Gachoneta
En Murcia, gachoneta se usa para hablar de esas tardes raras en las que el tiempo está tontorrón, con una especie de calima o neblina que no sabes si es nube o niebla. No hace frío ni calor, el aire está espeso y tú te quedas sin saber si sacar la rebequita o ponerte en modo verano total.
Estar en el ajo
Significa estar al tanto o involucrado en un asunto, especialmente si es turbio o cotilla. En Murcia, no te puedes quedar fuera del ajo o te enteras tarde de los chismes.
Estar enchochao
Se dice cuando alguien está pilladísimo por otra persona, en plan enamorado a lo bestia y un poco atontao. Va con esa sonrisa tonta, la cabeza en las nubes y cero atención al resto del mundo. En Murcia se suelta mucho para vacilar al colega que va babeando y solo habla de su crush.
Ir de parranda
Expresión muy usada para decir que sales a divertirte a saco, normalmente de noche, con colegas, copas y mucho cachondeo. No es solo tomar algo tranquilo, es plan de fiesta larga, risas y acabar tarde o ni se sabe. Es de esas frases que ya te ponen en modo fiestero solo con oírla.
Chacho
Es el comodín murciano por excelencia, vale para todo. Lo sueltas cuando algo te sorprende, te cabrea, te da risa o simplemente para arrancar la frase mientras piensas qué decir. Es como un grito de guerra del sureste y, la verdad, tiene un ritmillo que engancha bastante.
Estar como un plomo
Se dice cuando alguien está pesadísimo, sin gracia y con cero energía, como si fuera un plomo de lo lento y apagado que va. También vale para ese colega que te chupa la vida con su aburrimiento y te deja planchado. Vamos, que no está para fiestas ni para dar conversación, y se nota a kilómetros.
Estar hecho un zanguango
Se dice de alguien que está apalancado, medio sobao o con una pachorra que no se la quita ni el aire. Va lento, sin ganas, como si le pesaran las pestañas y el mundo entero. Sirve para vacilar a quien no arrima el hombro o está en modo vago profesional. Suena muy de casa, muy de regañina.
Boli
Forma cariñosa y corta de referirse a un bolígrafo. En Murcia, también puede ser tu compadre del alma para apuntar las mejores recetas de paparajote.
Estar cagao
Se dice cuando estás acojonado de verdad, con un miedo que te deja tieso y hasta te hace pensar que te vas a cagar encima. Vale para sustos, broncas o cualquier situación que te supera. Es bastante bruto, sí, pero en Murcia se suelta con toda la naturalidad del mundo. Y funciona de lujo.
Cabezo
En Murcia se le dice cabezo a un cerro o montículo, una elevación del terreno que destaca en medio del llano. Puede ser un monte pequeño o un alto con su caminico, y la gente lo usa como referencia para quedar o para decir de dónde viene el aire. A veces es tan poca cosa que da hasta risa.
Arrejuntarse
Se dice cuando una pareja se va a vivir junta o se junta como si fueran matrimonio, pero sin casarse ni por la iglesia ni por el juzgado. Vamos, que se han apañao y han montado casa sin papeles de por medio. Suele llevar un puntito de cotilleo familiar, de esos de pueblo que no perdonan.
Estar más perdío que un pulpo en un garaje
Se dice cuando alguien está perdidísimo, desorientado o fuera de sitio, como si lo hubieran soltado en un sitio que no pinta nada y no supiera ni por dónde empezar. Vale para el que no se entera de una en clase, el que va a su bola en una reunión o el que llega a un sitio y se queda tieso. Muy murciana y muy gráfica.
Trucha
En Murcia, llamar a alguien trucha es decirle, con retranca, que es un escaqueado a la hora de pagar. El típico que cuando llega la cuenta se pone a rebuscar la cartera como si estuviera en Narnia, o se levanta justo a por agua. Vamos, un artista del no invito yo ni sin querer.
