Echarse un trago de jacha

Se dice cuando alguien se mete un trago rápido de licor fuerte, normalmente aguardiente casero, para entrar en calor o animarse antes de la fiesta. Es el típico chute previo a la verbena, al bar o a la ronda, de esos que te ponen las orejas coloradas en dos segundos. Tradición de pueblo y orgullo, pero con cabeza.

"Quillo, que hace un frío que pela, antes de ir a la verbena nos echamos un trago de jacha y ya vamos con brío a dar guerra."

Estar mu ganao

Expresión muy de pueblo en Extremadura para decir que estás reventado, sin fuerzas ni para rascarte. Es ese cansancio que se te mete en los huesos después de un día largo de curro o de fiesta intensa. No es solo estar cansado, es estar fundido del todo, como para quedarte sopa en cualquier silla.

"Hoy he estao todo el día en el campo con las ovejas y ahora estoy mu ganao, como pa que me hablen de salir de fiesta, yo tiro pa la cama y que arree otro con el jaleo."

Islao

Se dice de alguien que está aislado o en su mundo, pasando del ruido y del drama como si viviera en una isla. Puede ser porque va a su bola, porque no se entera de nada o porque directamente no quiere enterarse. Suele llevar un puntito de vacile, pero no siempre es mala leche.

"Mira al David con los cascos a tope, ni se entera del salseo del recreo. Está más islao que Robinson Crusoe y encima tan pancho."

Estar hecho una higuera

Se dice de alguien que está tirado y apalancado, sin ganas de moverse ni para atrás. Como si se hubiera quedado plantado en el sofá y ya estuviera echando raíces. Vale para días de bajón, resaca o pura pereza extrema. No es que esté descansando, es que está en modo mueble total.

"Desde que lo dejaron, Juan está hecho una higuera en el sofá, con la manta, el móvil y tres capítulos seguidos, y ni se asoma a la calle."

Ser un bujío

Se dice de alguien que es muy buena gente, pero también un poco inocentón, de los que se creen cualquier cosa y acaban cayendo en la trampa. No es maldad, es candidez pura. Vamos, el típico al que le venden la moto dos veces y encima da las gracias. Tiene su puntito, pero da penita.

"No seas tan bujío, picha, que el del Wallapop te ha vendido un móvil “nuevo” y venía con la pantalla rajá y sin cargador."

Estar hecho un zurrapa

Se dice cuando alguien va hecho un cuadro: desaliñado, con mala cara y una pinta de no haber dormido ni media. Como si te hubieras levantado del sofá con la ropa de ayer, el pelo a su bola y cero dignidad. No es un insulto mortal, pero sí un toque claro de: arréglate, que das penita.

"Chacho, mírate al espejo: vienes con el pelo como un nido y la camiseta del revés. Estás hecho un zurrapa, ni pa ir a por pan."

Estar con más nervios que un gato en un tejado

Se suelta cuando alguien está nerviosísimo, inquieto o a punto de saltar por cualquier cosa. La imagen es clara: un gato en un tejado, sin saber si bajar, subir o salir corriendo. Vale para exámenes, citas, entrevistas o cuando te llaman del curro y ya te hueles el marrón. Muy gráfica y muy de aquí.

"Antes de entrar a la entrevista iba con más nervios que un gato en un tejado, sudando la gota gorda y dándole vueltas a todo, como si me fueran a preguntar hasta la talla de calcetines."

Estar de jurao

Se dice cuando alguien está súper entregado a algo, tan centrado que parece que ha hecho un juramento sagrado y no se puede rajar. Suele usarse para curro, estudios o cualquier movida que te tenga absorbido. Es como decir que va a muerte con eso, y oye, a veces hasta da un poco de miedito.

"Paco está de jurao con la oposición, tía. Ni sale al bar, ni ve el fútbol, ni ná, parece que lo han encadenado a los apuntes en la mesa camilla."

Meterse un whisky

Se dice cuando alguien se va a dar un capricho de relax, normalmente con alcohol de por medio, como quien se toma un whisky para desconectar y olvidarse del mundo. No es tanto “planear una escapada” como darse un respiro a lo bruto, en plan me lo merezco y punto. Suena muy de barra y de finde tranquilo.

"Llevo la semana reventao, así que el sábado me meto un whisky en la casa del pueblo y apago el móvil, que no me encuentre ni el tato."

