Estar liso

Se dice cuando estás sin plata, sin un mango, pelado de verdad. Vamos, que revisas los bolsillos y solo sale aire y una pelusa triste. En Zulia se usa un montón para avisar que no hay presupuesto ni para lo básico, así que toca bajarle dos a los planes o inventar algo barato.

"Mano, no me invites pa' rumbear hoy, que estoy liso y no tengo ni pa' la empanada, mejor nos sentamos en la plaza a echar cuento."

Coger bicho

En el Zulia se dice cuando algo te pega un susto o una impresión tan brava que te quedas frío, como si te fuera a dar algo. No es que agarres un animalito, es que el cuerpo te reacciona de golpe: palpitaciones, cara de espanto y cero dignidad. Bien maracucho y bien gráfico.

"Marico, se fue la luz y sonó un portazo durísimo, yo pensé que era un fantasma y cogí bicho ahí mismo, casi boto el teléfono del susto."

Prenderse el rancho

Se dice cuando se arma un peo de repente y la cosa se descontrola: empieza un comentario, un chisme o una pulla y, pum, todo el mundo se mete, sube el tono y termina en drama. Es como decir que se prendió la candela y ya no hay quien la apague. Bien zuliano y bien sabroso.

"Marico, en la reunión soltaron que iban a recortar el bono y se prendió el rancho: gritos, indirectas y hasta la tía metida echando gasolina."

Estar en la chimba

En Zulia se dice cuando algo está buenísimo o cuando tú la estás pasando brutal, en tu mejor momento. Es como decir que estás en la gloria, prendido y disfrutando sin pena. Ojo que en otros países chimba puede ser insulto o algo feo, pero aquí va en plan positivo y sabroso.

"Nos fuimos pa' la playa con unas frías y gaitas a todo volumen, y de pana estábamos en la chimba, bailando hasta que amaneció."

Apañao

En Zulia se dice apañao para alguien que es resolutivo y se las ingenia con lo que haya. El que te arregla un peo, te consigue lo que falta y no se queda pegado. Puede sonar a cumplido, tipo que es bien pilas y útil. No es tanto de guapo, es más de mañoso y echao pa’lante.

"Se fue la luz y el pana, todo apañao, sacó una planta prestada y armó la rumba igual, sin tanto drama."

¡Tira pa'lante con la macuara!

Dicho bien zuliano para animar a alguien a seguir adelante aunque esté pelando o sin un peso. La macuara es como el empujón imaginario, el ánimo, el aguante. Viene a ser un no te achicopales, resuelve como puedas y sigue metiéndole ganas. Suena chistoso y bien de calle.

"Mano, me quedé sin real pa' la gasolina y todavía debo el internet. No te me caigas, tira pa'lante con la macuara, que ahorita sale un tigrito y resolvemos."

Más salao que mangüara

Dicho bien zuliano para decir que alguien está saladísimo, o sea, con una mala suerte brava, como si todo le saliera al revés. Se suelta cuando a una persona le cae una racha de desgracias seguidas, de esas que ya dan risa. Es puro humor de calle, pero pica porque es verdad.

"Chamo, se te fue la luz, se te quemó el cargador y encima te dejó el mototaxi. Estás más salao que mangüara, vale."

Echar vaina

En el Zulia se usa para decir que estás fastidiando, vacilando o echándole broma a alguien, a veces con cariño y otras ya medio pesado. Puede ser puro chalequeo para pasar el rato o una molestia directa, según el tono y la confianza. Si te dicen que pares, mejor bájale dos.

"Chamo, deja de echarme vaina en clase, que la profe ya nos tiene fichados y tú todavía muerto de la risa."

Irse de compadre con el bachaquero

Se dice cuando te toca hacerte pana, aunque sea por conveniencia, del bachaquero para resolver algo que está escaso. Puede ser irte a la cola con él, comprarle por fuera o cuadrar el “favor” con sobreprecio incluido. Es una forma medio resignada de decir: hoy toca sobrevivir a punta de rebusque. Y sí, duele el bolsillo.

