Se dice cuando traes un corredero y no paras quieto, yendo de un lado a otro con mil pendientes. Es como vivir en modo recados eternos: hoy aquí, mañana allá, y tú sin saber ni a qué hora comiste. Muy de México y bien útil para esos días que te traen en friega.

"Hoy ando del tingo al tango: primero la chamba, luego el gym, después el mandado y todavía quieren que caiga a la peda. Ya ni sé dónde dejé el cel."

Se dice cuando traes el día hecho un relajo y no paras de ir de un lado a otro: mandados, vueltas, trámites y mil pendientes. Es como vivir en modo corre-corre, sin chance de sentarte ni tantito. Muy de cuando te traen a las carreras y acabas cansado, pero con la sensación de no haber avanzado nada.

"Hoy anduve del tingo al tango entre el banco, la papelería y el ayuntamiento, y todavía me faltó pasar por las tortillas. Ya ni supe si desayuné o nomás me lo imaginé."

Se usa para decir que alguien no para en todo el día, que anda de un lado a otro haciendo mil mandados y favores. Es como vivir en modo carrera continua, sin chance de sentarse ni a oler el café potosino. Ideal para describir esos días en que sientes que te clonaron pero aun así no alcanzas.

"Hoy anduve del tingo al tango, fui al mercado, al banco, llevé a mi tía al médico y todavía acabé ayudando a mi abuelita a hacer tamales"

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