Se dice cuando propones tomarte un café con calma, como excusa perfecta para hacer una pausa, echar cuento y ponerte al día. No es solo la bebida, es el plan: sentarse, hablar de la vida y recargar energía. Suena cariñoso por el diminutivo y en Sucre se usa mucho para invitar sin tanta formalidad.
Se dice cuando propones quedar para tomarte un café con calma, hacer una pausita y ponerte al día. Casi siempre trae combo: chismecito, desahogo y risas, ya sea con amigas, compas o la tía metiche. No es solo café, es pretexto social para platicar a gusto y recargar pila.
Se dice cuando te vas a tomar un café, pero con plan incluido: parar un rato, sentarse a charlar y ponerse al día. Puede ser en la mañana o en la tarde, en la tienda, en la casa o donde sea. Casi siempre viene con chisme, risas y ese cafecito que arregla el día. Bendito sea.