Estar liso
Se dice cuando estás sin plata, sin un mango, pelado de verdad. Vamos, que revisas los bolsillos y solo sale aire y una pelusa triste. En Zulia se usa un montón para avisar que no hay presupuesto ni para lo básico, así que toca bajarle dos a los planes o inventar algo barato.
Coger bicho
En el Zulia se dice cuando algo te pega un susto o una impresión tan brava que te quedas frío, como si te fuera a dar algo. No es que agarres un animalito, es que el cuerpo te reacciona de golpe: palpitaciones, cara de espanto y cero dignidad. Bien maracucho y bien gráfico.
Prenderse el rancho
Se dice cuando se arma un peo de repente y la cosa se descontrola: empieza un comentario, un chisme o una pulla y, pum, todo el mundo se mete, sube el tono y termina en drama. Es como decir que se prendió la candela y ya no hay quien la apague. Bien zuliano y bien sabroso.
Estar en la chimba
En Zulia se dice cuando algo está buenísimo o cuando tú la estás pasando brutal, en tu mejor momento. Es como decir que estás en la gloria, prendido y disfrutando sin pena. Ojo que en otros países chimba puede ser insulto o algo feo, pero aquí va en plan positivo y sabroso.
Apañao
En Zulia se dice apañao para alguien que es resolutivo y se las ingenia con lo que haya. El que te arregla un peo, te consigue lo que falta y no se queda pegado. Puede sonar a cumplido, tipo que es bien pilas y útil. No es tanto de guapo, es más de mañoso y echao pa’lante.
¡Tira pa'lante con la macuara!
Dicho bien zuliano para animar a alguien a seguir adelante aunque esté pelando o sin un peso. La macuara es como el empujón imaginario, el ánimo, el aguante. Viene a ser un no te achicopales, resuelve como puedas y sigue metiéndole ganas. Suena chistoso y bien de calle.
Más salao que mangüara
Dicho bien zuliano para decir que alguien está saladísimo, o sea, con una mala suerte brava, como si todo le saliera al revés. Se suelta cuando a una persona le cae una racha de desgracias seguidas, de esas que ya dan risa. Es puro humor de calle, pero pica porque es verdad.
Echar vaina
En el Zulia se usa para decir que estás fastidiando, vacilando o echándole broma a alguien, a veces con cariño y otras ya medio pesado. Puede ser puro chalequeo para pasar el rato o una molestia directa, según el tono y la confianza. Si te dicen que pares, mejor bájale dos.
Irse de compadre con el bachaquero
Se dice cuando te toca hacerte pana, aunque sea por conveniencia, del bachaquero para resolver algo que está escaso. Puede ser irte a la cola con él, comprarle por fuera o cuadrar el “favor” con sobreprecio incluido. Es una forma medio resignada de decir: hoy toca sobrevivir a punta de rebusque. Y sí, duele el bolsillo.
Agüevinao
Se dice de alguien que está despistado, lento de reacción o en la luna, como si el cerebro se le hubiera quedado cargando. En Zulia es típico soltarlo cuando alguien no agarra una, se queda pegado mirando al vacío o no entiende ni con dibujitos. Suena burlón, pero más de vacile que de maldad.
Poner la ventana
En el Zulia se suelta para bajarle dos a alguien cuando anda alborotado, creído o pasado de intensidad. Es como decirle que se calme, que aterrice y que deje el show. No es un insulto directo, pero sí un jalón de orejas con sabor maracucho. Úsala con panas, no con desconocidos.
Bachaqueo
En Venezuela se le dice así al negocio de comprar productos escasos (harina PAN, arroz, papel higiénico) para revenderlos más caros. Vamos, el “rebusque” versión cola del súper, con viveza y sobreprecio incluido. Viene de “bachaco”, la hormiga que carga de todo, porque el bachaquero se mueve y acapara sin pena.
¡Chévere, mi llave!