Dársele la vuelta a la torda

Se dice cuando alguien va de listo, intenta hacer una jugada para salir ganando y, zas, le sale el tiro por la culata. Lo que parecía un planazo se le gira en contra y acaba peor que al principio. Muy de cuando la picaresca se te atraganta y te toca comerte el marrón con patatas.

"El Juan quiso escaquearse diciendo que tenía médico, pero el jefe le pilló el cuento y lo dejó cerrando. Se le dio la vuelta a la torda y acabó saliendo el último."

Tirar pa'lante

Se dice cuando toca seguir adelante y no venirse abajo, aunque la cosa esté chunga, falte pasta o te caiga un marrón. Es como decir: aprieta los dientes y tira, que ya saldrá. Muy de ánimo y de cabezonería sana. Vamos, que no es postureo, es supervivencia con orgullo.

"Estoy tieso y el curro está fatal, pero mañana me levanto temprano y tiro pa'lante como un campeón, que nadie me quita lo bailao."

Estar al gradico

Se dice cuando algo está en su punto perfecto, sobre todo de temperatura: ni frío ni caliente, justo como tiene que estar. También vale para comida, bebida o incluso para un plan que sale redondo, sin pasarse ni quedarse corto. Muy de andar por casa, de los que sueltan las abuelas y te arreglan el día.

"Pásame el café, que hoy lo has clavao: está al gradico. Como me lo pongas hirviendo otra vez, me derrites la lengua, picha."

Cucharón

En Extremadura, decir que alguien es un cucharón no va de la cocina, va de la boca. Es una persona de buen saque, de las que comen con ganas y no le hacen ascos a nada, especialmente a lo dulce. Vamos, que ve una bandeja de perrunillas y ya está haciendo hueco.

"El Juan es un cucharón, vio la tarta en la mesa y se la ventiló antes de que yo acabara la sopa, qué barbaridad."

Ir a toda mecha

Se dice cuando alguien va rapidísimo, con prisa y sin frenos, ya sea andando, en bici o en coche. Es como ir a tope, a toda pastilla, con el modo turbo puesto. No implica peligro, pero suena a que vas embalado y que si te hablan ni te enteras. Tiene su puntito dramático.

"Quillo, baja el ritmo, que vas a toda mecha y todavía ni hemos llegado al bar. Vas a pedir la tapa antes de sentarte."

Ir más rayado que un trapo de cocina

Se usa cuando alguien va súper confundido, con la cabeza hecha un lío y cara de no enterarse de nada. Es como decir que va perdido por la vida, dándole vueltas a todo y sin saber ni por dónde le viene el aire. Vamos, que va más rayado que el estropajo de fregar los domingos.

"Desde que le dijeron que igual lo echan del curro, el pobre va más rayado que un trapo de cocina, entra al bar, pide café en la ferretería y saluda al perro del vecino como si fuera su jefe."

Ponerse la raya en medio

Se dice cuando alguien se arregla de golpe para ir más serio, fino o elegante, muchas veces con ese puntito de postureo de querer parecer más importante o con más clase de la que tiene. La imagen es la del peinado con la raya al medio, bien repeinado, como de señor formal. Tiene guasa y se usa para pinchar un poco.

"Mira al Miguel, que se ha puesto la raya en medio y camisa planchada para bajar a por el pan. Parece que va a pedir un crédito, no a la tienda."

¡No me rayes el almendro!

Se suelta cuando alguien te está dando la brasa, insistiendo demasiado o poniéndote nervioso con el mismo tema. Es como decir “no me comas la cabeza” o “déjame en paz”, pero con ese toque castizo y exagerado que hace gracia. Vamos, que te están rayando y tu paciencia ya está en números rojos.

"Mira, Pepe, deja ya el interrogatorio del examen, que llevo toda la tarde con lo mismo y no me rayes el almendro, que reviento."

Chanfaina

No, no es un plato típico (aunque también lo es), es como los extremeños llaman a una fiesta improvisada en la que se junta todo el mundo de repente. ¿Un martes? ¿Sin planificar? ¡Pues claro!

"Ayer nos fuimos a la plaza y acabamos montando una chanfaina con guitarra y vino, ¡hasta el cura se apuntó!"

Menú del tambor

Se usa para hablar de esas comilonas brutales que te dejan temblando de lo llenísimo que sales, como si te hubieran pasado un tambor por encima. Es muy de fiesta de pueblo, de bares con raciones XXL y platos caseros que parecen pensados para alimentar a media cuadrilla. Vamos, que sales rodando pero con una sonrisa de oreja a oreja.

