque entre expectativa y realidad que te deja recalculando.

"Salimos re manija pensando que pintaba boliche y previa eterna, y terminamos flasheando la noche cuando caímos a un bar vacío, sin música y con el mozo mirando el partido."

Ñangapirí

En Corrientes se le dice ñangapirí a la persona cobarde, medio flojita de carácter, que se asusta por cualquier boludez. La palabra viene del frutito ñangapirí, chiquito y delicado, que parece que se desarma con mirarlo. Es como decir que sos tan frágil como ese fruto, y la verdad es que la imagen tiene su gracia.

"No seas ñangapirí, che, si era solo un sapito y vos pegaste un salto como si te hubiera venido a buscar un yacaré con motosierra."

Saltar el charco

Expresión muy usada para decir que alguien cruza el Atlántico, normalmente de España a América o al revés. Vamos, pegarse un viaje largo y cambiar de continente, no ir a la costanera a mojarse las patas. Suena medio épico y medio práctico, como quien dice: me fui lejos, pero sin hacer tanto drama.

"El primo dijo que venía de visita y al final saltó el charco de una, cayó en Corrientes y ya está pidiendo chipá y tereré como si fuera de acá."

Estirar la pata

Expresión coloquial para decir que alguien se murió, normalmente con humor negro o tono medio burlón, como para bajarle el drama al asunto. Es el típico eufemismo de bar o de sobremesa, de esos que suenan brutos pero cotidianos. Ojo, según con quién lo sueltes puede caer como una patada.

"Che, el profe no vino y uno tiró: seguro estiró la pata. Casi lo linchan, pero después apareció vivo y nosotros quedamos como unos giles."

Servir

En Corrientes se usa para hablar de alguien que anda agrandado, sacando pecho y queriendo que todo el mundo lo mire. Es el típico que presume, se hace el importante y se manda la parte para impresionar, medio sobrador. También puede ir como burla cuando alguien se cree más de lo que es. Y sí, da un poquito de vergüencita ajena.

"Mirá al pibe, dando vueltas con el auto nuevo y la música al palo. No maneja, desfila. Está re servir, como si fuera famoso y lo estuvieran filmando."

Cuentear

En Corrientes cuentear es mandarse un discurso lleno de historias exageradas, medio verso medio chamuyo, donde la verdad importa menos que el show. Es como mezclar mate, novela mexicana y pesca milagrosa en una sola anécdota. A veces es pura joda, otras para zafar de un problema, pero siempre con mucha labia.

"No le creas a Joselo, che. Siempre anda cuenteando que sacó un dorado más grande que la lancha y al final volvió con dos mojarras tristes y olor a humo nomás."

Mandarse al dorso

Expresión correntina para decir que alguien se tira a descansar, a dormir la siesta o a tirarse panza arriba sin culpa después de quedar pipón. Se usa mucho después de un buen asado, un guiso pesado o cuando el calor pega fuerte y el cuerpo pide horizontal. Es como rendirse al sillón o a la hamaca paraguaya, y la verdad es que suena glorioso.

"Hermano, después de ese asado con mandioca y vino tinto, me mandé al dorso en la hamaca y si no me despierta el tereré, ahí quedo hasta mañana."

Ñembo lengua

En Corrientes se le dice ñembo lengua a la persona que habla y habla, mete chamuyo por todos lados y al final no aporta nada serio. Es como una radio prendida todo el día tirando pavadas. Sirve para bardear con cariño al amigo que no se calla nunca, aunque a veces tenga su gracia escucharlo.

"Dejá de hacerte el ñembo lengua, che, que desde que llegaste al asado no parás de chamuyar y todavía no contaste nada que sirva ni para el truco."

Ser un chamigo

En Corrientes le dicen chamigo a un tipo buena onda, de esos que caen bien al toque y te tratan como si te conocieran de toda la vida. Es el amigo, el compa, el que siempre está para el mate, el tereré y la charla. Suena re de barrio y tiene ese calorcito litoraleño.

"Che, el nuevo del laburo es un chamigo mal, cayó con el termo y el tereré y ya nos tenía a todos charlando como si fuéramos primos."

Chamigo

Forma muy correntina y litoraleña de llamar a un amigo con cariño, casi como decir hermano del alma. Mezcla de che y amigo, suena cercano, de barrio y de mate en la vereda. Se usa para saludar, pedir favores o simplemente tirar charla. Y la verdad, dicho con acento correntino, entra más suave que un buen tereré.