Estar de mandanga
En Murcia se usa para decir que alguien está tirado a la bartola, sin ganas de hacer nada útil y disfrutando la vida tranquila. Es como estar en modo vago profesional, pasando de todo lo serio y dándole prioridad al sofá, al picoteo y al salseo. Y oye, a veces un buen día de mandanga sienta mejor que una terapia cara.
Se me va la pinza
Se dice cuando se te cruza el cable y haces o dices una tontería porque estás despistado, cansado o en tu mundo. Es como “se me va la olla”, pero con ese puntito de que te has desconfigurado un segundo y luego vuelves. Muy de soltarlo entre colegas cuando metes la pata sin mala intención.
Murcianico perdido
Se dice de alguien que va totalmente desorientado, despistado o fuera de sitio, como si no supiera ni dónde está ni qué está pasando. Puede ser por ir medio grogui, por no enterarse de nada o por estar en un sitio nuevo y no pillar una. Suena muy murciano y tiene ese puntito de cachondeo.
Repartir leña
En Murcia se usa para hablar de salir de fiesta con ganas de desfasar fuerte, darlo todo y acabar reventado pero contento. Es como anunciar que la noche va a ser intensa, con mucho alcohol, baile y cero ganas de recogerse pronto. Vamos, que si alguien dice esto, mejor calentar bien el hígado.
Apañao
Se dice de alguien que es resolutivo, mañoso y que siempre se las apaña para sacar las cosas adelante, aunque sea con cuatro trastos y mucha cara. Vamos, el típico que te arregla media casa con un destornillador y un alambre. En Murcia se suelta con orgullo, y con razón.
Chacho, qué pijo
Expresión murciana para soltar sorpresa, incredulidad o un mini enfado cuando algo te parece fuerte o fuera de lugar. Es como decir: pero qué dices, en serio, o vaya tela. Suele ir con tono de queja o de flipar, y queda perfecta para precios, historias raras o gente muy fina de golpe.
Achoncharse
Verbo muy murciano para cuando te apalancas a gusto, normalmente en el sofá o en la cama, y ya no hay quien te mueva. Es acomodarte en plan manta, cojín y cero responsabilidades, como si te quedaras hecho un bollito. Ideal para días de curro, frío o pereza máxima. Y sí, engancha.
Estar en el plato y en la tajá
Se dice de quien quiere quedar bien con todo el mundo, sobre todo cuando hay dos bandos peleados. Va de colega con unos y con otros, cambia el discurso según con quién esté y al final no se moja nunca. Vamos, el típico que reparte sonrisas y puñaladas suaves para seguir en el ajo sin perder sitio.
Estar en el mármol
En Murcia se dice estar en el mármol cuando estás tieso perdido, sin un duro y con la cuenta temblando. Es como decir que estás tan seco que casi te pueden esculpir. A veces también se usa con un toque dramático, como de mártir económico, y hay que admitir que la expresión tiene bastante arte.
Estar en el quinto pino
Se dice cuando un sitio está lejísimos, en la otra punta, donde no llega ni el WiFi. Vamos, que te han mandado a tomar viento y llegar es una odisea. Se usa mucho para quejarse de planes mal puestos o direcciones imposibles. Tiene ese toque dramático que tanto nos gusta para exagerar distancias.
Estar más perdido que un pulpo en un garaje
Se usa para decir que alguien no se entera de nada, que está súper despistado o fuera de lugar en una situación. Es como verlo ahí, dando vueltas sin saber por dónde le viene el aire. Es una forma muy gráfica y graciosa de decir que la persona está totalmente desubicada, y la verdad es que la imagen del pulpo agobia un poco pero hace mucha gracia.
¿Qué pasa con tu rollo?
Se suelta para vacilar a alguien cuando le da un arrebato raro o se pone intensito con una moda, una idea o un plan que no viene a cuento. Es como decir: ¿y a ti qué te ha dado ahora, alma de cántaro? Va con humor y un puntito de incredulidad, ideal para pinchar globos de gurú de pacotilla.