"Anoche en la verbena del pueblo pedimos el menú del tambor y aquello era un no parar de platos, macho, salí con la barriga tan tensa que si me pinchan reviento, y aún así me zampé el flan y el chupito de orujo como un campeón."

Estar como una auténtica carrasquilla

Expresión extremeña para decir que alguien está muy pasado de rosca, medio chiflado o con un comportamiento raruno que no hay por dónde cogerlo. Se usa tanto en plan cachondeo como para señalar que a esa persona se le ha ido un poco la pinza. Vamos, que muy centrado no está, aunque a veces tenga su gracia.

"Madre mía, Juanito, desde que se compró la moto sin saber ni montar en bici está como una auténtica carrasquilla, diciendo que va a hacer ruta hasta Lisboa sin casco ni ná."

Perra gorda

Antigua moneda de una peseta que hoy se usa de forma nostálgica para hablar de dinero en general, sobre todo poca pasta. Suena a abuela contando batallitas y a pueblo con barra de bar de mármol. Es de esas expresiones que te recuerdan que antes con cuatro perras gordas te montabas la fiesta entera, o eso dicen.

"Chacho, como siga invitando a birras a esta panda de tiesos, al final no me queda ni una perra gorda pa'l finde y me veo en casa viendo la tele con mi madre."

Tápate

En Extremadura se usa para mandar callar a alguien que está diciendo chorradas o dando la brasa sin parar. Es como decir cállate ya, pero con más mala leche y un puntito de guasa. Suele salir cuando alguien opina de todo sin tener ni idea, y la peña ya está hasta el moño de escucharlo.

"Mira, Manolo, llevas media hora rajando del VAR y ni sabes lo que es el fuera de juego, así que tápate y deja de dar el cante en el bar, que nos tienes fritos."

Estar de gañote

Expresión que se utiliza para describir la acción de disfrutar algo sin tener que pagar o trabajar por ello, como quien va a una fiesta y come gratis.

"Ayer fui al concierto y me colé en el backstage. ¡Estuve todo el rato de gañote comiendo jamón del bueno!"

¡Estás pa' renovao!

Expresión muy de pueblo para decir que alguien se ha puesto guapísimo, elegante o que parece más joven de golpe. Como si hubiera pasado por chapa y pintura sin avisar. Se usa cuando alguien aparece con ropa nueva, buen corte de pelo o simplemente con otra cara de lo bien que le sienta la vida. Y oye, da gustito decirlo.

"Cuando Paco apareció en la boda con traje nuevo, barba arreglá y colonia buena, la abuela soltó: ¡Niño, estás pa' renovao, pareces otro, ya hasta te presentaba yo en la tele!"

Estar toíno

Se usa en Extremadura para rajar un poco de alguien que va de sobrado, que se cree la última Coca-Cola del desierto sin haber hecho gran cosa. Es el típico que se pavonea por cualquier tontería y va por la vida más chulo que un ocho. Vamos, que está inflado de ego y se le nota a kilómetros.

"Mira al Paco, que sacó un cinco pelao y va toíno perdío por el insti, como si hubiera descubierto América con un boli Bic."

No pintar cortezas

Se dice de alguien que no pinta nada, que no tiene peso ni importancia en lo que se está hablando o decidiendo. Vamos, que está ahí de adorno y lo que suelta no cambia la película. Muy de pueblo y con mala leche suave, pero sin llegar al insulto gordo. Ideal para cortar humos.

"En la peña se puso a dar lecciones de todo y mi primo le soltó: tú aquí no pintas cortezas, deja hablar a los que saben."

Estar de caleta

Se dice cuando estás a gustísimo, tranquilo y sin que nadie te dé la brasa, como escondido en tu rinconcito y con cero preocupaciones. Es ese plan de estar de relax total, en modo lagartija al sol, disfrutando del momento. Vamos, que estás tan bien que si te mueven, protestas.

"Salí del curro reventao, me pillé una birra y me planté a la sombra en el parque. Entre el airecito y el silencio, me quedé de caleta toda la tarde."

Echarse una mijina de lao

Se usa para pedirle a alguien que se aparte un pelín, que se haga a un lado porque estorba o no hay hueco para pasar. Mijina es ese poquito mínimo, casi simbólico, y lao es lado dicho a la manera de la zona. Suena cercano, de casa, y te saca del atasco sin montar bronca.

"Niña, échate una mijina de lao, que voy con la compra, el carro y el perro y aquí no cabe ni un alfiler."