Frase bien de pana para celebrar que algo salió buenísimo o que te gustó un montón. Chévere es el clásico venezolano para decir que está genial, y mi llave es como decir mi pana, mi socio, mi compadre. Se suelta con confianza, en plan calle, y deja claro que hay amistad y buen rollo.
Cura'o
Se dice cuando alguien está borrachísimo, ya pasado de alegre y con el cuerpo en modo gelatina. Es el punto en el que el ron manda, la lengua se suelta y la dignidad se va a dar una vuelta. Muy de Zulia, de parranda larga y de amanecer preguntándote qué fue lo que pasó.
Estar en la papa
En el Zulia se dice cuando alguien está en su mejor momento, con suerte, con plata o simplemente rompiéndola en algo. Es como decir que está coronando, que le está yendo brutal y todo le sale redondito. Suena bien maracucho y bien sabroso, de esas frases que dan envidia sana.
Echarle bolas
Expresión bien zuliana para decirle a alguien que le meta ganas y valentía a lo que está haciendo. Es como: ponte serio, no te achiques y dale con todo, aunque cueste. Puede sonar un pelín vulgar por lo de bolas, pero se usa a diario y tiene su sabor maracucho.
Pana
En Zulia y en buena parte de Venezuela, pana es tu amigo de confianza, el parcero de verdad, el que te cubre la espalda y se apunta a cualquier plan. Sirve para saludar, para llamar a alguien con cariño o para marcar camaradería. Es súper común y suena cercano. Si te dicen pana, vas bien.
Cuidao de lao
Expresión bien zuliana para decirle a alguien que se ponga pilas y esté pendiente, porque hay algo raro en el ambiente o alguien anda con mala intención. Es como un aviso de esquina, de esos de barrio, cuando sientes que te están midiendo o que viene un peo. Cortita, directa y sabrosa.
Andar a lo loco
En Zulia se dice cuando alguien anda desatado, sin freno y sin mucha preocupación por el qué dirán. Puede ser en plan divertido, de fiesta y haciendo lo que le provoca, o también como crítica si la persona va imprudente y sin control. Vamos, que va por la vida a su aire y a todo volumen.
Echar los perros
Se dice cuando alguien le cae encima a otra persona para ligar, coquetear o tirarle los tejos sin disimulo. Es ese modo intenso de soltar labia, buscar conversación y ver si cae algo, a veces medio fastidioso y a veces gracioso. En Zulia se oye bastante, sobre todo entre panas echando broma.
Échale pierna
Expresión bien zuliana para decirte que le metas velocidad y ganas, que no aflojes y sigas pa’lante. Es como un empujón verbal: corre, apúrate, ponte las pilas y deja la flojera. Sirve para el trabajo, el estudio o cuando el sol del Zulia te está derritiendo. Y sí, suena a regaño cariñoso.
Pepo
En el Zulia se dice que alguien anda con pepo cuando está inflado de orgullo, creído y feliz consigo mismo, como si acabara de coronarse. Va echando pecho, se siente el más duro del barrio y no le cabe la sonrisa. Se usa mucho en tono de burla cariñosa, para bajarle dos rayitas al ego.
Cafelazo
En el Zulia se usa para hablar de un chisme o un cuento bien pesado, de esos que te dejan prendido y con los ojos como plato, como si te hubieras metido un café negrito y cargado. No es cualquier chismecito, es uno jugoso, escandaloso y con sabor a candela. Puro maracucho.
Jalar mecate
En Zulia se dice cuando alguien anda adulando a otro de forma descarada, como haciendo la pelota a lo grande para ganar favores o quedar bien. Suele ir directo al jefe, al profe o a quien tenga poder. Tiene un tono burlón, porque implica que te estás pasando de lambón. Y sí, se nota a kilómetros.
Tribu e' los pavos
Se dice del grupito que anda junto y va demasiado arreglado o posando, como si estuvieran en una pasarela. Son los que se pavonean, buscan miradas y se creen la última Coca-Cola del desierto. No siempre es insulto, a veces es pura burla cariñosa del barrio cuando vienen con el show encima.