"Mijo, me voy de compadre con el bachaquero a ver si consigo harina, porque en el súper no hay nada y la cola está criminal."

Agüevinao

Se dice de alguien que está despistado, lento de reacción o en la luna, como si el cerebro se le hubiera quedado cargando. En Zulia es típico soltarlo cuando alguien no agarra una, se queda pegado mirando al vacío o no entiende ni con dibujitos. Suena burlón, pero más de vacile que de maldad.

"Juancho se quedó agüevinao viendo la nevera apagada, y nosotros gritando por el temblor, ¡y él como si nada, pues!"

Poner la ventana

En el Zulia se suelta para bajarle dos a alguien cuando anda alborotado, creído o pasado de intensidad. Es como decirle que se calme, que aterrice y que deje el show. No es un insulto directo, pero sí un jalón de orejas con sabor maracucho. Úsala con panas, no con desconocidos.

"Epa, chamo, ya vas muy arriba con esa habladera. Pon la ventana y cálmate, que aquí nadie es rockstar ni nada."

Bachaqueo

En Venezuela se le dice así al negocio de comprar productos escasos (harina PAN, arroz, papel higiénico) para revenderlos más caros. Vamos, el “rebusque” versión cola del súper, con viveza y sobreprecio incluido. Viene de “bachaco”, la hormiga que carga de todo, porque el bachaquero se mueve y acapara sin pena.

"Mano, me calé la cola del súper tres horas y no conseguí nada. Menos mal que el pana anda en el bachaqueo y me soltó un kilo de arroz carísimo, pero resolví."

¡Chévere, mi llave!

Frase bien de pana para celebrar que algo salió buenísimo o que te gustó un montón. Chévere es el clásico venezolano para decir que está genial, y mi llave es como decir mi pana, mi socio, mi compadre. Se suelta con confianza, en plan calle, y deja claro que hay amistad y buen rollo.

"¿Viste la rumba de anoche en la Vereda? Eso estuvo chévere, mi llave, hasta el DJ se prendió y no quería parar."

Cura'o

Se dice cuando alguien está borrachísimo, ya pasado de alegre y con el cuerpo en modo gelatina. Es el punto en el que el ron manda, la lengua se suelta y la dignidad se va a dar una vuelta. Muy de Zulia, de parranda larga y de amanecer preguntándote qué fue lo que pasó.

"Ayer en la parrillada, entre gaitas y cuatro rones, quedé cura'o y terminé bailando salsa con la escoba como si fuera mi pareja."

Estar en la papa

En el Zulia se dice cuando alguien está en su mejor momento, con suerte, con plata o simplemente rompiéndola en algo. Es como decir que está coronando, que le está yendo brutal y todo le sale redondito. Suena bien maracucho y bien sabroso, de esas frases que dan envidia sana.

"Desde que lo ascendieron y se compró la moto, el pana anda fino fino, está en la papa y no invita ni una empanada."

Echarle bolas

Expresión bien zuliana para decirle a alguien que le meta ganas y valentía a lo que está haciendo. Es como: ponte serio, no te achiques y dale con todo, aunque cueste. Puede sonar un pelín vulgar por lo de bolas, pero se usa a diario y tiene su sabor maracucho.

"Chamo, ese parcial está criminal, pero si te sientas ya y apagas el cel, échale bolas y lo pasas de una."

Pana

En Zulia y en buena parte de Venezuela, pana es tu amigo de confianza, el parcero de verdad, el que te cubre la espalda y se apunta a cualquier plan. Sirve para saludar, para llamar a alguien con cariño o para marcar camaradería. Es súper común y suena cercano. Si te dicen pana, vas bien.

"Epa, pana, ¿qué más? Caíste fino. Vamos pa' la bodega del Tito a echarnos unas polarcitas y a hablar paja un rato."

