Se dice cuando alguien va lentísimo, se enreda con cualquier cosa o tarda una eternidad en terminar algo. Es como decir que está arrastrando el ritmo a nivel tortuga, pero con ese toque tico de vacilón. Sirve para meter presión sin ponerse pesado, aunque igual pica un poquito.
"Mae, ¿todavía no te bañás? Llevás media hora viendo el agua caer. Dejá de jalar la tortuga y alistate, que el bus no espera."