En Boyacá, helarse es quedarse frío de verdad por el clima, o quedarse tieso del susto cuando algo te sorprende. Vale para el cuerpo y para la cara que se te queda cuando te salen con una locura. Muy de tierra fría, donde el viento te cachetea y la vida también.
En Tlaxcala se usa helarse para cuando algo te sorprende tanto que sientes como si te congelaras por dentro. No es solo tener frío, es quedarte pasmado, con cara de estatua y sin saber qué decir. Se usa para chismes fuertes, sustos inesperados o noticias que te dejan en shock total. Y la neta, suena bien dramático.