Se dice cuando alguien está aceleradísimo, con mil cosas en la cabeza y cero ganas de quedarse quieto. Puede ser por nervios, por emoción o porque lleva tres cafés seguidos y va pasado de vueltas. Es como ir con el motor a tope, sin frenos y con la cabeza dando vueltas. Y oye, a veces hasta viene bien.
Se usa para decir que alguien está aceleradísimo, nervioso perdido o con una energía que no hay quien la aguante. Puede ser por café, por emoción o porque va pasado de vueltas de serie. Es como verlo rebotar por la casa sin parar, y oye, a veces hace hasta un poco de gracia si no vives con esa persona.