Estar como una tinta
En Murcia se dice de alguien que está acelerado a tope, nervioso o con una energía que no le cabe en el cuerpo. Vamos, que va pasado de vueltas y no para quieto ni un segundo, como si se hubiera metido tres cafés y una regañá de prisa. Se usa mucho para vacilar un poco cuando alguien está insoportable.
Achiperres
Palabra coloquial para hablar de trastos, cachivaches y mil cosas sueltas que no tienen categoría clara. Son esos objetos raros que acumulas sin saber muy bien por qué y que aparecen en el trastero, en el coche o en cualquier cajón desastre. Y lo peor es que cuando los tiras, justo al día siguiente los necesitas.
Estar hasta la garra
Se dice cuando estás saturado, reventado o ya no te queda ni una gota de paciencia. Vamos, que has tenido un día de los que te pasan por encima y solo quieres desaparecer un rato. En Murcia suena muy de calle, como para soltarlo al salir del curro y dejar claro que hoy no estás pa' nadie.
Estar como un mono
Se dice de alguien que está nervioso, inquieto o hiperactivo, que no para quieto ni un segundo. Puede ser por emoción, por café de más o por puro ansia. Es como ir con un motorcito en el culo y estar dando saltos por todos lados. Muy de verlo y pensar: este hoy no se sienta ni a tiros.
Echarle una pica al mochuelo
Expresión murciana que se usa cuando alguien se viene arriba y se entrega a tope en algo, ya sea currando, de fiesta o ligando sin vergüenza ninguna. Es como meterle turbo a la situación y sacar la versión más desmadrada de uno mismo. Vamos, que cuando le echas una pica al mochuelo ya no hay marcha atrás.
Estar to' doblado
En Murcia se dice que alguien está to' doblado cuando va reventado perdido, ya sea de cansancio o de lo que se ha bebido. Es ese colega que no puede ni tenerse en pie y parece que se va a plegar como una silla. Suena muy gráfico y, la verdad, tiene bastante gracia cuando lo ves en acción.
Embolar
Usado cuando en una situación incómoda o aburrida alguien intenta 'darle bola' metiendo un baile ridículo y fuera de lugar, tratando de alegrar el ambiente a lo estilo pringaos, pero que definitivamente te resbala.
Eres un cacharro
Se le dice a alguien que está despistado o tiene la cabeza en otro mundo. Vamos, que no se entera de ná.
Saberlo tó
Se usa para hablar del típico que va de experto en todo, que parece que ha estudiado en la universidad de la barra del bar. Es como llamar sabelotodo pero con sabor murciano y bastante guasa. Suele decirse en plan sarcástico, para pinchar un poco al notas que no se calla ni debajo del agua.
Achopijo
Expresión emblemática murciana que se suelta cuando algo te deja loco, ya sea por sorpresa, incredulidad o porque la situación es tan absurda que no te la crees. Es como un ¡venga ya! pero con denominación de origen murciana y un toque pijo que le da bastante gracia, la verdad.
Estar de ruta
Se dice cuando sales a patearte varios bares o garitos en la misma noche, enlazando una ronda tras otra. Es el plan de ir de bar en bar, con cubatas, cañas y algún chupito traicionero, hasta que el cuerpo diga basta. Vamos, una mini peregrinación nocturna con resaca incluida y bastante flow.
Montarse un huerto
Se dice cuando alguien se monta un lío innecesario y se complica la vida a lo grande, normalmente por querer abarcar demasiado o por inventarse una historia que no hay por dónde cogerla. Vamos, que en vez de ir a lo fácil, se pone a plantar problemas como si fueran tomates. Y luego a ver quién lo riega.
Ni mijica
Se dice cuando no queda absolutamente nada de algo, ni una pizca, ni una migaja. Es la forma murciana de remarcar el cero patatero, ya sea de cerveza, de dinero o de ganas de currar. Va perfecta para cortar el tema de golpe y dejar claro que no hay ni para empezar.
