Se usa para describir a alguien que anda todo apachurrado, medio zombie, con una flojera brutal y cara de que la vida le pesa un chingo. Puede ser por desvelada, cruda o simple desganada eterna. Es como verlo caminar arrastrando los pies, sin ganas de nada, y la neta hasta da risa verlo tan destruido.
En Nuevo León andar tumbado es estar tan tirado que casi te fusionas con el sillón. Es flojera nivel leyenda, cuando no quieres saber nada del mundo y solo quieres clima, botana y pantalla. No es solo estar acostado, es entregarte de lleno al arte sagrado de no hacer absolutamente nada.