Cazurra

Se usa de forma cariñosa para llamar a una chica algo bruta, tosca o cortilla, pero con mucha gracia y encanto de pueblo. Es como decir que es medio bruta medio inocente, pero que precisamente eso la hace auténtica y entrañable. Eso sí, según el tono puede sonar a vacile fuerte, así que ojo con a quién se lo sueltas.

"Niña, has echao sal en el café otra vez, eres más cazurra que un bocao en ayunas, pero así tal cual me tienes enamorao perdido."

Pegarse un jartón

Literalmente comer en exceso, pero en Extremadura es lo que haces cuando arrasas con todo en una comida familiar. Olvídate de la dieta, esto es placer en estado puro.

"Ayer me pegué un jartón de migas con chorizo, que hoy no me puedo ni mover del sofá."

Estar como un plomo

Se usa para decir que alguien está pesadísimo, que aburre hasta a las piedras y corta el rollo allá donde va. Puede ser porque está serio, de mala leche o dando la chapa sin parar. Vamos, que en vez de animar el ambiente lo hunde. Y hay que admitir que todos hemos sido un plomo alguna vez.

"Tío, ayer en la verbena el Juan estaba como un plomo, ni bailaba ni ná, parecía que le habían quitado las pilas delante de la orquesta."

Animarse el cueco

Expresión extremeña que se usa cuando alguien se lanza a hacer algo sin darle muchas vueltas, con descaro y alegría, como quien se viene arriba de golpe. Es parecido a decir que te echas pa'lante, que te tiras a la piscina sin pensar demasiado. Y oye, tiene su gracia porque suena muy de pueblo y muy auténtico.

"Tío, anímate el cueco y pídele el número a la camarera, que peor que un no ya lo tienes y encima vas calentito de birras"

Pitorra

Vino casero, generalmente dulce y de alta graduación, que puede dejarte más doblado que un churro si te descuidas.

"Ayer fuimos a casa de la abuela, nos invitó a pitorra y terminamos bailando con las cabras en el corral."

Flipao como una zapatilla

Se usa para decir que alguien está tan alucinado que se le queda la cara a cuadros, como si le hubieran dado con una sartén en la frente. Es sorpresa máxima, de esa que te deja medio tonto un rato. Muy de cuando pasa algo tan raro o tan fuerte que tu cerebro pide tiempo muerto para procesar.

"Cuando vio al vecino llegar en tractor tuneado con luces de neón y reguetón a tope, se quedó flipao como una zapatilla en mitad de la plaza del pueblo"

Ir más apretao que un embutido

Se dice cuando alguien va con la ropa tan ajustada que parece embutido en tripa, como un chorizo recién hecho. Vamos, que no le cabe ni el aire y va marcando hasta el DNI. Se usa mucho en tono de cachondeo para señalar que te has pasado apretando el pantalón o la camiseta. Y sí, da risa verlo.

"Pero Pepe, ¿tú te has puesto la camiseta de cuando ibas al cole? Vas más apretao que un embutido, como te sientes te revienta el botón y salimos corriendo."

Echar raíces

Se dice cuando alguien se queda tanto tiempo en un sitio que parece que ya vive allí, como si le hubieran salido raíces en los pies. Vale para el colega que no se mueve del bar, para la abuela del banco de la plaza o para el que nunca sale de su pueblo. Es una expresión muy gráfica y, la verdad, bastante divertida.

"Como siga el Julián todas las tardes en el mismo banco del parque, va a echar raíces ahí y le van a tener que podar las patas en primavera"

Dar la longaniza

Se dice cuando alguien te suelta promesas y buenas palabras, pero tú ya hueles que no va a mover un dedo. Es como darte largas, marearte la perdiz y quedar bien de boquilla mientras te entretiene con cuento. Vamos, que te está vendiendo humo y tú lo sabes, pero igual te lo tragas un rato.

"El Juanito me juró que venía a ayudar con la mudanza y que traía hasta furgoneta. Ya verás, está dando la longaniza y al final me toca cargar el sofá a mí."

Desguazar

En Extremadura, desguazar no va de coches ni de chatarra, va de personas. Se dice cuando alguien te desmonta con la lengua, te deja fino a base de cotilleo y rajada, sacando trapos sucios y detalles jugosos. Vamos, que te hace un despiece social en toda regla. Tiene mala leche, pero engancha escucharlo.

"Ayer en el bar, el Paco desguazó a la Paqui con lo de la fiesta del pueblo y al final ya no quedaba ni quien la defendiera, qué tela."