Armar un bochinche
Se dice cuando alguien monta un alboroto de los buenos: ruido, desorden, chisme y escándalo, ya sea por una fiesta, una discusión o porque se juntó la gente y se prendió el peo. En Zulia suena muy de calle y medio amenazante, como avisando: aquí se va a formar el bochinche.
Echar un vistazo
Se usa para decir que vas a mirar algo rápido, sin clavarte ahí media vida. Es como asomarte, revisar o comprobar si todo está en orden, si ya llegó alguien o si pasó lo que esperabas. No es analizar a fondo, es un chequeo express. En Zulia suena bien de calle y va con cualquier plan.
Vender la tortilla
Se dice cuando alguien se voltea y cambia de bando por conveniencia, como el típico chaquetero que hoy te aplaude y mañana te echa tierra si le conviene. Va mucho con política, chismes o cualquier grupo donde la lealtad dura lo que dura una oferta. En Zulia suena bien sabroso y bien malintencionado.
Pedir cacao
Se dice cuando alguien se ve apretado y le toca tragarse el orgullo para pedir ayuda, plata o un favor. Suele llevar ese saborcito de que te pasaste de vivo, te salió mal la jugada y ahora toca ir con cara de yo no fui. En Zulia suena bien criollo y da risa porque es pura humildad forzada.
arrecho
En Zulia y en buena parte de Venezuela, arrecho es una palabra multiusos. Puede ser estar muy bravo, picado o con una arrechera encima, pero también puede significar que algo está brutal, buenísimo o impresionante. Todo depende del tono y del contexto. Ojo, que a veces también se usa con sentido sexual.
Chinchorrear
En Zulia se dice cuando te tiras a la flojera rica, normalmente en un chinchorro, sin apuro y dejando que el calor y la brisa hagan su magia. Es descansar de verdad, modo cero estrés, a veces con una cervecita cerca y el ventilador peleando por su vida. Ideal para desconectarte y ya.
Ser un cambur
En el Zulia se le dice a alguien “cambur” cuando es un enchufado o un privilegiado, de esos que tienen palanca y siempre caen parados. Consigue trabajo, ascensos o favores sin sudar mucho, porque conoce a alguien o está bien conectado. No es precisamente un halago, pero describe perfecto al que vive en modo fácil.
Culillo
En Zulia se usa para decir que te dio miedo, nervios o un sustico antes de hacer algo. Es como admitir que te faltó valor en el último segundo, pero dicho en plan vacilón. Vale para planes, retos o cualquier situación que te impone respeto. Suena medio infantil, pero pega y da risa.
Ir pa'l chiquero
En el Zulia se dice cuando te vas pa' un sitio de rumba pesada, de esos donde se arma el despelote y nadie se va temprano. Es como anunciar: hoy toca fiesta sin frenos, con música a todo volumen y cero pena. Suena medio cochino a propósito, y por eso mismo da risa y pega duro.
Milagrón
En el Zulia se dice milagrón cuando pasa algo tan increíble que parece un milagro, pero contado con ese sabor maracucho de exageración y viveza. Sirve para celebrar un golpe de suerte, una salvada de última hora o algo que nadie veía venir. Es como decir: no sé cómo pasó, pero pasó, y qué nivel.
Cámara, maracucho
Expresión bien maracucha para saludar a un pana con confianza, como decir compadre o mi hermano, pero con sabor zuliano. Sale del clásico epa, cámara, que en Maracaibo se usa para arrancar conversación con buena vibra. Va con gente cercana, en plan cariñoso y callejero. Si te lo sueltan, es que eres del combo.
Estás más enrollao que semilla de mango
Dicho zuliano para soltarle a alguien que se está enredando demasiado, que complica lo simple o que arma un rollo innecesario. No es que sea mala persona, es que se pone a inventar y termina haciendo un nudo con cualquier cosa. Se usa en tono de burla cariñosa, bien de panas.
Armar un papelón
Se dice cuando alguien hace el ridículo o monta una escena bien bochornosa en público, de esas que llaman la atención pero para mal. Puede ser por torpeza, por ponerse intenso o por querer lucirse y salir trasquilado. En Zulia se usa mucho para señalar el show ajeno. Da pena, pero también da risa.
