Se dice cuando andas medio mareado, atarantado o desorientado, como con la cabeza dando vueltas. Puede ser por desvelo, cruda, una fiesta pesada o simplemente porque el día te trae a la carrera y ya no sabes ni qué onda. Es muy de calle y suena perfecto para admitir que hoy no estás al cien.
"No me hables tan recio, compa: ayer nos fuimos de parranda y hoy ando bien bandeado, traigo la cruda brava y ni me acuerdo cómo llegué al cantón."