Se dice cuando alguien va de listo, intenta hacer una jugada para salir ganando y, zas, le sale el tiro por la culata. Lo que parecía un planazo se le gira en contra y acaba peor que al principio. Muy de cuando la picaresca se te atraganta y te toca comerte el marrón con patatas.
"El Juan quiso escaquearse diciendo que tenía médico, pero el jefe le pilló el cuento y lo dejó cerrando. Se le dio la vuelta a la torda y acabó saliendo el último."