Cuidao de lao

Expresión bien zuliana para decirle a alguien que se ponga pilas y esté pendiente, porque hay algo raro en el ambiente o alguien anda con mala intención. Es como un aviso de esquina, de esos de barrio, cuando sientes que te están midiendo o que viene un peo. Cortita, directa y sabrosa.

"Cuidao de lao, primo, que ese pana llegó muy sonriente y ya me huele a cuento raro con la plata del mercado."

Andar a lo loco

En Zulia se dice cuando alguien anda desatado, sin freno y sin mucha preocupación por el qué dirán. Puede ser en plan divertido, de fiesta y haciendo lo que le provoca, o también como crítica si la persona va imprudente y sin control. Vamos, que va por la vida a su aire y a todo volumen.

"Verga, compadre, ayer vi a Juanito en el centro y andaba a lo loco, con el parlante a tope, bailando salsa y saludando a medio mundo como si fuera carnaval."

Echar los perros

Se dice cuando alguien le cae encima a otra persona para ligar, coquetear o tirarle los tejos sin disimulo. Es ese modo intenso de soltar labia, buscar conversación y ver si cae algo, a veces medio fastidioso y a veces gracioso. En Zulia se oye bastante, sobre todo entre panas echando broma.

"Mira a Juan, vio a María y arrancó a echarle los perros de una, puro piropo y sonrisa. Ya va por el tercer intento y ni así, qué vaina."

Échale pierna

Expresión bien zuliana para decirte que le metas velocidad y ganas, que no aflojes y sigas pa’lante. Es como un empujón verbal: corre, apúrate, ponte las pilas y deja la flojera. Sirve para el trabajo, el estudio o cuando el sol del Zulia te está derritiendo. Y sí, suena a regaño cariñoso.

"¿Vas a dejar la mudanza a medias por el calorón? Nojoda, échale pierna, que si no se nos hace de noche y quedamos viendo un chispero."

Pepo

En el Zulia se dice que alguien anda con pepo cuando está inflado de orgullo, creído y feliz consigo mismo, como si acabara de coronarse. Va echando pecho, se siente el más duro del barrio y no le cabe la sonrisa. Se usa mucho en tono de burla cariñosa, para bajarle dos rayitas al ego.

"Desde que Luis se ganó ese premio anda con un pepo brutal, caminando por la cuadra como si fuera el dueño del Zulia y ni el sombrero le entra."

Cafelazo

En el Zulia se usa para hablar de un chisme o un cuento bien pesado, de esos que te dejan prendido y con los ojos como plato, como si te hubieras metido un café negrito y cargado. No es cualquier chismecito, es uno jugoso, escandaloso y con sabor a candela. Puro maracucho.

"Marico, me soltaron un cafelazo del Juan en la fiesta y quedé activo, pues. Ese cuento está candela, no joda, pásame más detalles."

Jalar mecate

En Zulia se dice cuando alguien anda adulando a otro de forma descarada, como haciendo la pelota a lo grande para ganar favores o quedar bien. Suele ir directo al jefe, al profe o a quien tenga poder. Tiene un tono burlón, porque implica que te estás pasando de lambón. Y sí, se nota a kilómetros.

"Marico, deja de jalar mecate: desde que llegó el jefe nuevo andas pegado como chicle, riéndote de todo y hasta ofreciéndole cafecito a cada rato."

Tribu e' los pavos

Se dice del grupito que anda junto y va demasiado arreglado o posando, como si estuvieran en una pasarela. Son los que se pavonean, buscan miradas y se creen la última Coca-Cola del desierto. No siempre es insulto, a veces es pura burla cariñosa del barrio cuando vienen con el show encima.

"Mira, ahí viene la tribu e' los pavos, todos combinaditos y caminando lento pa' que los vean, como si la cuadra fuera su pasarela."

