Se dice cuando alguien está pilladísimo por otra persona, en plan enamorado a lo bestia y un poco atontao. Va con esa sonrisa tonta, la cabeza en las nubes y cero atención al resto del mundo. En Murcia se suelta mucho para vacilar al colega que va babeando y solo habla de su crush.
Cuando alguien está totalmente embobado por una persona o cosa, como si estuviera dando vueltas perpetuas en el carrusel del amor.