Tlaxcala es el estado más pequeño y el que más orgullo tiene por su historia. Los tlaxcaltecas fueron aliados de Cortés y nunca lo van a olvidar. Aquí el carnaval de Huamantla es puro color y las minas de tlaxcal son un viaje al pasado.
"la siguiente frase estar hecho leña estar hecho leña es cuando alguien está demasiado cansado destruido físicamente o sin fuerzas como por ejemplo hoy después de jugar fútbol bajo ese sol terrible terminé hecho leña mano sentía que las piernas ya ni me respondían"
"Hacerse el boludo es hacerse el distraído. Ejemplo, le pedimos que lavara los platos y desapareció mágicamente el señor. Se hizo el boludo o el re boludo."
"La expresión estar hasta las patas. Estar hasta las patas se usa cuando algo está muy mal, ya sea una situación, tu estado o incluso algo físico. Puede ser que estés muy cansado o enfermo o que algo salió fatal. Un ejemplo. Mano, después de esa fiesta quedé hasta las patas. No podía ni levantarme. Parecía que me había pasado un camión por encima. Nunca más tomo así."
Andar de hongo
Se dice de alguien que va en la luna, distraído y medio perdido, como si trajera la cabeza en otro lado. También aplica cuando alguien se queda pasmado y no agarra el rollo de lo que está pasando. Es de esas frases que suenan raras, pero pintan perfecto al que anda flotando por la vida.
Ser un diez tlaxcalteca
Se dice de alguien o algo que de lejos se ve de diez, como si fuera la gran cosa, pero cuando te acercas se le caen los brillitos. Vamos, pura fachada: mucha pinta, poco fondo. Es una forma medio burlona de bajar el hype sin ponerte pesado. Y sí, tiene su maldad sabrosa.
Estar hecho leña
Se usa cuando estás reventado, molido o hecho polvo, ya sea por brete, deporte, desvelo o una fiesta que se te fue de las manos. Es como decir que el cuerpo ya no da para más y solo querés cama, ducha y silencio. En Costa Rica suena muy natural y bien dramático, para exagerar con cariño.
Estar hasta las patas
Se dice cuando estás llenísimo, pero llenísimo de verdad, después de comer o beber como si no hubiera mañana. Es ese punto en el que ya no te cabe ni una tortilla más y solo quieres tirarte en el sillón a existir. Muy de sobremesa pesada y comilona familiar. Y sí, da gusto quejarse así.
Hacerse el boludo
Se dice cuando alguien se hace el desentendido a propósito, como si no entendiera nada, para zafar de una responsabilidad o no meterse. No es que sea inocente, es que se hace el gil y listo. Muy de charla cotidiana, con tonito medio cargoso. Y sí, a veces dan ganas de sacudirlo un poquito.