Armar un bochinche

Se dice cuando alguien monta un alboroto de los buenos: ruido, desorden, chisme y escándalo, ya sea por una fiesta, una discusión o porque se juntó la gente y se prendió el peo. En Zulia suena muy de calle y medio amenazante, como avisando: aquí se va a formar el bochinche.

"Apenas llegaron con las cornetas y la hielera, la cuadra supo la vuelta: esos panas iban a armar un bochinche hasta que amaneciera."

Echar un vistazo

Se usa para decir que vas a mirar algo rápido, sin clavarte ahí media vida. Es como asomarte, revisar o comprobar si todo está en orden, si ya llegó alguien o si pasó lo que esperabas. No es analizar a fondo, es un chequeo express. En Zulia suena bien de calle y va con cualquier plan.

"Pásate por la esquina en Maracaibo y echa un vistazo a ver si ya abrió Ramón con las empanadas, que si llegamos tarde nos toca puro cuento y hambre."

Vender la tortilla

Se dice cuando alguien se voltea y cambia de bando por conveniencia, como el típico chaquetero que hoy te aplaude y mañana te echa tierra si le conviene. Va mucho con política, chismes o cualquier grupo donde la lealtad dura lo que dura una oferta. En Zulia suena bien sabroso y bien malintencionado.

"No le pares bolas a ese pana, vende la tortilla rapidito: ayer era del equipo y hoy anda lambuceando al jefe por unos reales."

Pedir cacao

Se dice cuando alguien se ve apretado y le toca tragarse el orgullo para pedir ayuda, plata o un favor. Suele llevar ese saborcito de que te pasaste de vivo, te salió mal la jugada y ahora toca ir con cara de yo no fui. En Zulia suena bien criollo y da risa porque es pura humildad forzada.

"Se fue de rumba tres días, quedó pelando y hoy anda mansito: tuvo que pedir cacao a la mamá pa' que le soltara pa'l taxi y una empanada."

arrecho

En Zulia y en buena parte de Venezuela, arrecho es una palabra multiusos. Puede ser estar muy bravo, picado o con una arrechera encima, pero también puede significar que algo está brutal, buenísimo o impresionante. Todo depende del tono y del contexto. Ojo, que a veces también se usa con sentido sexual.

"Me rayaron el carro y me puse arrecho, pana. Empecé a reclamar como loco y el vigilante se escondió, hasta los perros se fueron pa' dentro."

Chinchorrear

En Zulia se dice cuando te tiras a la flojera rica, normalmente en un chinchorro, sin apuro y dejando que el calor y la brisa hagan su magia. Es descansar de verdad, modo cero estrés, a veces con una cervecita cerca y el ventilador peleando por su vida. Ideal para desconectarte y ya.

"No inventes planes hoy, mi amor, que estoy en el chinchorro chinchorreando sabroso, con una fría al lado y el calorazo pegando duro."

Ser un cambur

En el Zulia se le dice a alguien “cambur” cuando es un enchufado o un privilegiado, de esos que tienen palanca y siempre caen parados. Consigue trabajo, ascensos o favores sin sudar mucho, porque conoce a alguien o está bien conectado. No es precisamente un halago, pero describe perfecto al que vive en modo fácil.

"Epa, ese pana es un cambur, llega tarde, no hace un carajo y aun así lo suben de puesto porque es amigo del jefe."

Culillo

En Zulia se usa para decir que te dio miedo, nervios o un sustico antes de hacer algo. Es como admitir que te faltó valor en el último segundo, pero dicho en plan vacilón. Vale para planes, retos o cualquier situación que te impone respeto. Suena medio infantil, pero pega y da risa.

"Yo juraba que iba a tirarme del trampolín, pero me dio culillo y me quedé pegado en la orilla, comiéndome unos patacones como si nada."

Ir pa'l chiquero

En el Zulia se dice cuando te vas pa' un sitio de rumba pesada, de esos donde se arma el despelote y nadie se va temprano. Es como anunciar: hoy toca fiesta sin frenos, con música a todo volumen y cero pena. Suena medio cochino a propósito, y por eso mismo da risa y pega duro.

