Se dice cuando estás pelado, sin un real, con la cartera llorando y contando monedas para el pasaje. Es la forma bien venezolana de admitir que andas en modo supervivencia porque se te fue la plata en cuentas, comida o cualquier vaina. Suena dramático, pero también tiene su toque de humor resignado.
Expresión caraqueña para decir que estás sin un real, pelado, en modo supervivencia total. Se usa cuando no te alcanza ni para lo básico y toca inventar, pedir fiado o desaparecer de los planes. Es bastante común y suena más graciosa de lo triste, aunque la billetera esté en duelo.
Se dice cuando estás sin un real, pelado, en la ruina total. Vamos, que no te alcanza ni pa' una empanada y te toca mirar la vitrina como si fuera museo. Es bien típica en Venezuela y suena a confesión honesta después de una mala racha o de un gasto bien pendejo.
Se dice cuando estás sin plata, en la ruina, pelando de verdad. Vamos, que no tienes ni para un cafecito y los bolsillos te hacen eco. Es súper común en Venezuela, y en Zulia se suelta con toda la confianza, sobre todo cuando toca inventar para llegar a fin de mes.