Jacha

En Extremadura, jacha se usa como apelativo muy de confianza para llamar a alguien cercano, rollo colega, picha o bro, según el tono. Suena campechano y de pueblo, de esos saludos que ya te ponen en modo barra y charla. Ojo, que según la zona puede variar el matiz, pero suele ir con buen rollo.

"¡Ea, jacha! Vente pa’ la plaza, que han puesto una ronda y como lleguemos tarde nos dejan sin migas y sin chisme."

Ir a pan y callos

Expresión para decir que vas a lo básico, sin postureo ni lujos. En plan, lo justo y necesario para tirar, aunque no sea lo más fino del mundo. También puede sonar a ir con lo de siempre, lo sencillo y apañado. No es glamur, pero oye, cumple y te saca del apuro.

"Le dije a Miguel que el camping era con jacuzzi y buffet, y va y suelta que él va a pan y callos. Cayó con la tienda del Decathlon del 2009 y un bocata envuelto en papel de aluminio."

Echar la perrina

Se dice cuando te pegas una cabezadita corta, de esas que te dejan nuevo, casi siempre después de comer. No es la siesta de tres horas, es el modo ahorro: te tumbas un rato, cierras los ojos y reinicias el cuerpo para aguantar la tarde. Mano de santo si vienes de un buen plato.

"Me metí un plato de migas que me dejó KO, eché la perrina en el sofá y volví al curro como si me hubieran cambiado las pilas."

Volver al ruedo

Se dice cuando alguien retoma una actividad después de un parón, ya sea el curro, el gym o la vida social. Es como decir que vuelves a la carga, que te pones otra vez en marcha y con actitud. Viene del mundo taurino, del ruedo, y suena a regreso con ganas, aunque sea medio de postureo.

"Ayer estaba yo para el arrastre, pero hoy vuelvo al ruedo: cafelito, cara dura y a tirar pa’lante en el curro, que no se hace solo."

Estar a tres cuartos de chicha

Expresión muy de pueblo para decir que tienes un hambre salvaje, de esa que te deja medio temblando y mirando la nevera como si fuera un tesoro. Es como decir que estás a nada de desmayarte del hambre y que te comerías lo que pillaras. Suena graciosa, pero cuando la dices suele ser bastante verdad.

"Ni desayuno ni ná, llevo todo el día de gañoteo en el campo y ya estoy a tres cuartos de chicha, como tardes cinco minutos más en poner la comida me zampo hasta el mantel y al perro de postre."

Echar el pestillo

Se dice cuando alguien se encierra en sí mismo y se aísla, como si se echara el pestillo por dentro y no quisiera ver a nadie. Suele salir en plan preocupación o reproche cariñoso, rollo: deja de esconderte y vuelve a la vida. Muy gráfica, porque te imaginas la puerta cerrada y tú fuera, comiéndote el aire.

"Desde que lo dejó la novia, ha echado el pestillo y no hay quien lo saque, ni para las cañas en la plaza ni pa las fiestas del pueblo."

Desguazar

En Extremadura, desguazar se usa en plan figurado para decir que te has zampado algo con una ansia brutal, como si lo hubieras dejado sin opciones de supervivencia. No es el sentido de desguace de coches, es más bien comer a lo bestia, con hambre de verdad. Vamos, que no comes, arrasas. Y sí, da hasta risa verlo.

"Llegué reventao del curro y desguacé el puchero en cinco minutos, mi abuela me miraba flipando y mi primo ni probó porque no quedó ni caldo."

Echarle valor al jaleo

Se dice cuando te animas a meterte en un lío, un plan intenso o una situación que impone, pero tiras pa’lante con ganas. Vale tanto para afrontar algo chungo como para lanzarte a una fiesta movidita sin pensarlo mucho. Es como decir: venga, que no nos coma el miedo, que esto se vive una vez.

"Es la feria de San Juan, primo, y la charanga ya está calentando. Deja el sofá y vente, que vamos a echarle valor al jaleo y a acabar bailando hasta con el alcalde."

¡Qué mierte de calor!

Expresión muy de queja cuando el calor es tan bestia que parece que te vas a derretir en la acera. Mierte viene de muerte, dicho con acento y un poco de guasa, como exagerando el drama. Se usa cuando el sol pega fuerte, no corre ni gota de aire y solo apetece pegarse a un ventilador todo el día.

"Tía, he bajado a por el pan y he vuelto sudando como si hubiera corrido la maratón de Badajoz, qué mierte de calor hace, ni las lagartijas salen de la sombra."
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