"Chama, alístate ya, que hoy cobraron y nos vamos pa'l chiquero con gaitas, birras y hasta que amanezca, ¿o qué?"

Milagrón

En el Zulia se dice milagrón cuando pasa algo tan increíble que parece un milagro, pero contado con ese sabor maracucho de exageración y viveza. Sirve para celebrar un golpe de suerte, una salvada de última hora o algo que nadie veía venir. Es como decir: no sé cómo pasó, pero pasó, y qué nivel.

"Chamo, llegué tarde, no estudié nada y aun así pasé el parcial. No me preguntes cómo, eso fue un milagrón, ¿oíste?"

Cámara, maracucho

Expresión bien maracucha para saludar a un pana con confianza, como decir compadre o mi hermano, pero con sabor zuliano. Sale del clásico epa, cámara, que en Maracaibo se usa para arrancar conversación con buena vibra. Va con gente cercana, en plan cariñoso y callejero. Si te lo sueltan, es que eres del combo.

"Epa, cámara, maracucho, ¿vas pa' la Vereda? Caéte temprano y nos lanzamos unas birras frías frente al lago, que el calor está criminal."

Estás más enrollao que semilla de mango

Dicho zuliano para soltarle a alguien que se está enredando demasiado, que complica lo simple o que arma un rollo innecesario. No es que sea mala persona, es que se pone a inventar y termina haciendo un nudo con cualquier cosa. Se usa en tono de burla cariñosa, bien de panas.

"Chamo, era solo mandar el mensaje y ya. Con ese plan tuyo estás más enrollao que semilla de mango, ¿oíste?"

Armar un papelón

Se dice cuando alguien hace el ridículo o monta una escena bien bochornosa en público, de esas que llaman la atención pero para mal. Puede ser por torpeza, por ponerse intenso o por querer lucirse y salir trasquilado. En Zulia se usa mucho para señalar el show ajeno. Da pena, pero también da risa.

"En la fiesta, Luis se puso a cantar vallenato sin saber y armó un papelón horrible, hasta la tía Maruja le gritó: bájate de ahí, mijo, qué pena."

Echarle tierrita

Se dice cuando alguien tapa un problema a lo rápido, como para que no se note o para salir del paso, sin arreglarlo de verdad. Es el típico parche: le echas “tierrita” y listo, que nadie vea el desastre… hasta que revienta otra vez. Muy de resolver con viveza y cruzar los dedos.

"Chamo, esa gotera está peor que novela y tu primo dice que le echemos tierrita con cinta y ya. Dale pues, pero cuando se caiga el techo no me mires a mí."

Cambiazo

En Zulia, un cambiazo es un trueque o intercambio, pero con la malicia sabrosa de que tú sales ganando. No es solo cambiar una cosa por otra, es pegar un negociazo y quedar como un campeón. Se usa mucho cuando alguien consigue algo mejor de lo que dio, y se celebra como si fuera deporte regional.

"Mano, le di dos cambures y una Pepsi por la bici del pana y fue alto cambiazo, ahora llego volando pa' la uni."

Maracucho sin arepa

Se le dice a alguien que anda desubicado, incómodo o fuera de su elemento, como un maracucho al que lo sacaron de su rutina y encima lo dejaron sin su arepa. Va con burla cariñosa, no es para insultar fuerte. Ideal cuando alguien no sabe qué hacer, qué decir o dónde meterse.

"Lo llevaron a una gala finísima y el pana, con el traje prestado, quedó como maracucho sin arepa: sudando frío, pegado a la pared y pidiendo una Polar bajito."

Lleva su ñapa

En el Zulia, decir que algo lleva su ñapa es que viene con un extra de regalo, un añadidito que no esperabas. Puede ser más cantidad, un detallito o un bonus que te sueltan por buena gente o por cliente fijo. Es como el premio escondido del día. Y sí, alegra bastante.