Pegado como un fantasma
Se usa para hablar de alguien que no se te despega ni con agua caliente, siempre detrás de ti, apuntado a todos los planes aunque nadie le haya dicho nada. Es como llevar un extra de serie pegado a la espalda, un poco cansino pero ya hasta hace gracia de lo exagerado que es.
Estar más seco que la mojama
Se dice cuando estás tieso de pasta, sin un duro y con la cartera haciendo eco. La mojama es atún curado y más seco que un esparto, así que la comparación va al grano. Vale para ir sin dinero o para ir deshidratado, pero casi siempre es por ir pelado.
Estirar el bacalao
Expresión que se usa cuando hay poca cosa y toca apañarse para que llegue a todo el mundo, ya sea comida, pasta o cualquier recurso. Es como hacer magia con cuatro duros y un par de ingredientes tristes. Muy de casa humilde y de tirar pa'lante, y hay que admitir que tiene su encanto de supervivencia máxima.
Ser un figura
Se le dice a alguien que es un crack, un personaje, de los que siempre salen con una ocurrencia o se apañan para todo. Puede ser con cariño o con un puntito de ironía, según el tono. En Murcia y por media España se suelta mucho para el colega espabilao que nunca falla.
Sumar con ajo
Se usa cuando alguien se mete en un lío que parece misión imposible, como hacer una cosa ya chunga y encima complicarla más todavía. Es como decir que estás intentando algo absurdo, muy difícil o que no tiene ni pies ni cabeza. Muy murciano todo, y la verdad es que la expresión tiene bastante arte.
Espatarrao
Se dice cuando alguien está tirado con las piernas bien abiertas, medio desparramado y sin ninguna elegancia. Es esa postura de sofá máximo cuando ya has decidido que hoy no haces nada productivo. Muy típica después de un día duro, y oye, a veces es la mejor terapia barata que existe.
Estar sembrao
Se dice cuando alguien está inspirado y le sale todo redondo, como si tuviera el día bendito. Puede ser en el curro, ligando, contando chistes o hasta jugando al dominó. Vamos, que va sembrando aciertos sin parar y los demás solo pueden mirar y decir: hoy vienes fino, máquina.
Que te vaya bonito
Se dice para despedirte deseándole a alguien que le vaya bien, en plan amable y un pelín cursi. Pero en la calle muchas veces va cargadita de ironía, como un: suerte con eso, campeón, que te vas a comer un marrón. Sirve para cortar la conversación y dejar el recadito con una sonrisa.
Empanao
Se dice de alguien que va despistadísimo, como si estuviera en su mundo y llegara tarde a todo. Tarda en pillar las cosas, responde con delay y reacciona en cámara lenta. No es que sea mala persona, es que está fuera de cobertura mental. En Murcia se suelta mucho para vacilar con cariño.
Echarse un pipirrán
En Murcia echarse un pipirrán es marcarse una pausa rica, relajarse un rato y desconectar del curro o de lo que estés haciendo. Puede ser sentarse a la fresca, picar algo, charlar sin prisas y dejar que el tiempo pase un poco más lento. Vamos, un descansito con sabor murciano, que siempre entra de lujo.
Rugío
En Murcia decir que alguien va rugío es que va pasado de vueltas, con mil cosas en la cabeza y sin un segundo para respirar. Puede ser por estrés, por prisas o porque el día se le ha ido de madre. Es como verlo correr de un lado a otro con cara de león cabreado, y oye, un poco de pena sí que da.
Más colgao que mis huevos
Se suelta para decir que alguien está colgadísimo, despistado o medio ido, como si viviera en su propio planeta. Vale tanto para el que no se entera de nada como para el que va con la cabeza en otra parte. Es bruta y muy de barra, pero tiene su puntito si hay confianza.