Echarle tierrita
Se dice cuando alguien tapa un problema a lo rápido, como para que no se note o para salir del paso, sin arreglarlo de verdad. Es el típico parche: le echas “tierrita” y listo, que nadie vea el desastre… hasta que revienta otra vez. Muy de resolver con viveza y cruzar los dedos.
Cambiazo
En Zulia, un cambiazo es un trueque o intercambio, pero con la malicia sabrosa de que tú sales ganando. No es solo cambiar una cosa por otra, es pegar un negociazo y quedar como un campeón. Se usa mucho cuando alguien consigue algo mejor de lo que dio, y se celebra como si fuera deporte regional.
Maracucho sin arepa
Se le dice a alguien que anda desubicado, incómodo o fuera de su elemento, como un maracucho al que lo sacaron de su rutina y encima lo dejaron sin su arepa. Va con burla cariñosa, no es para insultar fuerte. Ideal cuando alguien no sabe qué hacer, qué decir o dónde meterse.
Lleva su ñapa
En el Zulia, decir que algo lleva su ñapa es que viene con un extra de regalo, un añadidito que no esperabas. Puede ser más cantidad, un detallito o un bonus que te sueltan por buena gente o por cliente fijo. Es como el premio escondido del día. Y sí, alegra bastante.
Echar un ojo
Se usa para decir que vas a mirar algo rápido o a quedarte pendiente de alguien o de una cosa por un rato. Puede ser desde un vistazo hasta hacer de “vigilante” informal, sin ponerse intenso. Es súper común en todo el español, y en Zulia suena bien maracucho con ese tono relajado de panita.
Jalar mecate
Se dice de quien se pone a adular a alguien de forma exagerada, casi arrastrándose, para caerle bien y sacar algo a cambio. Vamos, el típico lambón que le ríe todo al jefe, al profe o al que manda, a ver si le sueltan un favorcito. En Zulia se usa bastante y se nota a kilómetros.
Echarse un guayabo
En Zulia se dice cuando alguien está en pleno despecho, sufriendo por un amor que se fue y montándose su drama con ganas. Es como andar de bajón, lloriqueando y dándole vueltas al asunto, a veces hasta exagerando un poquito. Vamos, el clásico mal de amores, pero con sabor maracucho y bien sentido.
Estar en el túnel
Se dice cuando alguien anda perdido, distraído o como que no está procesando nada de lo que pasa alrededor. Es el típico pana que le hablan, le explican dos veces y aun así se queda en blanco. También aplica si está lento para reaccionar o se quedó pegado con otra cosa. Suena regaño, pero con vacilón.
Echarle paja
En Zulia se usa para decir que alguien está hablando paja de otra persona, o sea, echando chisme y tirando mala vibra con comentarios medio venenosos. Es como criticar por detrás, exagerar cosas o inventar para dejar mal a alguien. Bien de barrio, bien maracucho, y si te lo hacen, arrecha.
Usar el ramplán
En el Zulia se dice cuando alguien se aprovecha de una situación o de una persona con todo el descaro del mundo, sin pena y sin disimular. Es el típico que se pega, estira la mano y encima actúa como si fuera lo más normal. Suena medio en broma, pero lleva su puyita de crítica.
Partir coca
En el Zulia se usa para decir que alguien se está dando un atracón, comiendo sin freno y con cero vergüenza. Es como verlo caerle a la comida con una intensidad que asusta, tipo bufé libre y modo destrucción activado. Suena vacilón y bien maracucho, perfecto para echarle broma al pana tragón.
Armar la radio
Se dice cuando alguien se pone a echar cuento y chisme a lo grande, como si estuviera en una emisora narrando todo con lujo de detalles. Es esa persona que no susurra nada, lo anuncia para todo el mundo y prende el bochinche en segundos. En el Zulia se usa mucho pa' señalar al que no guarda un secreto ni por accidente.