"Fui por una empanada y el pana me metió otra chiquita de yapa, dizque pa’ que no me vaya triste. Esa compra llevaba su ñapa, fino pues."

Echar un ojo

Se usa para decir que vas a mirar algo rápido o a quedarte pendiente de alguien o de una cosa por un rato. Puede ser desde un vistazo hasta hacer de “vigilante” informal, sin ponerse intenso. Es súper común en todo el español, y en Zulia suena bien maracucho con ese tono relajado de panita.

"Mano, voy un momentico a la bodega, échale un ojo al carro ahí afuera, ¿sí? Que en esta cuadra la gente se aviva y después uno queda viendo pa' los lados."

Jalar mecate

Se dice de quien se pone a adular a alguien de forma exagerada, casi arrastrándose, para caerle bien y sacar algo a cambio. Vamos, el típico lambón que le ríe todo al jefe, al profe o al que manda, a ver si le sueltan un favorcito. En Zulia se usa bastante y se nota a kilómetros.

"Deja de jalar mecate al jefe, vale. Ayer lo felicitaste hasta por el café aguado y hoy casualito te tocó salir temprano."

Echarse un guayabo

En Zulia se dice cuando alguien está en pleno despecho, sufriendo por un amor que se fue y montándose su drama con ganas. Es como andar de bajón, lloriqueando y dándole vueltas al asunto, a veces hasta exagerando un poquito. Vamos, el clásico mal de amores, pero con sabor maracucho y bien sentido.

"Desde que lo dejó Yoli, el pana anda echándose un guayabo durísimo, pegado a la hamaca y ni con gaitas a todo volumen se le pasa."

Estar en el túnel

Se dice cuando alguien anda perdido, distraído o como que no está procesando nada de lo que pasa alrededor. Es el típico pana que le hablan, le explican dos veces y aun así se queda en blanco. También aplica si está lento para reaccionar o se quedó pegado con otra cosa. Suena regaño, pero con vacilón.

"Epa, compadre, ya cantaron el cumpleaños y tú todavía buscando hielo. ¿Qué te pasa? Estás en el túnel, vale."

Echarle paja

En Zulia se usa para decir que alguien está hablando paja de otra persona, o sea, echando chisme y tirando mala vibra con comentarios medio venenosos. Es como criticar por detrás, exagerar cosas o inventar para dejar mal a alguien. Bien de barrio, bien maracucho, y si te lo hacen, arrecha.

"Deja la paja, vale. Ese carajo vive echándole paja a la jefa y después se hace el santo en la reunión."

Usar el ramplán

En el Zulia se dice cuando alguien se aprovecha de una situación o de una persona con todo el descaro del mundo, sin pena y sin disimular. Es el típico que se pega, estira la mano y encima actúa como si fuera lo más normal. Suena medio en broma, pero lleva su puyita de crítica.

"El chamo llegó por una noche y ya va por la tercera semana, comiéndose todo y sin poner ni pa' la gasolina. Ese sí sabe usar el ramplán."

Partir coca

En el Zulia se usa para decir que alguien se está dando un atracón, comiendo sin freno y con cero vergüenza. Es como verlo caerle a la comida con una intensidad que asusta, tipo bufé libre y modo destrucción activado. Suena vacilón y bien maracucho, perfecto para echarle broma al pana tragón.

"Chamo, en la parrilla José se puso a partir coca y dejó la mesa pelada, ni la ensalada se salvó."

Armar la radio

Se dice cuando alguien se pone a echar cuento y chisme a lo grande, como si estuviera en una emisora narrando todo con lujo de detalles. Es esa persona que no susurra nada, lo anuncia para todo el mundo y prende el bochinche en segundos. En el Zulia se usa mucho pa' señalar al que no guarda un secreto ni por accidente.

"Chamo, en la cola del súper la vecina armó la radio con el chisme del jefe y la secretaria, y medio barrio quedó pegado escuchando, pues."
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