"Che, chamigo, caete a casa con la guitarra y el termo que armamos un asadito y nos quedamos guitarreando hasta que cante el gallo."

Tren del chamamé

Se dice cuando alguien se engancha a full con el chamamé y se mete en la movida correntina: escuchar, bailar, ir a peñas y hablar como si hubiera nacido con acordeón bajo el brazo. Es como decir que te subiste a la ola del folklore local. Si no te subís, quedás re colgado y medio fuera de clima.

"El finde fui a la peña con los pibes, sonó un sapucay y listo: me subí al tren del chamamé, terminé zapateando con una tía que ni conozco."

Estar fino con la plata

Se dice cuando andás cortísimo de guita, sin un mango y haciendo cuentas con las monedas para llegar a fin de mes. Es como estar en modo supervivencia: mirás el saldo, suspirás y te hacés el boludo con los planes. Muy de charla cotidiana, sin drama, pero con la billetera temblando.

"Che, hoy paso de la joda: estoy fino con la plata, me alcanza para el cole y una empanada, y si me tiento con una birra termino pidiendo fiado."

Mandar al horizonte

Se dice cuando querés sacarte a alguien de encima con elegancia de mentira. Es como mandarlo bien lejos, a que se pierda en la línea del horizonte y, si se puede, que no vuelva más. Suena poético, pero el mensaje es clarito: andá a molestar a otro lado. Bastante pasivo agresivo, la verdad.

"El primo cayó sin avisar, se instaló en el sillón y no paraba de hablar. Le tiré un mandado al horizonte con mate en mano y ni se dio cuenta, seguía chamuyando."

Estar pipí cucú

Se dice cuando algo o alguien está impecable, en perfectas condiciones, bien prolijo y hasta medio de lujo. Es como decir que está de diez, sin una falla. Suele sonar medio tierno o de gente grande, tipo abuela orgullosa. Y sí, tiene esa vibra de elogio con cariño.

"Che, ¿viste el auto nuevo del Lucho? Está pipí cucú, ni una rayita. Lo estacionó y ya lo estaba lustrando como si fuera de colección."

Estar caleta

En Corrientes se dice cuando alguien está tranqui, callado y medio escondido, como pasando desapercibido. No es que estés en la playa ni nada, es más bien estar en modo fantasma, sin hacer bardo y mirando todo desde un costado. Sirve para personas y también para planes bien low profile.

"Caímos al cumple con música al palo y todos re manija, pero el Juan se quedó caleta atrás de la heladera con un vaso, ni lo vimos hasta que pintó irnos."

Carpinchear

Verbo inventado con cariño en Corrientes para decir que andás buscando algo por todos lados, medio desesperado y con cero dignidad, como carpincho husmeando entre los yuyos. Se usa mucho en tono de chiste cuando la misión es encontrar mate, chipá o cualquier tesoro casero. No es RAE, pero es re pegadizo.

"Me levanté con un hambre bárbara y me puse a carpinchear por la cocina, abriendo tuppers y cajones, hasta que apareció el chipá escondido atrás del azúcar."

Empedrar la oreja

Se dice cuando alguien te habla sin parar, te taladra con detalles y te deja la cabeza hecha un quilombo. Es como que te van poniendo piedritas en la oreja de tanto chamuyo, hasta que te cansás y querés que corten. Muy de charla pesada, de esas que no llegan nunca al punto.

"Che, aflojá un toque, loco: me venís empedrando la oreja con el drama del perro desde ayer. Decime qué pasó en serio y listo, que tengo que rajar."

Chamuyar

En Argentina, chamuyar es hablar mucho para convencer, seducir o zafar, tirando verso y adornando la historia más de la cuenta. Puede ser chamuyo romántico, chamuyo para venderte algo o chamuyo de bar con los amigos. En Corrientes se escucha igual, bien de mate y río. Y sí, a veces es puro humo, pero entretiene.

"El loco chamuyaba que sacó un dorado gigante en el Paraná, que peleó media hora y que el bicho le guiñó un ojo. Le creímos dos minutos y después le pedimos la foto, obvio."

Congelarse el sapucai

Frase bien correntina para decir que hace un frío brutal, de esos que te dejan duro hasta el sapucai, que es el grito típico de alegría y festejo del litoral. Es como decir que el clima está tan helado que ni ganas dan de andar gritando por ahí. Y la verdad, con ese frío, cualquiera se queda quietito.

"Che, qué heladera está la calle, mejor nos quedamos tomando mate adentro porque hoy se congela el sapucai mal."

