Se usa para decir que vigiles algo, que estés pendiente o que revises cómo va una cosa sin hacer un drama. Puede ser cuidar una bolsa, revisar un negocio o chequear un chisme en redes. Es una forma relajada de pedir atención, muy de confianza, y la verdad es que sirve para casi cualquier situación cotidiana.

"Voy a la panadería a ver si llegó la harina, échale un ojo al grupo de WhatsApp del edificio por si vuelven a cortar el agua, pana."

Se usa para decir que estás vigilando algo sin estar pegado a ello, como controlando de reojo mientras haces tu vida. Puede ser cuidar la olla, la tienda, a los peques en el parque o el coche mal aparcado. Es muy de decir que controlas, pero sin agobios. Y oye, tiene su punto de multitarea castiza.

"Tú vete tranquila a por las cañas, que yo me quedo echando un ojo a la tortilla y a ver si el gato no se sube otra vez a la encimera, que está muy flipado hoy."

Se dice cuando le pides a alguien que mire algo un momento, que lo vigile o que le dé una revisada rápida para asegurarse de que todo está en orden. No es ponerse en modo guardia de seguridad, es más bien un favorcito de confianza. Súper común en México y en medio mundo, la neta.

"Compadre, échale un ojo a la hamaca tantito, no vaya a ser que el chamaco la use de columpio y me la deje toda floja."

Expresión muy usada para decir que vas a vigilar algo o a estar al pendiente sin quedarte pegado ahí. Es como dar una revisada rápida, una miradita discreta para que todo esté en orden. Se usa tanto para cuidar cosas, personas o hasta chismes. Y la neta suena menos intenso que decir que vas a vigilar.

"Tú sírvete otro pulque tranquilo, yo voy a echar un ojo a las chelas y a la bocina no vaya a salir un vivo y se las quiera llevar."

Se usa para decir que vas a mirar algo rápido o a quedarte pendiente de alguien o de una cosa por un rato. Puede ser desde un vistazo hasta hacer de “vigilante” informal, sin ponerse intenso. Es súper común en todo el español, y en Zulia suena bien maracucho con ese tono relajado de panita.

"Mano, voy un momentico a la bodega, échale un ojo al carro ahí afuera, ¿sí? Que en esta cuadra la gente se aviva y después uno queda viendo pa' los lados."

Se usa para pedirle a alguien que mire algo por encima o que lo vigile un momentico. Puede ser desde revisar un mensaje rápido hasta cuidar que no te roben la moto mientras te bajas dos segundos. Es súper común y cero dramático, pero si te lo dicen en la calle, más vale que estés pilas.

"Chamo, échale un ojo a la moto un momentico mientras compro unas cosas en el abasto, que por aquí andan malandros y no quiero peo."

En Querétaro, echar un ojo es ir a revisar algo con calma, como quien se asoma al chisme pero sin quemarse. Puede ser vigilar, checar que todo esté en orden o curiosear a gusto. Es medio relajado, pero todos sabemos que a veces uno va más por el mitote que por responsabilidad, y la neta eso tiene su encanto.

"Ahorita voy a echar un ojo al puesto de garnachas, a ver si ya salió la salsita verde bien picosa, porque sin eso no sabe chido ni aunque me lo fíen."

Es cuando alguien se toma un descanso rápido entre tareas o actividades, pero la intención es más de vigilar sin mucho estrés.

"Parce, voy a echar un ojo mientras terminas ese trabajo y me cuentas cómo te fue en el parche."

En Venezuela se usa para decir que vas a vigilar algo o a alguien, estar pendiente, chequear que todo vaya bien y no se salga de control. Puede ser desde cuidar una moto afuera de la bodega hasta revisar el grupo de WhatsApp del trabajo. Es medio de chisme sano, medio de pana responsable, y la verdad es que se usa un montón.

"Dale, ve tranquilo a bailar con esa chama, que yo te echo un ojo a la moto y a la birra, no vaya a venir un vivo y se lleve todo."

Se dice cuando vas a mirar algo rápido o a revisar por encima, a veces con discreción y a veces solo por curiosidad. No es una mirada intensa, es más bien un chequeo express para ver cómo va la cosa. Sirve para personas, sitios, mensajes o lo que sea. Y sí, suena a espionaje barato, pero funciona.

"Voy a echar un ojo al conuco del vecino a ver si ya asomaron los mangos, porque como me descuide, otro se me adelanta y me deja sin nada."

Se usa cuando le pides a alguien que vigile algo de forma relajada, sin ponerse en modo guardaespaldas profesional. Es como decir que esté pendiente por si acaso, pero sin volverse loco. Muy de confiar en el pana que tienes al lado y esperar que no se distraiga viendo memes.

"Chamo, échale un ojo a mi celular mientras voy al baño, que con esta gente pendiente de lo ajeno uno parpadea y queda más pelado que arepa sin relleno"

Se usa para pedirle a alguien que mire algo un momentico, sin ponerse intenso: revisar por encima, vigilar o chequear si todo va bien. Vale tanto para curiosear como para cuidar que no se arme un peo. Es súper común y cero dramático, de esas frases que te sacan del apuro.

"Mano, échale un ojo al asado un pelo mientras voy por unas birras, que si me descuido se quema y después me caen encima."

Se usa para pedirle a alguien que vigile algo o a alguien, como encargarle que cuide tus cosas mientras te ausentas un momento. Es muy informal y suena relajado, como de compas. No implica una vigilancia seria tipo guardia de seguridad, más bien es un favor rápido y de confianza, y la neta se usa un montón.

"Voy por unas chelas a la tiendita, ¿le echas un ojo a mi mochila y a la compu? No vaya a ser que algún vivales se las quiera clavar."

Se usa para decir que vas a vigilar algo o a alguien, pero sin agobios, en plan tranquilo, como quien está al loro pero con una cervecita en la mano. No es literal, no hace falta arrancarse el ojo ni nada raro, es solo estar pendiente por si pasa algo chungo. Y oye, es bastante útil en el día a día.

"Quillo, voy a la barra a por otra caña, échale un ojo a las croquetas no vaya a ser que el Manolo se las ventile otra vez"

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