Se dice cuando alguien se va a dar un capricho de relax, normalmente con alcohol de por medio, como quien se toma un whisky para desconectar y olvidarse del mundo. No es tanto “planear una escapada” como darse un respiro a lo bruto, en plan me lo merezco y punto. Suena muy de barra y de finde tranquilo.
"Llevo la semana reventao, así que el sábado me meto un whisky en la casa del pueblo y apago el móvil, que no me encuentre ni el tato."