En Zulia se dice cuando alguien está en pleno despecho, sufriendo por un amor que se fue y montándose su drama con ganas. Es como andar de bajón, lloriqueando y dándole vueltas al asunto, a veces hasta exagerando un poquito. Vamos, el clásico mal de amores, pero con sabor maracucho y bien sentido.
"Desde que lo dejó Yoli, el pana anda echándose un guayabo durísimo, pegado a la hamaca y ni con gaitas a todo volumen se le pasa."