Estar re chamigo

Se dice cuando alguien está en plan súper amigote, con buena onda y confianza rápida con otra persona o con un grupo. Es bien del Litoral, con ese toque correntino de hablar de la amistad como si fuera un modo de vida. Sirve para marcar que ya hay química y cero caretas.

"Caíste al cumple sin conocer a nadie y a la media hora ya estabas re chamigo con los tíos de Juani, mate en mano, tirando chistes como si fueran familia."

arrebatadamente

En Corrientes se usa para decir que alguien hace algo de golpe, con apuro y emoción, como si lo empujara el impulso y cero paciencia. Es salir disparado, hablar atropellado o decidir sin pensarlo mucho. No siempre es malo, pero suele sonar a que la persona va pasada de revoluciones. Y sí, tiene su gracia.

"¿Viste a Juan? Se fue arrebatadamente del chamamé, pegó un grito de che y salió corriendo porque dejó el asado en la parrilla."

Chamigo

Forma muy correntina y litoraleña de decir amigo, con un toque bien chamuyo y bien guaraní mezclado. No es solo colega, es ese compa del alma con el que compartís tereré, chamuyo eterno y alguna que otra macana. Cuando le decís chamigo, ya sabe que hay confianza, abrazo apretado y risas aseguradas, y eso siempre suma.

"Epa chamigo, apareciste al fin, ya pensaba que te habían raptado los carpinchos del Paraná mientras vos seguías tomando tereré arriba de un gomón pinchado"

Guacho malo

En Corrientes y el Litoral, guacho es pibe, y guacho malo se dice para ese chabón medio atrevido, canchero y buscavidas que vive haciendo macanas. No es “malo” de villano, más bien un rebelde con picardía que se mete en quilombos y aun así cae simpático. Tiene su encanto, qué querés.

"Ahí viene el guacho malo del barrio, se coló en la bailanta, se afanó una empanada y encima le guiñó el ojo a la doña como si nada."

Andar con pata'i perro

Se dice de alguien que anda descalzo, o casi, por todos lados, como si fuera lo más normal del mundo. Es bien de barrio y de calor: salir al kiosco, a la vereda o a lo de un vecino sin ponerse ni ojotas. Puede sonar tierno, medio croto o simplemente costumbrista, según el tono.

"Che, el Nico cayó a la canchita con pata'i perro, se clavó un tereré y encima quería jugar de delantero, como si nada."

Relajarse como iguana correntina

Se dice de alguien que está en modo cero estrés, sin apuro y sin drama, como una iguana tirada al sol en la costa del Paraná. Sirve para marcar que la persona va a su ritmo y no se deja correr por nadie. Muy de Corrientes, bien playero de río y con una calma envidiable.

"Che, mirá a Juan, relajado como iguana correntina: se le quemó el arroz y igual se puso a cebar mate como si nada."

Visión de tereré

Momento de iluminación repentina o idea ingeniosa que te cae mientras estás clavado con el tereré bajo el calor correntino. Es como una epifanía bien casera, de esas que salen entre chamigos, chisme, mosquitos y el termo siempre cargado. Y hay que admitir que cuando pinta una buena visión de tereré, se siente casi mágico.

"Che chamigo, estaba tomando tereré a la sombra del mango y me vino una visión de tereré para pagar las deudas: armamos una feria en el patio, vendemos chipá, pastelitos y ya fue, salimos hechos"

Chamuyo

En Argentina, chamuyo es el verso, la labia y el cuento que alguien te tira para convencerte, levantarte o zafar de una situación. Puede ser piropo, excusa o puro humo, pero dicho con seguridad. En Corrientes se escucha un montón, sobre todo cuando alguien se manda una charla larga y medio trucha. Y sí, a veces hasta entretiene.

"Dejá de meter chamuyo, loco: me dijiste que venías en diez y caíste dos horas después con una bolsa de chipá y cara de yo no fui."

pura yerba

En Corrientes se dice “pura yerba” cuando algo es puro chamuyo, mucha pinta y cero contenido. Como un tereré que parece una joyita, pero al primer sorbo es agua tibia y tristeza. Sirve para bajar a tierra promesas infladas, planes que no cumplen o gente que vende humo con moñito.

"El loco vendía el proyecto como si fuera Silicon Valley, pero era pura yerba: dos diapositivas, wifi robado y cero laburo hecho."

