Se dice cuando alguien está pesadísimo, sin gracia y con cero energía, como si fuera un plomo de lo lento y apagado que va. También vale para ese colega que te chupa la vida con su aburrimiento y te deja planchado. Vamos, que no está para fiestas ni para dar conversación, y se nota a kilómetros.

"Llevamos dos horas de reunión y el Paco está como un plomo, ni habla ni na, y encima bosteza como si le debieran sueño."

Se usa para decir que alguien está pesadísimo, que aburre hasta a las piedras y corta el rollo allá donde va. Puede ser porque está serio, de mala leche o dando la chapa sin parar. Vamos, que en vez de animar el ambiente lo hunde. Y hay que admitir que todos hemos sido un plomo alguna vez.

"Tío, ayer en la verbena el Juan estaba como un plomo, ni bailaba ni ná, parecía que le habían quitado las pilas delante de la orquesta."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!