Michoacán es Día de Muertos en Pátzcuaro, carnitas perfectas y un lago que parece de cuento. Los michoacanos son gente de tradiciones profundas, con pueblos mágicos que te transportan a otro tiempo. Aquí la mariposa monarca llega cada año como un milagro.
"Me cae gordo, se dice cuando una persona no te agrada o una situación te molesta. Por ejemplo, para una persona, Marta me cae muy gorda porque solo te habla cuando necesita algo. Y para una situación, me cayó muy gordo que hubiera una fila larguísima en el banco."
Atravesador de biblioteca
Persona que se la vive paseando por la biblioteca, yendo y viniendo entre las estanterías como si estuviera buscando tesoros escondidos entre los libros. No va a estudiar en concreto, sino a zambullirse en el silencio y ver qué título le guiña el ojo. Es ese compa que siempre está con un dedo acariciando lomos y una sonrisa de haber encontrado una biblia escondida.
Andarse en la sombrita
Se dice cuando prefieres mantenerte tranquilo y discreto, sin meterte en broncas ni llamar la atención. Es como decir: mejor me quedo bajito, me hago el loco y no me expongo. Muy de cuando el ambiente anda pesado o ya oliste que se va a armar. Prudencia callejera, pues.
Andar con el jefe
Se dice cuando alguien anda de fiesta a lo bestia, bien prendido y echando desmadre sin medida, como si trajera al mero mero de copiloto. Implica que no te estás guardando nada: música, cheve, cotorreo y cero sueño. No es literal con tu patrón, es más bien andar en modo leyenda.
Andar en el chisme michoacano
Se dice de quien anda bien metido en el chisme del pueblo o del barrio, pendiente de quién se peleó, quién tronó con quién y qué dijo la tía en la comida. Es más estar de metiche y de oreja que atender lo suyo. Muy de reunión familiar, plaza o tiendita. Y sí, engancha sabroso.
Caer gordo
Se usa cuando alguien te resulta insoportable o te da mala espina, como si te cayera pesado de verdad. No es que te haya hecho algo enorme, a veces es pura vibra: su forma de hablar, de presumir o de meterse donde no lo llaman. Muy de México, y sí, suena medio rudo pero es común.