Mencho

En Corrientes se usa como apodo para un tipo bien de campo, rústico y querible, de esos que andan en alpargatas, toman mate y saben más de vacas y barro que de computadoras. No es insulto, más bien un guiño cariñoso para el paisano auténtico. Si te lo dicen con sonrisa, es buena onda.

"Che, mencho, dejá el mate un segundo y vení a darme una mano con el asado, que se me quema todo y quedo como un gil."

Correrse de pique

En Corrientes se usa para decir que alguien cambia de rumbo o de plan de golpe, sin mucha vuelta, casi siempre por algo inesperado que lo obliga a reaccionar rápido. Es como ir embalado para un lado y de repente pegar el volantazo. Suena muy de la calle y tiene ese gustito a improvisar sobre la marcha que está buenísimo.

"Íbamos de una al río a tomar tereré, pero se largó un chaparrón tremendo y nos tuvimos que correr de pique hasta lo de la abuela, llegamos empapados pero muertos de risa."

Chamigo

Forma muy correntina y litoraleña de decir amigo, mezcla de che y amigo, que se usa para hablarle con cariño y confianza a alguien muy cercano. No es cualquier colega, es casi como un hermano de la vida, de esos con los que compartís mates, chamamé y chismes del barrio sin filtro, y la verdad es que suena hermoso.

"Ey chamigo, caete a casa con la guitarra, armamos unos mates, tiramos un chamamé bien picado y de paso me contás qué onda con esa vecina nueva del pasillo."

Ñembotá

Expresión bien correntina, con raíz guaraní, que se usa cuando alguien se hace el tonto para zafar de una situación incómoda o de una responsabilidad. Es como hacerse el boludo de manera muy descarada, mirando para otro lado como si nada. Y hay que admitir que cuando lo hacen bien, da bronca pero también un poco de risa.

"Che, no te hagas el ñembotá, ayer te comiste medio asado y hoy te borraste justo cuando había que poner la plata para la carne y la birra."

Mono'e la selva

Apodo bien de barrio para el que es un loquito lindo, medio salvaje y siempre metido en alguna. Se le dice al pibe o al tipo que no se queda quieto, hace travesuras, se manda cagadas y aparece con historias imposibles. No siempre es insulto, a veces es puro cariño con advertencia incluida.

"Ese Alejito es un mono'e la selva, boludo: ayer cayó a la juntada embarrado, con una gomera en la mano y diciendo que venía de cazar un bicho raro."

Estar chipá

En Corrientes se usa para decir que algo está buenísimo, que está para repetir sin culpa. Viene del chipá, ese pancito de queso que si está calentito te arruina la dieta y te arregla el día. Sirve para comida, planes, una joda o hasta una canción que te deja manija.

"Che, el chipá de la tía salió mortal, está chipá mal. Traé tereré y poné chamamé, que hoy pinta merienda y charla hasta tarde."

Sapucay

El sapucay es un grito agudo y bien sentido típico del chamamé correntino, ese alarido que sale del pecho cuando la música te sacude el alma. No es solo ruido, es descarga, celebración y orgullo guaraní mezclado con vino y tierra colorada. Y hay que admitir que cuando suena uno bueno se te eriza la piel.

"Sonó el acordeón en la bailanta y el viejo Pepe largó un sapucay tan fuerte que hasta los perros del vecino se callaron y todos en el rancho se pusieron a zapatear como locos."

Andar en la farra

Expresión muy usada para decir que alguien anda de joda, saliendo a divertirse a lo grande, casi siempre de noche y con mucha música, baile y alcohol. En Corrientes suele ir de la mano con chamamé, sapucay y toda la barra descontrolada. Es como decir que estás en modo fiesta total, sin mirar la hora ni el mañana.

"Che, esta noche vamos a andar en la farra con los gurises, metemos chamamé, sapucay, birra bien fría y no volvemos hasta que el sol nos eche de la bailanta."

Che caperuzza

Expresión bien correntina y re cariñosa para llamar a alguien especial, tu compa de travesuras o esa persona con la que siempre armás quilombo lindo. Suena medio juguetona, como si fuera un apodo secreto entre ustedes. No es ofensiva ni nada, más bien tierna y cómplice, y la verdad es que tiene bastante onda.

"Che caperuzza, ¿pintan unas birras en la costanera esta noche o te vas a quedar de amargo mirando la novela con tu vieja?"

Andar meta en el verano

Se dice cuando alguien está a full con la vibra veraniega aunque sea invierno, tipo relajado, contento y con cero drama. Va con esa energía de pileta, tereré y siesta eterna, como si nada lo pudiera amargar. En el Litoral suena re natural para marcar que alguien anda livianito y de buen humor.

"Che, Juan anda meta en el verano desde que sale con Sofi, cae un diluvio y el loco igual anda en ojotas, tirando chistes y cebando tereré."

Chamigo

Palabra bien correntina y litoraleña que mezcla che y amigo, y se usa para hablarle con cariño a alguien. Puede ser un colega de toda la vida o un desconocido con buena onda en la calle. Suena cercano, campechano y medio cantadito, y la verdad es que tiene un encanto especial cuando te lo dicen de corazón.

"Ey chamigo, ¿cómo andás vos? Caete a casa que estamos haciendo un asadito con chipá y tereré bien helado, va a estar de novela."

Vacío de chamamé

Expresión bien correntina para describir ese bajón raro que agarra cuando en una juntada no suena ni un chamamé. Es como si a la fiesta le faltara el alma, el acordeón y el sapucay. No es solo silencio, es sentir que algo clave no está, y la noche queda medio triste. Y hay que admitir que el nombrecito tiene mucha onda.

"Che, este asado está rico, pero sin acordeón ni sapucay tengo un vacío de chamamé que ni la tercera vuelta de vino me lo llena."

Ñande-reko helado

Se dice cuando hace un frío que te deja duro, de esos que te corta la cara y te apaga hasta las ganas de hablar. Mezcla castellano con guaraní bien del Litoral, como para exagerar el invierno correntino con estilo. Ideal para quejarse y justificar frazadas, mate y cero planes afuera. Y sí, suena dramático, pero pega.

"Che, metete adentro que afuera está un ñande-reko helado, salís dos minutos y volvés con la nariz hecha hielo y el mate temblando."

Ñandú en la heladera

Se dice cuando alguien hace algo totalmente desproporcionado, fuera de lugar o directamente sin sentido. La imagen es buenísima: intentar meter un ñandú, que es un bicho enorme, en una heladera chiquita. Sirve para marcar que la idea no entra por ningún lado, que es un delirio y que alguien se pasó de rosca.

"Mirá al Juancito, se compró una tele de 80 pulgadas y vive en un monoambiente. No le entra ni el sillón, ñandú en la heladera mal."

Mburucuyá

En Corrientes, cuando decimos que el tiempo está mburucuyá hablamos de un clima loco, cambiante y medio tormentoso, que no sabés si te va a tirar solazo, chaparrón o viento de golpe. Es como decir que el cielo está de humor raro y no conviene confiarse mucho. Y la verdad, describe perfecto esos días rarísimos.

"Che, ¿salimos en lancha a la tarde o qué onda? Mirá ese cielo, está re mburucuyá, en dos minutos se larga un diluvio y nos deja a todos empapados como bagres."

Rubiazo

En Corrientes le dicen rubiazo a una cerveza rubia bien helada, de esas que bajan como agua cuando el calor del litoral te pega en la nuca. Es un apodo cariñoso y medio fanfarrón, como para pedirla con estilo y sin vueltas. Ideal para juntada con amigos, música y charla larga.

"Che, traé un rubiazo bien helado que hace un calorón bárbaro y con el tereré ya no me alcanza ni para arrancar."

Chamameate una

Se dice para invitar a alguien a aflojar, cortar con el estrés y ponerse en modo Corrientes: un poco de chamamé, un bailecito y a disfrutar. No hace falta ser bailarín, es más una actitud de tomarse la vida con calma y buena onda. Ideal cuando alguien está a mil o medio amargado.

"Che, dejá el drama un rato, poné un chamamé y chamameate una, que mañana se labura pero hoy se vive, ¿no?"

Ñembo

Se usa para decir que algo es medio trucho o que alguien se hace el importante sin serlo, como un falso campeón o un agrandado de cartón. Viene del guaraní y en Corrientes se tira mucho para bardear con cariño. Es como decir dale, no seas ñembo, que ya te tenemos calado.

"Mirá a Carlitos, todo ñembo influencer sacando fotos al chipá para subir a Instagram y ni datos tiene para cargar la historia, alto chamuyo correntino."

Chamiga

En Corrientes se usa como una forma cariñosa y bien de barrio de decir amiga, muchas veces para llamar a una chica o a una nena con confianza. Es como tirar un che, amiga pero más pegadito y con tonito correntino. Suena tierno, cercano y re de entre casa, de esas palabras que abrigan.

"Chamiga, vení un toque, que la vecina anda chusmeando y yo tengo el re dato para contarte."
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